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Acciones de chips caen en Asia ante llamados a frenar el desarrollo de la IA y presión por el petróleo

Las acciones de fabricantes de semiconductores en Asia sufrieron caídas significativas, impulsadas por llamados a frenar el desarrollo de la inteligencia artificial y el aumento del petróleo.

Acciones de chips caen en Asia ante llamados a frenar el desarrollo de la IA y presión por el petróleo

SK Hynix, Kioxia y Samsung encabezaron las pérdidas del sector tecnológico asiático después de que ejecutivos de Anthropic, OpenAI y xAI respaldaran una desaceleración en el desarrollo de modelos avanzados. El alza del petróleo y las expectativas de mayores tasas en Estados Unidos también presionaron a los mercados.

Las acciones de fabricantes de semiconductores y empresas ligadas a la inteligencia artificial retrocedieron este lunes 14 de septiembre en Asia, en una jornada marcada por la preocupación de los inversionistas ante los llamados de líderes de la industria a reducir el ritmo de desarrollo de los modelos más avanzados.

Las compañías de memoria estuvieron entre las más afectadas. SK Hynix llegó a caer más de 6%, mientras Kioxia Holdings perdió más de 9% durante la sesión antes de moderar parte de esas bajas. Samsung Electronics retrocedió cerca de 4%, según datos recogidos por Bloomberg.

SoftBank Group, uno de los principales inversionistas de OpenAI, también estuvo bajo presión y llegó a desplomarse más de 13%, según Reuters. Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), el mayor fabricante de chips por contrato del mundo, retrocedió alrededor de 1,2%.

Líderes de la IA abren debate sobre el ritmo de desarrollo

La reacción del mercado se produjo después de que Dario Amodei, CEO de Anthropic, planteara durante el fin de semana que la industria debía disminuir el ritmo con que incrementa las capacidades de los modelos de frontera para disponer de más tiempo para controlar los riesgos asociados a sistemas cada vez más potentes.

Sam Altman, CEO de OpenAI, y Elon Musk, responsable de xAI, respaldaron públicamente la idea de Amodei. Altman también señaló que OpenAI no prevé avanzar con una salida a bolsa durante 2026, en un contexto en que las preocupaciones por seguridad han ganado espacio dentro de la discusión sobre el futuro de la industria.

Las declaraciones golpearon especialmente a un sector cuyas valorizaciones se han sostenido en expectativas de fuerte crecimiento de la demanda de capacidad computacional, centros de datos, chips de memoria y procesadores especializados.

Charu Chanana, estratega jefe de inversiones de Saxo Markets en Singapur, explicó que las valorizaciones vinculadas a la inteligencia artificial consideran no solo una demanda elevada, sino también un avance prácticamente continuo de los modelos. Por ello, cualquier señal de que ese ritmo pueda disminuir puede desencadenar toma de ganancias entre los inversionistas.

Petróleo y tasas aumentan la presión sobre las tecnológicas

Los llamados a ralentizar el desarrollo de la IA no fueron el único factor detrás de las pérdidas. El aumento de los precios del petróleo, asociado a las tensiones en Medio Oriente, y las mayores apuestas por una subida de tasas de interés de la Reserva Federal esta semana redujeron además el apetito por activos de mayor riesgo.

El escenario llega cuando el mercado ya muestra mayor sensibilidad frente al volumen de inversiones necesarias para sostener la expansión de la infraestructura de inteligencia artificial. Los inversionistas han comenzado a evaluar con mayor atención si el crecimiento de los ingresos y la utilización de estas tecnologías justificará los elevados desembolsos en centros de datos, energía y semiconductores.

El Nasdaq 100 acumulaba una caída superior al 4% desde su máximo histórico de junio, mientras sus futuros retrocedieron alrededor de 1,3% durante las operaciones asiáticas del lunes, según Bloomberg.

A pesar de la reacción inicial, analistas advierten que una desaceleración en el lanzamiento de modelos no implica necesariamente una caída equivalente en las inversiones en infraestructura. El aumento del uso de sistemas existentes, la inferencia —el proceso mediante el cual un modelo ya entrenado responde a solicitudes— y la expansión de agentes de IA podrían seguir sosteniendo la demanda de capacidad computacional.

La preocupación, sin embargo, alcanza especialmente a los fabricantes de memorias. Samsung y SK Hynix mantienen ambiciosos planes de ampliación de capacidad, mientras Kioxia y otros productores también están aumentando sus inversiones. Si la oferta crece más rápido que la demanda, el mercado podría enfrentar un riesgo de sobreoferta en segmentos como las memorias de alto ancho de banda utilizadas en sistemas de inteligencia artificial.

Por ahora, los llamados de los principales ejecutivos de IA abrieron una nueva fuente de incertidumbre para un sector que ha sido uno de los principales motores de los mercados tecnológicos durante los últimos años. La atención estará puesta en si las compañías traducen esas advertencias en cambios concretos en sus calendarios de desarrollo y en qué medida esos ajustes modifican las inversiones previstas en chips e infraestructura.

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