US$ 12,5 millones será la inversión que Volcan Compañía Minera destinará a un conjunto de mejoras operativas en su mina subterránea Andaychagua, ubicada en la región de Junín, Perú. La iniciativa fue formalizada a través de la presentación de un nuevo Informe Técnico Sustentatorio (ITS) ante el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace), instrumento que permitirá ejecutar las modificaciones sin ampliar la huella ambiental del proyecto.
El sexto ITS de la operación Andaychagua se enmarca en la estrategia de optimización operacional de Volcan y se suma a recientes movimientos corporativos del grupo, como la adquisición de Transmisión Andina de Generación por cerca de US$ 19 millones. En el plano minero, el foco está puesto en reforzar condiciones de seguridad, eficiencia productiva y soporte operacional en la explotación subterránea.
Uno de los ejes centrales del plan corresponde a la optimización del sistema de ventilación, clave para la continuidad y profundización de las labores. El proyecto considera la implementación de la chimenea RB-13, con una inversión de US$ 1,08 millones, además del aumento de la capacidad de extracción de aire viciado mediante la chimenea RB-V661 y una instalación auxiliar, que en conjunto demandarán US$ 684.755. Estas intervenciones buscan mejorar las condiciones de trabajo y la eficiencia en el manejo de aire al interior de la mina.
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Otro componente relevante del ITS es el refuerzo de la planta de relleno cementado. En este ámbito, Volcan contempla la instalación de un sistema deshidratador de relaves de flotación total para la producción de relleno tipo pasta, con una inversión estimada de US$ 990.000. Adicionalmente, se incorporará el uso de relave grueso proveniente de la playa del depósito de relaves Andaychagua Alto, lo que implicará un desembolso adicional de US$ 345.000.
En la planta concentradora, el plan de mejoras incluye la instalación de un separador magnético en la chancadora primaria, con un costo aproximado de US$ 623.000. A ello se suma el reemplazo de un equipo de filtrado y la incorporación de componentes asociados, inversiones que totalizan cerca de US$ 2,2 millones y que apuntan a fortalecer la confiabilidad del proceso metalúrgico.
El ITS también incorpora un paquete relevante de mejoras en infraestructura y servicios para el personal. Entre ellas destacan inversiones en campamentos: Shotcrete (US$ 1,4 millones), Santa Rosa (US$ 733.800), Primavera (US$ 1,1 millones) y Staff Compromiso (US$ 581.503). En la zona industrial, se consideran obras en almacenes y talleres, incluyendo el mejoramiento del almacén de reactivos sólidos, un nuevo almacén de lubricantes, mejoras en talleres y sala de cores, y la modernización del taller de mantenimiento mecánico de planta.
El plan se completa con la reubicación y mejora de la subestación eléctrica del sistema de bombeo del depósito de relaves Andaychagua Alto, la optimización de la planta de tratamiento de agua potable y la implementación de infraestructura para control y monitoreo ambiental.
De acuerdo con el cronograma presentado, las actividades de construcción se desarrollarán durante 2026, la fase de operación se extenderá entre 2027 y 2030, mientras que el cierre está previsto entre 2031 y 2035, seguido por la etapa de poscierre hasta 2040.

