
El proyecto utilizará la plataforma Vera Rubin NVL72 y busca aprovechar energía solar para operar infraestructura informática fuera de la Tierra. SpaceX proyecta iniciar el despliegue a fines de 2027.
SpaceX y NVIDIA trabajan en el desarrollo de Starmind AI1, la primera generación de satélites de la compañía de Elon Musk concebida para ejecutar tareas de inteligencia artificial directamente en órbita.
El proyecto busca trasladar parte de la infraestructura utilizada por los centros de datos terrestres al espacio, donde los satélites podrían captar energía solar y procesar información antes de enviarla a la Tierra.
De acuerdo con la información oficial de NVIDIA, el sistema informático de Starmind AI1 estará basado en una versión adaptada de Vera Rubin NVL72, una arquitectura que integra procesadores, unidades gráficas, redes de alta velocidad y software para cargas de inteligencia artificial.
SpaceX, en tanto, señala que su objetivo es comenzar el despliegue de estos satélites desde fines de 2027, aunque el calendario dependerá del avance de la fabricación y de las pruebas necesarias para operar esta tecnología en el espacio.
Starmind funcionará como un centro de datos orbital
A diferencia de los satélites tradicionales de telecomunicaciones, Starmind está pensado para ejecutar procesos informáticos en órbita. Esto permitiría analizar datos de sensores, imágenes y otras fuentes sin tener que transmitir primero grandes volúmenes de información sin procesar hacia estaciones terrestres.
La plataforma espacial presentada por NVIDIA contempla aplicaciones como análisis geoespacial, observación terrestre, procesamiento de imágenes, operaciones autónomas de naves y ejecución de modelos de inteligencia artificial.
Según la empresa tecnológica, el módulo espacial Vera Rubin puede ofrecer hasta 25 veces más capacidad de procesamiento de IA por GPU para inferencia en órbita, en comparación con sus soluciones espaciales anteriores.
La infraestructura también podría utilizarse para ejecutar modelos de IA y enviar a la Tierra únicamente los resultados procesados. Con ello se reduciría el volumen de datos transmitidos, además de la latencia y los costos asociados a las comunicaciones con estaciones terrestres.
Los desafíos de operar inteligencia artificial en el espacio
Instalar hardware de alto rendimiento fuera de la Tierra plantea dificultades distintas a las de un centro de datos convencional. Entre ellas se encuentran el control de temperatura, la disponibilidad de energía, el ancho de banda, la protección frente a la radiación y la necesidad de mantener los sistemas funcionando sin intervención humana directa.
NVIDIA explicó que ambas compañías están adaptando la arquitectura Vera Rubin a estas condiciones, considerando las restricciones de peso, consumo energético, confiabilidad e integración física propias de una plataforma orbital.
La compañía también destacó que el procesador Vera incorpora 88 núcleos Olympus y memoria LPDDR5X con un ancho de banda de hasta 1,2 terabytes por segundo. Su función será coordinar tareas como ejecución de código, procesamiento de datos y operación de agentes de inteligencia artificial, mientras las GPU atienden los trabajos más intensivos.
SpaceX apunta a iniciar el despliegue en 2027
En su sitio dedicado a Starmind, SpaceX explica que el proyecto pretende utilizar energía solar captada en el espacio para ofrecer capacidad informática de alto rendimiento a la Tierra.
La empresa proyecta producir y desplegar miles de satélites de inteligencia artificial a partir de fines de 2027. Sin embargo, Starmind permanece en etapa de desarrollo y todavía no existe una red operativa de centros de datos orbitales.
El primer lanzamiento será una prueba clave para evaluar si la plataforma puede administrar de manera estable la energía, el calor y las comunicaciones requeridas por sistemas de inteligencia artificial de gran escala. Tras esa etapa, SpaceX espera ampliar el programa durante 2028.






