La compañía activó trabajos de desagüe, optimización metalúrgica y planificación del proyecto aurífero australiano, diseñado para producir 153.000 onzas anuales durante sus primeros 15 años.
Vista Gold aceleró la preparación de Mt Todd, su proyecto de oro ubicado en el Territorio del Norte de Australia, con el objetivo de comenzar la ingeniería de detalle y el diseño durante 2027. La etapa abriría un período estimado de 27 meses para desarrollar la ingeniería, construir las instalaciones, realizar el comisionamiento y avanzar hacia la primera producción de oro.
La estrategia considera completar modificaciones a los permisos vigentes, reforzar el equipo ejecutivo australiano y cerrar programas técnicos destinados a reducir riesgos antes de comprometer la construcción. Vista ya presentó parte de las solicitudes regulatorias, obtuvo las primeras autorizaciones y espera recibir nuevas aprobaciones durante el segundo semestre de 2026, mientras que los permisos finales son proyectados para 2027.
El avance regulatorio es determinante para alinear las autorizaciones existentes con la configuración definida en el estudio de factibilidad terminado en julio de 2025. Ese trabajo redimensionó Mt Todd desde una propuesta de gran escala hacia una operación inicial de 15.000 toneladas por día, equivalente a aproximadamente 5,3 millones de toneladas anuales.
Un proyecto redimensionado para reducir la inversión inicial
El estudio de 2025 modificó de manera significativa la ruta de desarrollo de Mt Todd. La nueva configuración prioriza mineral de mayor ley durante las primeras etapas de explotación, incorpora minería contratista y considera generación eléctrica mediante terceros, con el propósito de disminuir la exposición de capital y simplificar la ejecución.
La inversión inicial fue estimada en US$425 millones, un 59% menos que en el estudio de factibilidad presentado en 2024. El modelo mantiene, además, la posibilidad de aumentar la capacidad en el futuro, aunque esa expansión no fue incorporada en la evaluación económica de la operación inicial.
Mt Todd contempla una producción promedio de 153.000 onzas de oro por año durante los primeros 15 años y de 146.000 onzas anuales durante una vida útil estimada de 30 años. El mineral procesado tendría una ley promedio de 1,04 gramos de oro por tonelada en los primeros 15 años y de 0,97 gramos por tonelada durante toda la operación.
La recuperación metalúrgica promedio alcanzaría 88,5%, mediante un circuito compuesto por trituración en tres etapas, clasificación, molienda en dos etapas y recuperación por carbón en lixiviación.
El proyecto cuenta con 5,2 millones de onzas de oro en reservas probadas y probables, contenidas en 171,9 millones de toneladas con una ley promedio de 0,94 gramos por tonelada. Sus recursos minerales alcanzan aproximadamente 10,6 millones de onzas, entregando una base adicional para evaluar expansiones o ajustes del plan minero en etapas posteriores.
Desagüe y estudios técnicos en terreno
Entre los trabajos actualmente en ejecución destaca la primera fase del programa de desagüe del rajo Batman y del depósito de relaves. Vista prevé iniciar nuevas etapas durante la segunda mitad de 2026, mientras continúa preparando investigaciones de terreno para el prediseño de la futura instalación de almacenamiento de relaves.
La compañía también completó ajustes al diseño general del sitio y mantiene en desarrollo la planificación de ejecución. Estas actividades buscan precisar la disposición de la infraestructura, mejorar la secuencia constructiva y entregar antecedentes técnicos suficientes para iniciar la ingeniería detallada.
En paralelo, el programa metalúrgico se encuentra en una fase avanzada. Las pruebas buscan optimizar el tamaño de molienda y las recuperaciones de oro, además de generar información para seleccionar y dimensionar los principales equipos de la planta. Los resultados iniciales se mantienen dentro de las expectativas y las conclusiones finales deberían conocerse antes de terminar 2026.
Otro frente relevante corresponde al estudio geotécnico del rajo Batman. El análisis evalúa la posibilidad de aumentar el ángulo del muro oeste, lo que podría reducir el volumen de material estéril que deberá removerse y mejorar la relación entre mineral y desmonte.
Una eventual modificación de la geometría también podría permitir que parte de los recursos ubicados bajo el diseño actual del rajo sean incorporados posteriormente como reservas. Cualquier cambio dependerá de los resultados geotécnicos, la actualización del modelo minero y su evaluación económica.
Permisos marcarán el calendario de desarrollo
Aunque Mt Todd dispone de autorizaciones asociadas a configuraciones anteriores, Vista necesita modificarlas para adaptarlas al proyecto de 15.000 toneladas diarias. El proceso involucra aspectos ambientales, operacionales, territoriales y de infraestructura que deberán quedar resueltos antes de entrar plenamente en la fase de construcción.
El calendario fue ajustado respecto de las metas planteadas a comienzos de 2026. En enero, la empresa esperaba obtener todas las modificaciones hacia fines de este año. La actualización de julio extendió la tramitación final hasta 2027, aunque mantiene la expectativa de recibir varias aprobaciones durante el segundo semestre de 2026.
Esta diferencia confirma que los permisos serán uno de los principales factores para determinar la fecha efectiva de inicio de la ingeniería y, posteriormente, de la construcción. El plazo de 27 meses anunciado por Vista comenzaría una vez activada la ingeniería detallada, por lo que no corresponde todavía a un cronograma definitivo de puesta en marcha.
Equipo australiano y capacidad financiera
Vista también está ampliando su estructura en Australia. El equipo ejecutivo opera desde Perth, mientras que el grupo de desarrollo se concentra en el Territorio del Norte e incorpora algunas funciones bajo modalidad de traslado aéreo.
Las nuevas contrataciones abarcan proyectos, servicios técnicos, relacionamiento externo, desempeño social, asuntos legales y permisos. La compañía también busca incorporar un director gerente con sede en Australia para liderar el desarrollo de Mt Todd y la formación de la organización que eventualmente administraría la construcción y puesta en marcha.
La capacidad financiera constituye otro componente relevante. Al cierre del segundo trimestre de 2026, Vista mantenía US$49,5 millones en caja y equivalentes, frente a US$13,6 millones registrados al término de 2025. La empresa no reportaba deuda financiera, aunque cerró el trimestre con una pérdida neta de US$3 millones.
Estos recursos permiten financiar permisos, ingeniería temprana, contratación de especialistas y programas de optimización. Sin embargo, la construcción requerirá una estructura de financiamiento considerablemente mayor, que podría combinar capital propio, deuda, acuerdos estratégicos o la incorporación de un socio.
Mt Todd entra en una etapa decisiva
Vista presentará los avances de Mt Todd en el foro Diggers & Dealers, que se realizará entre el 3 y el 5 de agosto de 2026 en Kalgoorlie. La instancia reúne a compañías mineras, inversionistas, bancos, fondos y proveedores, por lo que también funcionará como plataforma para evaluar alternativas de financiamiento y eventuales asociaciones.
La economía del proyecto mantiene una alta sensibilidad al precio del oro. Con un supuesto de US$2.500 por onza, el estudio calculó un valor presente neto después de impuestos de US$1.100 millones, una tasa interna de retorno de 27,8% y una recuperación de la inversión de 2,7 años.
A un precio de US$3.300 por onza, el valor presente neto subiría a US$2.200 millones y la tasa interna de retorno alcanzaría 44,7%. El costo total sostenido fue estimado en US$1.449 por onza durante los primeros 15 años y en US$1.499 por onza a lo largo de la vida útil.
El desafío inmediato ya no está únicamente en demostrar la existencia del recurso o formular una alternativa económica. Mt Todd deberá convertir los estudios en permisos definitivos, ingeniería ejecutable y una estructura financiera capaz de sostener la construcción. El progreso de esos tres frentes durante 2026 y 2027 determinará si uno de los mayores depósitos auríferos en desarrollo de Australia puede transformarse finalmente en una nueva operación productiva.









