La operación está prevista para el jueves 24 de septiembre. El monto máximo triplica el límite anunciado en agosto, en medio de un nuevo aumento de las tasas de la deuda estadounidense.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este miércoles 23 de septiembre que podrá recomprar hasta US$6.000 millones en bonos con vencimientos de entre 20 y 30 años durante una operación programada para el jueves. La cifra triplica los US$2.000 millones previstos inicialmente para ese tramo y busca dar mayor liquidez al mercado de deuda de largo plazo, cuyos rendimientos han vuelto a subir. Se trata de un límite de compra: el monto efectivo se conocerá una vez concluida la operación.
Cómo cambió el programa
El Tesoro había anunciado a comienzos de agosto un máximo de US$2.000 millones por operación para los bonos de mayor plazo. El 19 de ese mes modificó el plan y estableció que las recompras de títulos con vencimientos de 10 a 20 años y de 20 a 30 años serían de al menos US$4.000 millones por operación desde septiembre. El límite concreto de US$6.000 millones para la compra de este jueves se comunicó ahora.
La recompra del 24 de septiembre será la primera del tramo de 20 a 30 años bajo el programa ampliado. Según el calendario del Tesoro, las ofertas se recibirán entre las 13:40 y las 14:00, hora de Nueva York, y la liquidación está prevista para el viernes 25. Los títulos considerados tienen fechas de vencimiento entre septiembre de 2046 y septiembre de 2056.
La distinción entre el máximo anunciado y la compra realizada ya quedó a la vista este mes. En la operación del 10 de septiembre, dirigida a bonos con vencimientos de 10 a 20 años, el Tesoro fijó un límite de US$6.000 millones, pero terminó aceptando cerca de US$5.200 millones. Los participantes habían ofrecido aproximadamente US$10.500 millones en títulos; el Tesoro no adquirió el total porque evaluó los precios propuestos antes de aceptar las ofertas.
Los rendimientos siguen bajo presión
El anuncio de este miércoles no detuvo la caída de los precios de los bonos que serán objeto de la recompra. El rendimiento del título estadounidense a 30 años llegó durante la jornada a 5,38%, cerca del máximo de casi 5,40% alcanzado este mes, un nivel que no se observaba desde 2007. En el mercado de bonos, una baja del precio eleva el rendimiento exigido por los inversionistas.
Ese movimiento importa más allá de la operación puntual. Los bonos del Tesoro sirven como referencia para fijar el costo de numerosos préstamos e instrumentos financieros. Cuando sus rendimientos suben de forma persistente, aumenta la presión sobre las condiciones de financiamiento de gobiernos, empresas y hogares. La recompra puede mejorar las posibilidades de vender determinados títulos, pero su efecto sobre el nivel general de las tasas depende también de factores como la inflación esperada, las decisiones de la Reserva Federal y la demanda por deuda estadounidense.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha defendido la ampliación del programa como una respuesta a movimientos del mercado que, a su juicio, se estaban alejando de los precios de equilibrio. El Instituto de Finanzas Internacionales advirtió este miércoles que las compras en el mercado secundario pueden ofrecer alivio temporal, pero no resuelven los factores estructurales que impulsan el aumento de la deuda. Son dos planos distintos del debate: el funcionamiento diario del mercado y la trayectoria de las finanzas públicas.
Qué busca la recompra y qué falta por saber
El Tesoro compra bonos ya emitidos que pueden resultar menos fáciles de negociar que las emisiones más recientes. Al ofrecer una instancia regular para vender esos títulos, busca facilitar las transacciones y liberar capacidad de intermediación en el mercado. La entidad evalúa las ofertas frente a los precios vigentes y puede adquirir menos que el máximo anunciado, o incluso no comprar, si las condiciones no le resultan convenientes. Las compras que efectivamente se concreten se financiarán dentro de sus necesidades generales de endeudamiento.
El dato inmediato será el resultado del jueves: cuánto ofrecieron los participantes y cuánto aceptó finalmente el Tesoro. Más adelante, el 4 de noviembre, la entidad tiene previsto entregar nuevas orientaciones sobre el tamaño de las recompras en su próxima revisión trimestral de financiamiento. Hasta entonces, el límite de US$6.000 millones muestra la escala que está dispuesto a considerar para esta operación, pero todavía no permite medir su efecto sobre la liquidez ni sobre los costos de endeudamiento.






