Loulo-Gounkoto seguirá bajo operación de Barrick Mining por una década adicional, luego de que el gobierno de Malí aprobara un borrador de decreto que renueva el permiso minero por 10 años. La decisión cierra un ciclo de alta tensión regulatoria y judicial que mantuvo en vilo al mayor productor aurífero del país y a uno de los activos más rentables del grupo canadiense en África.
El complejo, ubicado en el oeste maliense, es el mayor productor de oro del país y generó cerca de USD 900 millones en ingresos durante 2024, consolidándose como la mina más rentable de la cartera global de Barrick. La renovación ocurre tras la resolución, en noviembre pasado, de una disputa de casi dos años entre la empresa y el Estado, detonada por la implementación del nuevo código minero de 2023, que elevó impuestos y aumentó la participación estatal en los proyectos estratégicos.
Nuevo marco legal y retiro de arbitraje
El diferendo se originó en las modificaciones introducidas por el código minero, que buscó incrementar la captura de renta por parte del Estado maliense. En el marco del acuerdo alcanzado, Barrick aceptó retirar su caso de arbitraje ante el tribunal de disputas del Banco Mundial, mientras que el gobierno anunció el retiro de cargos contra la compañía y sus afiliadas, la liberación de empleados detenidos y la restitución del control operativo del complejo al operador canadiense.
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La señal política refuerza el mensaje de que Malí busca mantener la inversión extranjera en minería, aunque bajo condiciones revisadas que aseguren mayor beneficio fiscal y participación nacional en los proyectos de gran escala.
Reservas y horizonte productivo
Como parte del proceso de renovación, Barrick realizó un nuevo estudio de viabilidad que identificó reservas económicamente explotables para sustentar seis años adicionales de minería a cielo abierto y 16 años de explotación subterránea. El plan contempla una producción bruta anual estimada en 420.920 onzas de oro.
La combinación de minería superficial y subterránea permitirá extender la vida útil del complejo, clave para la economía maliense y para la estrategia de crecimiento sostenido de Barrick en África Occidental.

Nueva refinería con respaldo ruso
En paralelo, las autoridades malienses anunciaron el inicio de la construcción de una refinería de oro con respaldo de socios rusos, en línea con la política de fortalecer el procesamiento local y reducir la exportación de mineral sin refinar. La iniciativa apunta a capturar mayor valor agregado en territorio nacional y a consolidar la soberanía sobre la cadena productiva del metal.
La renovación de Loulo-Gounkoto y el avance de la refinería reflejan el equilibrio que Malí intenta construir entre atraer capital internacional y reforzar el control estatal sobre sus recursos estratégicos, en un entorno regional marcado por mayor nacionalismo de recursos y redefinición de alianzas geopolíticas.

