
La directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, señaló que la economía ha resistido mejor de lo previsto el impacto energético de la guerra en Irán. Sin embargo, advirtió que un nuevo aumento del petróleo podría frenar la baja de la inflación y elevar los costos financieros.
La economía mundial ha mostrado una resistencia mayor a la esperada frente a las alteraciones energéticas provocadas por la guerra en Irán, pero continúa expuesta a la elevada deuda, una inflación persistente y las tensiones comerciales.
La advertencia fue entregada este martes por la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, antes de la próxima reunión de ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales del G20.
“La economía global está como el barco de la nueva película de Christopher Nolan, ‘La Odisea’”, señaló Georgieva durante un encuentro con periodistas, según informó EFE.
La autoridad explicó que la actividad mundial enfrenta fuertes vientos en contra, aunque hasta ahora ha soportado mejor de lo anticipado el impacto sobre el suministro energético generado por el cierre del estrecho de Ormuz.
El FMI advierte que la crisis energética no ha terminado
Entre los factores que ayudaron a contener el impacto aparecen la utilización de reservas estratégicas de petróleo y gas, el aumento de la producción fuera del golfo Pérsico, una menor demanda energética y la expansión de las energías renovables.
Algunos países también retomaron temporalmente la generación eléctrica mediante carbón para reducir su dependencia de los combustibles afectados por las interrupciones en Oriente Medio.
Pese a estas medidas, Georgieva advirtió que las reservas de petróleo y gas están disminuyendo. A esto se suma la proximidad del invierno en el hemisferio norte, periodo en que suele aumentar la demanda de gas y combustibles para calefacción.
Un nuevo salto en el precio del crudo podría alimentar nuevamente la inflación y obligar a los bancos centrales a mantener tasas de interés elevadas durante más tiempo. Esto encarecería el pago de las deudas y podría debilitar la actividad económica.
El petróleo Brent se ha mantenido entre US$80 y US$90 por barril desde mediados de junio, por debajo de los máximos superiores a US$118 registrados durante la primera parte del conflicto, según antecedentes recopilados por Reuters.
La inteligencia artificial sostiene parte del crecimiento
El FMI identifica actualmente dos fuerzas que están empujando a la economía mundial en direcciones opuestas.
Por una parte, las restricciones energéticas de Oriente Medio afectan la oferta y aumentan los costos. Por otra, las inversiones asociadas a la inteligencia artificial están impulsando la construcción de centros de datos, la producción de componentes tecnológicos y el gasto corporativo.
Este impulso comenzó con mayor fuerza en Estados Unidos, pero se está extendiendo hacia otros países vinculados a la cadena de suministro de la inteligencia artificial.
El efecto, sin embargo, no es igual para todas las economías. Depende de su exposición a las interrupciones energéticas, sus vulnerabilidades macroeconómicas y su participación en la industria tecnológica.
Georgieva sostuvo que los riesgos están más equilibrados que en abril, cuando comenzó la guerra, aunque todavía se inclinan hacia un escenario negativo y persiste un alto nivel de incertidumbre.
Deuda y costos financieros preocupan al organismo
Otro foco de preocupación es el deterioro de las cuentas fiscales en varias economías. El aumento de los rendimientos de los bonos indica que algunos gobiernos enfrentan mayores costos para financiar sus déficits y refinanciar sus deudas.
Por esta razón, el FMI llamó a los países a preparar planes creíbles que permitan mantener sus niveles de deuda y déficit en una trayectoria sostenible. También pidió a los bancos centrales conservar el foco en la estabilidad de precios mientras la inflación continúe representando un riesgo.
En su actualización de julio de las Perspectivas de la Economía Mundial, el organismo proyectó un crecimiento global de 3% para 2026 y de 3,4% para 2027. La inflación mundial, en tanto, fue estimada en 4,7% para este año.
El FMI actualizará sus proyecciones económicas en octubre, durante las reuniones anuales del organismo y el Banco Mundial en Bangkok. Ese informe permitirá medir con mayor precisión el impacto de la crisis energética, las tensiones comerciales y el ciclo de inversiones en inteligencia artificial.






