
La compañía de Elon Musk presentó un plan que contempla hasta 912 aterrizajes anuales en su base espacial de Texas. La propuesta será sometida a una evaluación ambiental del Gobierno estadounidense antes de determinar si puede autorizarse.
SpaceX pretende multiplicar sus operaciones espaciales en Estados Unidos con un proyecto que contempla hasta 456 lanzamientos y 912 aterrizajes de cohetes Starship al año desde sus instalaciones de Starbase, en el sur de Texas. La Administración Federal de Aviación (FAA) anunció este martes 13 de octubre de 2026 que iniciará una evaluación ambiental de la propuesta, cuyo alcance supera ampliamente los 25 lanzamientos anuales que la compañía tiene actualmente autorizados.
La iniciativa representa una expansión de más de 18 veces respecto del límite vigente y refleja la intención de SpaceX de transformar Starship en un sistema de transporte espacial reutilizable capaz de realizar operaciones frecuentes.
Sin embargo, el proyecto todavía no cuenta con autorización. Su ejecución dependerá del resultado de la evaluación ambiental, del cumplimiento de las exigencias regulatorias y de la capacidad tecnológica de la empresa para sostener semejante ritmo de vuelos.
El plan contempla hasta 912 aterrizajes anuales
La propuesta presentada por SpaceX establece dos etapas de crecimiento operacional.
La primera permitiría realizar hasta 100 lanzamientos y 200 aterrizajes al año. Durante esta fase, las operaciones podrían desarrollarse cualquier día de la semana, tanto de día como de noche.
La segunda etapa elevaría la capacidad máxima hasta los 456 lanzamientos y 912 aterrizajes anuales. En este escenario, los despegues se efectuarían de lunes a viernes, aunque sin restricciones respecto del horario.
Si la compañía utilizara completamente esa capacidad, el complejo registraría un promedio cercano a nueve lanzamientos semanales, equivalente a casi dos despegues por jornada laboral.
La FAA explica que esta segunda fase correspondería a un programa espacial más maduro, con mayor confiabilidad de sus vehículos y capacidad para recuperar y reutilizar sus componentes en períodos reducidos. Su implementación está prevista como una posibilidad para los próximos años, sin una fecha definitiva.
La diferencia entre lanzamientos y aterrizajes responde al diseño del sistema Starship, compuesto por dos elementos principales: el gigantesco propulsor Super Heavy y la nave espacial Starship.
Ambos están concebidos para regresar a la Tierra después de sus respectivas etapas de vuelo y volver a utilizarse.
Por esa razón, una misión puede generar dos operaciones de aterrizaje: una del propulsor y otra de la nave. El límite propuesto de aterrizajes en Starbase también incluye vehículos que eventualmente despeguen desde otras instalaciones.
Un aumento muy superior a las operaciones actuales
La magnitud del proyecto contrasta con la actividad registrada hasta ahora en Starbase.
En 2025, la FAA autorizó a SpaceX a efectuar hasta 25 lanzamientos anuales del sistema Starship-Super Heavy, junto con un máximo de 50 aterrizajes correspondientes a sus dos etapas.
La nueva propuesta busca elevar ese límite a una escala que todavía no ha sido demostrada por el programa.
Durante 2026, SpaceX ha realizado tres vuelos de Starship hasta octubre, lejos de las frecuencias proyectadas para las siguientes etapas.
El avance tecnológico más reciente ocurrió el 28 de septiembre, cuando la compañía efectuó su decimocuarto vuelo de prueba y consiguió que Starship alcanzara por primera vez la órbita terrestre.
Durante esa misión, el vehículo desplegó 26 satélites Starlink de nueva generación, demostrando una capacidad de transporte orbital que constituye uno de los objetivos comerciales del programa.
La operación también evidenció desafíos técnicos pendientes. El vuelo sufrió problemas de funcionamiento en sus motores y terminó antes de lo inicialmente previsto.
Estos antecedentes muestran que aumentar las autorizaciones regulatorias no equivale a disponer inmediatamente de la capacidad industrial y operativa necesaria para efectuar cientos de misiones anuales.
La FAA evaluará el ruido, la contaminación y los efectos sobre la fauna
El principal obstáculo regulatorio que enfrenta la expansión es la evaluación de sus consecuencias ambientales.
La FAA preparará una Declaración Programática de Impacto Ambiental, conocida como PEIS, para estudiar los efectos que tendría aumentar considerablemente la frecuencia de lanzamientos y aterrizajes desde Boca Chica, en el condado de Cameron.
El análisis incluirá las emisiones atmosféricas, la calidad del aire, el ruido, los recursos hídricos y las posibles consecuencias sobre ecosistemas terrestres y marinos.
También examinará los efectos sobre humedales, zonas costeras, especies protegidas, patrimonio histórico y actividades humanas cercanas.
Uno de los aspectos relevantes será la intensidad de las operaciones nocturnas. Para efectos del estudio, la FAA considera un escenario en el que aproximadamente la mitad de los lanzamientos y aterrizajes se realizan durante el día y la otra mitad durante la noche.
La mayor frecuencia también obligaría a examinar los cierres temporales del espacio aéreo y las restricciones de seguridad asociadas a cada misión.
La evaluación no implica que esos impactos ya estén acreditados. Su propósito será determinar su magnitud, identificar posibles medidas de mitigación y establecer si las operaciones propuestas pueden cumplir las exigencias aplicables.
Por qué SpaceX necesita lanzar tantos cohetes
El aumento solicitado está relacionado con el modelo de funcionamiento que SpaceX pretende desarrollar para Starship.
A diferencia de los sistemas espaciales tradicionales, donde parte del cohete se pierde después del lanzamiento, Starship está diseñado para recuperar sus principales componentes y utilizarlos nuevamente.
La compañía busca reducir los tiempos de preparación entre misiones y aumentar la cantidad de carga enviada al espacio.
Una frecuencia elevada permitiría transportar más satélites, ampliar la infraestructura orbital y apoyar futuras misiones de exploración espacial.
El programa también resulta relevante para la NASA, que trabaja con SpaceX en el desarrollo de una versión de Starship destinada a transportar astronautas desde la órbita lunar hasta la superficie de la Luna.
Para cumplir esas misiones, la empresa todavía debe demostrar capacidades adicionales, entre ellas operaciones complejas de transferencia de combustible entre vehículos en el espacio.
La nueva solicitud ambiental refleja, por tanto, una planificación de largo plazo y no una capacidad de lanzamiento que SpaceX ya haya alcanzado.
La decisión quedará abierta a participación pública
El procedimiento regulatorio contempla instancias para que residentes, organizaciones, autoridades y otras partes interesadas presenten observaciones.
La FAA programó cuatro reuniones presenciales durante noviembre de 2026.
Las primeras se realizarán el 17 de noviembre en Brownsville, Texas, mientras que las siguientes tendrán lugar el 19 de noviembre en Port Isabel.
También se efectuará una reunión virtual el 18 de noviembre.
El plazo para presentar comentarios escritos permanecerá abierto hasta el 30 de noviembre de 2026.
Posteriormente, la autoridad deberá continuar la elaboración del estudio ambiental, publicar un borrador para nuevas observaciones y avanzar hacia una decisión regulatoria.
El documento también contempla mantener los límites actualmente autorizados como alternativa en caso de que no se apruebe la ampliación.
Qué debe ocurrir antes de alcanzar los 456 lanzamientos
La aprobación de la propuesta no depende únicamente de determinar sus efectos ambientales.
SpaceX deberá cumplir las condiciones de seguridad operacional y los requisitos establecidos por la FAA para las modificaciones de sus licencias.
Paralelamente, necesitará demostrar que sus sistemas pueden soportar una frecuencia de vuelos considerablemente mayor, incluyendo la recuperación de vehículos, el mantenimiento, el abastecimiento de combustible y la preparación de nuevas misiones.
La empresa tampoco ha establecido una fecha definitiva para alcanzar los 456 lanzamientos anuales.
Por ahora, el anuncio abre una nueva etapa en el desarrollo de Starbase: el Gobierno estadounidense comenzará a evaluar si una instalación utilizada principalmente para pruebas puede evolucionar hacia un centro de operaciones espaciales con cientos de vuelos cada año.
La decisión determinará hasta dónde puede crecer la actividad de SpaceX en Texas bajo las condiciones ambientales y regulatorias que establezcan las autoridades federales.
REDIMIN Responde
¿Cuántos aterrizajes anuales contempla el plan de SpaceX para su base en Texas?
El plan de SpaceX contempla hasta 912 aterrizajes anuales en su base espacial de Texas.
¿Qué evaluación debe superar la propuesta de SpaceX antes de ser autorizada?
La propuesta de SpaceX debe superar una evaluación ambiental del Gobierno estadounidense antes de determinar si puede autorizarse.
¿Cuál es la diferencia entre el número de lanzamientos y aterrizajes en el plan de SpaceX?
El plan de SpaceX contempla hasta 456 lanzamientos y 912 aterrizajes anuales, debido a que el sistema Starship está diseñado para que tanto el propulsor Super Heavy como la nave espacial Starship regresen a la Tierra y sean reutilizados, generando dos operaciones de aterrizaje por misión.
¿Qué aspectos evaluará la FAA en su estudio ambiental sobre el proyecto de SpaceX?
La FAA evaluará las emisiones atmosféricas, la calidad del aire, el ruido, los recursos hídricos y las posibles consecuencias sobre ecosistemas terrestres y marinos, así como los efectos sobre humedales, zonas costeras, especies protegidas, patrimonio histórico y actividades humanas cercanas.
¿Qué instancias de participación pública están contempladas en el proceso regulatorio de la FAA?
El proceso regulatorio contempla cuatro reuniones presenciales en noviembre de 2026, dos en Brownsville y dos en Port Isabel, además de una reunión virtual. El plazo para presentar comentarios escritos estará abierto hasta el 30 de noviembre de 2026.






