Vale profundizó su giro hacia los metales base y proyectó que ese negocio aporte entre 30% y 35% del EBITDA consolidado desde 2035, frente al peso mucho menor que tenía hasta hace poco. La señal refuerza el cambio estratégico de la minera brasileña, que busca crecer en cobre y níquel mientras modera el protagonismo relativo del hierro.
Vale eleva la relevancia de su negocio de metales base
La actualización fue comunicada este 31 de marzo por la propia compañía en una estimación enviada al mercado, donde señaló que Vale Base Metals podría representar aproximadamente entre 30% y 35% del EBITDA consolidado a partir de 2035. Para 2026, además, estimó que el flujo de caja libre de esa filial podría ubicarse entre US$400 millones y US$1.900 millones, dependiendo del comportamiento de los precios del cobre, níquel y oro.
El ajuste confirma un cambio de foco que ya se venía reflejando en los resultados recientes. En su balance de 2025, Vale informó que su desempeño fue apoyado por mayores precios del cobre y sus subproductos, además de mayores volúmenes vendidos de hierro y cobre, en un contexto en que la contribución de Vale Base Metals ganó espacio dentro de las utilidades operacionales del grupo.
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La producción de cobre y níquel sigue en el centro del plan
La minera mantiene como meta llegar a 700 mil toneladas de cobre en 2035, desde las 382 mil toneladas producidas en 2025, de acuerdo con su reporte de producción y ventas de 2025. En ese mismo ejercicio, la firma indicó que la producción de níquel alcanzó 177 mil toneladas, su mejor nivel desde 2022.
Para 2026, el cobre se movería en un rango de 350 mil a 380 mil toneladas, afectado por detenciones relevantes en plantas, aunque la compañía sostiene que existe una base operativa y exploratoria para retomar la expansión en los próximos años. En níquel, el objetivo de mediano plazo es llegar a entre 210 mil y 250 mil toneladas anuales hacia 2030.
Sudbury, Carajás y las reservas refuerzan la apuesta
Uno de los ejes del crecimiento está en Canadá. En diciembre, Vale Base Metals y Glencore acordaron evaluar en conjunto el desarrollo de depósitos de cobre en la cuenca de Sudbury, utilizando infraestructura existente de Nickel Rim South. Según la comunicación oficial de Vale Base Metals, la iniciativa considera una producción estimada de 880 mil toneladas de cobre durante 21 años, además de níquel, cobalto, oro, platinoides y otros minerales críticos.
A eso se suma el avance exploratorio. Vale Base Metals informó el 30 de marzo que apunta a aumentar en más de 20% sus reservas y recursos minerales en Canadá y Brasil hacia fines de 2027. En 2025, los recursos y reservas totales de cobre crecieron 6%, hasta 53 millones de toneladas, mientras que en níquel avanzaron 13%, hasta 14 millones de toneladas. La firma agregó que sus recursos de cobre hoy respaldan más de 65 años de producción potencial a los ritmos actuales.
El mercado también ha seguido ese giro. Reuters reportó en febrero que, pese a la pérdida contable registrada por deterioros en activos de níquel en Canadá, los resultados operacionales de Vale fueron respaldados por precios más altos del cobre y por mayores volúmenes comercializados de ese metal. Esa combinación ayuda a explicar por qué el grupo está asignando una relevancia cada vez mayor a su cartera de metales base dentro de su estrategia de crecimiento.

