Argentina confirmó que agilizará y dará trato preferencial a las solicitudes de empresas estadounidenses interesadas en desarrollar proyectos mineros bajo el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), en el marco del acuerdo bilateral recientemente suscrito con Estados Unidos. El compromiso quedó formalizado en un capítulo específico del entendimiento, con el objetivo de facilitar el ingreso de capitales norteamericanos a la explotación de minerales considerados estratégicos, particularmente litio y cobre.
El documento oficial difundido por la administración estadounidense establece que Buenos Aires impulsará de manera prioritaria las presentaciones de proyectos elegibles que provengan de compañías de ese país. El RIGI —uno de los pilares de la política de atracción de inversiones del actual gobierno— ofrece incentivos fiscales, estabilidad normativa y beneficios administrativos para iniciativas de gran escala, buscando acelerar decisiones de inversión en sectores intensivos en capital como la minería.
Pese al énfasis del acuerdo, fuentes del mercado señalan que aún no existen compañías con sede exclusivamente en Estados Unidos que hayan registrado formalmente proyectos mineros bajo el régimen. Sin embargo, sí hay empresas occidentales que cotizan en la Bolsa de Nueva York y que evalúan acogerse al RIGI, lo que abre una vía indirecta para el ingreso de capital estadounidense a la minería argentina.
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En paralelo, el listado de proyectos ya presentados incluye a compañías canadienses y australianas, así como a firmas chinas que también buscan acceder a los beneficios del régimen para explotar recursos locales. En ese contexto, la mención explícita a la prioridad para Estados Unidos fue leída por analistas como una señal geopolítica clara, alineada con la estrategia de Washington de consolidar bloques comerciales y de suministro de minerales críticos frente al avance de China en América Latina y otros mercados emergentes.
El acuerdo subraya además que Argentina priorizará a Estados Unidos como socio comercial e inversor en minerales críticos no solo en su forma primaria, sino también en etapas de procesamiento y productos finales, un aspecto clave para capturar mayor valor agregado dentro del país. Esta definición se inscribe en un momento en que el litio y el cobre se han convertido en insumos centrales para la transición energética global, la electromovilidad y las tecnologías de almacenamiento.
Otro punto relevante es el compromiso del Gobierno nacional de coordinar con las provincias, titulares constitucionales de los recursos naturales, para facilitar la llegada de inversiones estadounidenses. El texto aclara que este impulso se realizará respetando las leyes y regulaciones locales, un aspecto sensible en un país donde la licencia social y los marcos ambientales provinciales juegan un rol decisivo en la viabilidad de los proyectos.
Asimismo, el entendimiento prevé fomentar inversiones públicas en infraestructura minera, con el fin de mejorar el acceso y la competitividad de los proyectos de minerales críticos. Para el sector, esta combinación de incentivos, alineamiento geopolítico y obras de apoyo podría acelerar definiciones de inversión, aunque persisten interrogantes sobre la capacidad real del RIGI para destrabar proyectos en un escenario de competencia global creciente.

