El presidente de Donald Trump volvió a tensionar la relación con Venezuela tras publicar en Truth Social una imagen donde el país sudamericano aparece cubierto con la bandera estadounidense y rotulado como el “estado 51” de Estados Unidos. La publicación se produjo mientras el mandatario viajaba hacia China para una cumbre internacional y reactivó la controversia sobre sus recientes declaraciones respecto al futuro político venezolano.
La imagen fue difundida apenas un día después de que Trump afirmara en una entrevista con Fox News que está “considerando seriamente” convertir a Venezuela en un nuevo estado estadounidense, destacando el valor estratégico de las reservas petroleras del país sudamericano, que estimó en cerca de US$40 billones.
Trump insiste en anexión de Venezuela
No es la primera vez que el mandatario republicano plantea públicamente esta idea. En marzo ya había insinuado la posibilidad luego de un partido del Clásico Mundial de Béisbol, y posteriormente volvió a publicar imágenes editadas donde aparecían territorios extranjeros integrados a Estados Unidos.
Las declaraciones ocurren en un escenario particularmente sensible tras la operación militar estadounidense realizada en enero en territorio venezolano, donde fueron capturados el exmandatario Nicolás Maduro y la ex primera dama Cilia Flores, según reportes internacionales. Desde entonces, Washington ha incrementado su influencia política y económica sobre Caracas.
Trump ha señalado reiteradamente que el petróleo venezolano representa un activo estratégico para Estados Unidos y sostuvo que “Venezuela ama a Trump”, frase que también fue replicada por medios estadounidenses cercanos al Partido Republicano.

Delcy Rodríguez rechaza cualquier anexión
La respuesta desde Caracas no tardó en llegar. La presidenta interina Delcy Rodríguez rechazó tajantemente la idea de una anexión y aseguró que Venezuela “jamás” ha considerado convertirse en un estado estadounidense.
“Seguiremos defendiendo nuestra integridad, nuestra soberanía, nuestra independencia y nuestra historia”, declaró Rodríguez desde La Haya, en medio de las discusiones internacionales sobre el conflicto territorial del Esequibo con Guyana.
La autoridad venezolana enfatizó además que el país “no es una colonia”, defendiendo el proceso de independencia y la soberanía nacional frente a cualquier presión extranjera.
Debate internacional y obstáculos legales
La propuesta ha generado amplio debate político y jurídico debido a las enormes barreras constitucionales y diplomáticas que implicaría incorporar un país soberano como nuevo estado de Estados Unidos.
Diversos analistas y medios internacionales han señalado que una medida de este tipo requeriría aprobación del Congreso estadounidense, además de consentimiento político y ciudadano en Venezuela, escenario considerado extremadamente improbable.
La polémica también ha reactivado críticas sobre el enfoque geopolítico de Trump hacia América Latina, especialmente considerando que Venezuela posee una de las mayores reservas petroleras del planeta y mantiene un rol clave dentro del mercado energético global.