
Los contratos administrativos cubren cerca de 39 km² en el departamento de Oruro y tendrán una vigencia inicial de 30 años. La compañía prepara además una campaña destinada a mejorar la categoría de los recursos y generar información para el futuro estudio de factibilidad.
New Pacific Metals dio un nuevo paso en el desarrollo de Carangas, su proyecto de plata y oro en Bolivia, tras concretar la firma de los Contratos Administrativos Mineros que reemplazarán las actuales licencias de prospección y exploración. En paralelo, la compañía prepara el inicio de una campaña de aproximadamente 30.000 metros de perforación, programada para la semana del 8 de septiembre de 2026.
El movimiento combina dos frentes centrales para la evolución del activo: avanzar en la regularización de la tenencia minera de largo plazo y obtener nueva información geológica, metalúrgica, geotécnica e hidrogeológica antes de una eventual etapa de factibilidad.
Los contratos fueron firmados el 21 de agosto de 2026 con la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera de Bolivia y abarcan aproximadamente 39 km². Tendrán una vigencia fija de 30 años, aunque todavía deberán pasar por la Asamblea Legislativa Plurinacional para completar su ratificación y aprobación.
Carangas avanza en su ruta de permisos
La firma ocurre después de que New Pacific completara el 6 de julio el proceso de consulta previa requerido para convertir las licencias existentes en Contratos Administrativos Mineros. Esa instancia contó con el consentimiento de la comunidad de Carangas y otros actores regionales involucrados en el procedimiento.
El proyecto había registrado previamente otro avance en febrero, cuando la empresa y la comunidad TIOC Carangas establecieron un acuerdo marco de cooperación y coordinación para ordenar su relación durante las etapas futuras de desarrollo.
La ratificación legislativa será ahora una de las piezas regulatorias que deberá seguir el mercado. Una vez concluida esa etapa, la hoja de ruta contempla continuar con la categorización ambiental y posteriormente con el proceso de evaluación de impacto ambiental.
Para un activo que busca pasar desde exploración avanzada hacia decisiones de inversión de mayor escala, la consolidación de la tenencia minera adquiere especial relevancia. Carangas ya cuenta con una base significativa de perforaciones y estudios económicos, por lo que el foco comienza a trasladarse gradualmente hacia la reducción de riesgos técnicos, ambientales y administrativos.
Perforación apuntará a mejorar los recursos
El programa de 2026 considera cerca de 30.000 metros de sondajes, de los cuales aproximadamente 25.000 metros estarán destinados a mejorar la clasificación de recursos minerales tanto en la zona de plata como en la zona de oro.
Los metros restantes se utilizarán para perforaciones de extensión y para probar objetivos nuevos fuera del área actualmente incluida en los recursos minerales. Entre esos blancos se encuentran anomalías independientes de cargabilidad identificadas mediante estudios de polarización inducida realizados en 2023.
La preparación del terreno ya está en marcha e incluye la movilización de equipos de perforación y contratistas.
La campaña tendrá además un componente directamente vinculado con la ingeniería futura del proyecto. New Pacific incorporará muestreo para nuevas pruebas metalúrgicas y desarrollará perforaciones geotécnicas e hidrogeológicas, antecedentes necesarios para aumentar el nivel de definición del diseño minero y alimentar el estudio de factibilidad previsto para Carangas.
Un sistema con plata, zinc, plomo y oro
Carangas se ubica en el departamento de Oruro, dentro de un distrito minero históricamente asociado a plata y estaño en el Altiplano boliviano.
La mineralización está emplazada en un sistema de caldera volcánica y presenta una zonación vertical marcada: una sección superior dominada por plata, un nivel intermedio con mayor presencia de zinc y plomo y una zona inferior enriquecida en oro.
Desde el inicio de la exploración moderna bajo New Pacific, a mediados de 2021, el proyecto ha acumulado más de 81.000 metros perforados en 189 sondajes, configurando una base geológica considerable para un activo que apenas cinco años atrás se encontraba en una etapa mucho más temprana.
El potencial en profundidad continúa siendo uno de los focos de interés. Bajo el límite conceptual utilizado para parte de los recursos se ha identificado mineralización dominada por oro, mientras que el sistema permanece abierto hacia el norte y noreste en profundidad.
Evaluación económica elevó la escala del proyecto
El avance regulatorio y la nueva campaña llegan poco más de un mes después de la actualización de la Evaluación Económica Preliminar de Carangas, fechada el 16 de julio de 2026.
Ese análisis incorporó una mayor tasa de procesamiento y agregó la zona aurífera al concepto de desarrollo considerado previamente. El estudio estimó una producción acumulada de 339 millones de onzas equivalentes de plata, junto con un valor presente neto después de impuestos de US$2.650 millones, utilizando una tasa de descuento de 5%, y una tasa interna de retorno de 35,9%.
Al tratarse de una evaluación económica preliminar, estos resultados todavía están sujetos a un grado relevante de incertidumbre técnica y económica. La campaña de perforación que comienza en septiembre será precisamente uno de los mecanismos para reducir parte de esa incertidumbre, especialmente mediante la conversión de recursos inferidos hacia categorías con mayor nivel de confianza.
La actualización económica también explica por qué el programa destina la mayor parte de sus metros a perforación de relleno y no exclusivamente a exploración. A medida que un proyecto avanza hacia factibilidad, la calidad de la información geológica pasa a ser tan relevante como el crecimiento bruto del inventario mineral.
Bolivia suma otro proyecto avanzado de plata y oro
Carangas forma parte de una cartera boliviana en la que New Pacific también desarrolla Silver Sand, en el departamento de Potosí. En ambos casos, la estrategia de la compañía se concentra actualmente en permisos, estudios técnicos y definición de recursos antes de eventuales decisiones de construcción.
Para Bolivia, la evolución de Carangas será seguida como una prueba de la capacidad del país para transformar grandes descubrimientos de metales preciosos en inversiones mineras de largo plazo. La disponibilidad del recurso mineral por sí sola no determina el desarrollo: la certeza jurídica sobre las concesiones, las aprobaciones ambientales, la relación con las comunidades, el financiamiento y la ingeniería deberán avanzar de forma paralela.
En ese escenario, los próximos meses tendrán dos hitos concretos. El primero será el comienzo efectivo de los 30.000 metros de perforación previstos para 2026. El segundo será la tramitación de los contratos mineros ante la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Si ambas líneas avanzan dentro de los plazos previstos, Carangas entrará en 2027 con una base técnica más robusta, una mayor definición de sus recursos y un marco administrativo más cercano al requerido para evaluar su desarrollo como operación de plata y oro a escala industrial.






