La fundición de aluminio que Estados Unidos impulsa en Inola, Oklahoma, apunta a convertirse en la mayor instalación de aluminio primario construida en el país desde 1980, con una capacidad potencial superior a 500.000 toneladas anuales. El anuncio fue difundido por el gobierno federal en el marco del respaldo público al proyecto, que busca reducir la dependencia de importaciones en un insumo clave para industria y defensa, según el comunicado del Departamento de Energía de EE.UU. en el que se detalla la subvención y el tamaño estimado de la planta.
Dónde estará y qué capacidad tendrá
La nueva planta se ubicará en Inola (Oklahoma) y, de acuerdo con el gobierno federal, tendría potencial para producir más de 500.000 toneladas por año de aluminio primario. En ese volumen, el plan considera aproximadamente 20.000 toneladas de aluminio de alta pureza apto para aplicaciones de defensa, según la misma comunicación oficial.
En esta línea, el desarrollo ha sido seguido en clave industrial por la nota EE. UU.: 500.000 toneladas anuales y 20.000 de alta pureza en su mayor fundición primaria desde 1980, que recoge la capacidad base del proyecto y su énfasis en abastecimiento estratégico.

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El apoyo público: US$500 millones vía OCED
El financiamiento público informado asciende a US$500 millones, entregados por la Office of Clean Energy Demonstrations (OCED) del Departamento de Energía para avanzar en la construcción de la primera fundición de aluminio primario en Estados Unidos desde 1980, conforme a lo señalado por el propio organismo en su comunicado.
Ese respaldo se enmarca en la política federal de reindustrialización y fortalecimiento de cadenas de suministro domésticas, con el aluminio tratado como material estratégico para sectores productivos y de seguridad nacional.
Importaciones 2024 y caída de la capacidad doméstica
El mismo reporte oficial dimensiona el punto de partida del proyecto: en 2024, Estados Unidos importó 5,46 millones de toneladas métricas y exportó 3 millones de toneladas métricas de productos downstream y chatarra, lo que dejó importaciones netas por 2,46 millones de toneladas métricas.
En producción local, el gobierno indicó que hoy operan cuatro fundiciones primarias en el país, con una producción combinada de 683.500 toneladas métricas, lejos del escenario histórico que menciona 33 sitios produciendo hasta 5 millones de toneladas al año.
Alianza con EGA y la ampliación del tamaño del proyecto
En paralelo al respaldo federal, Century Aluminum informó que el proyecto se desarrollará mediante una empresa conjunta con Emirates Global Aluminium (EGA), donde EGA tendría 60% y Century 40%, y que el complejo de Inola está proyectado para producir 750.000 toneladas anuales, según el comunicado corporativo Century Aluminum Joins EGA Project to Build First U.S. Smelter in Almost 50 Years.
En esa misma comunicación, la empresa señala que la construcción se espera hacia fines de 2026, y que la producción comenzaría hacia el final de la década, además de estimar 1.000 empleos directos permanentes y 4.000 empleos durante la construcción.
Por qué el costo de energía es crítico en una fundición
La producción de aluminio primario depende de un proceso electroquímico intensivo en electricidad. En términos industriales, el proceso de reducción utiliza un baño de criolita fundida donde se disuelve alúmina, manteniendo el sistema a temperaturas del orden de 960–980°C, con corriente eléctrica continua para separar el aluminio, de acuerdo con la explicación técnica de The Aluminium Story (International Aluminium Institute).
El peso del factor energético aparece recurrentemente en el mercado global: la presión por costos y disponibilidad de electricidad ha sido un detonante de recortes productivos en Europa, como se expone en Falta de energía en Europa reduce la producción de zinc y aluminio a la mitad.
Aranceles y política industrial: el marco del proyecto
El anuncio de una nueva fundición se produce en un entorno donde Washington ha tensionado su política comercial sobre metales. En esa discusión, los aranceles a acero y aluminio se han presentado como una herramienta para proteger producción interna, en línea con el debate recogido en Trump escala guerra comercial: impone aranceles del 25% al acero y aluminio.
En términos operativos, el proyecto de Inola se plantea como una respuesta a un cuadro de alta dependencia importadora, baja capacidad doméstica y requerimientos estratégicos de suministro, con énfasis explícito en aluminio de alta pureza para defensa y en expansión de producción primaria en suelo estadounidense.

