Aluminio enfrenta una nueva presión en los mercados internacionales tras el cierre parcial de capacidad de fundición en Medio Oriente. La empresa Aluminium Bahrain (Alba) anunció el apagado de tres de sus seis líneas de reducción, equivalentes al 19% de su capacidad productiva, como respuesta a la prolongada interrupción del tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del planeta. La medida refleja cómo la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán está impactando directamente en la cadena global de suministro de metales industriales. Medio Oriente representa cerca del 9% del suministro mundial de aluminio, por lo que cualquier interrupción en la región tiene efectos inmediatos en los precios. De hecho, el aluminio en la London Metal Exchange (LME) llegó a cotizar cerca de US$3.546,50 por tonelada, su nivel más alto en casi cuatro años, ante el temor de escasez en el mercado internacional. El ajuste productivo de Alba es una de las primeras señales concretas de cómo la crisis energética y logística en el Golfo Pérsico comienza a trasladarse a la industria metalúrgica global.
Tres líneas de fundición fuera de operación
Alba, considerada la mayor fundición de aluminio del mundo en un solo sitio, posee una capacidad instalada aproximada de 1,62 millones de toneladas anuales. La compañía informó que inició un apagado controlado y seguro de sus Líneas de Reducción 1, 2 y 3, mientras mantiene operativas las líneas 4, 5 y 6.
Según la empresa, el objetivo de esta decisión es optimizar el uso de las materias primas disponibles y garantizar la estabilidad operativa de las instalaciones que continúan en funcionamiento.
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Interrupción logística golpea a las fundiciones del Golfo
El principal problema para las fundiciones de aluminio en la región no es solo el transporte del metal terminado, sino también la llegada de materias primas esenciales.
Las fundiciones del Golfo dependen de importaciones de alúmina, el insumo básico utilizado para producir aluminio primario. Sin embargo, el bloqueo efectivo del Estrecho de Ormuz ha dificultado la llegada de buques que transportan este material hacia las plantas de la región.
Debido a esta situación, Alba declaró fuerza mayor el 4 de marzo, al no poder enviar metal a sus clientes internacionales.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. Por este corredor transita una parte significativa del comercio global de petróleo, gas y materias primas industriales.
Cuando el flujo marítimo se interrumpe o se vuelve inseguro, el impacto se extiende rápidamente a múltiples cadenas industriales.
Energía y gas agravan la crisis en la industria del aluminio
Además de los problemas logísticos, algunas fundiciones de la región enfrentan dificultades en el suministro energético.
La planta Qatalum, ubicada en Qatar, inició el 3 de marzo un proceso de reducción de operaciones tras la suspensión de su suministro de gas natural. Actualmente opera aproximadamente al 60% de su capacidad.
El aluminio es uno de los metales más intensivos en consumo energético, ya que el proceso de electrólisis necesario para producir aluminio primario requiere grandes cantidades de electricidad o gas.
Por esta razón, cualquier interrupción energética puede obligar a detener o reducir la producción para evitar daños en los equipos.
Impacto potencial en el mercado global
La reducción de capacidad en Medio Oriente se produce en un momento en que los mercados de metales ya se encuentran tensionados por la volatilidad energética y las disrupciones geopolíticas.
La combinación de varios factores —conflicto regional, interrupción de rutas marítimas, restricciones energéticas y aumento de la demanda industrial— está generando un escenario de mayor volatilidad para el aluminio.
Entre los posibles efectos que observan analistas del sector se incluyen:
- presión alcista sobre los precios internacionales del aluminio
- reducción de inventarios disponibles en mercados industriales
- aumento en los costos de producción para fabricantes de automóviles, construcción y envases
- mayor volatilidad en contratos de suministro de metales
Preparación para una reactivación futura
Mientras persiste la incertidumbre en la región, Alba indicó que está trabajando estrechamente con proveedores y clientes para gestionar sus compromisos comerciales y reducir las interrupciones en la cadena de suministro.
La empresa espera que las tareas de mantenimiento en las líneas detenidas permitan una reanudación rápida de las operaciones cuando se restablezca la estabilidad logística en el Golfo.
Sin embargo, el episodio subraya nuevamente cómo los conflictos geopolíticos pueden afectar de forma inmediata el suministro global de metales estratégicos, especialmente cuando una parte significativa de la producción se concentra en regiones energéticas clave.
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