Arancel 25%: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el 12 de enero de 2026 que “cualquier país que haga negocios con la República Islámica de Irán” pagará un arancel del 25% en “cualquier y todo” negocio con Estados Unidos, según informó Reuters. La señal se instala en plena crisis interna iraní y apunta a encarecer el vínculo con Teherán para terceros actores, en un escenario donde el petróleo y las cadenas de suministro vuelven a reaccionar a la política.
Un “arancel secundario”: qué implica y por qué es distinto a una sanción tradicional
La frase de Trump no describe un arancel clásico (aplicado a importaciones de un país específico hacia EE.UU.), sino una penalización condicionada: comerciar con Irán y, por esa vía, exponerse a un gravamen en el intercambio con el mercado estadounidense.
En términos prácticos, el concepto se parece a la lógica de “sanciones secundarias”, que buscan disuadir a terceros países o empresas de operar con un objetivo sancionado, castigándolos con restricciones o costos en su relación con Estados Unidos. La arquitectura de sanciones sobre Irán, además, ya contempla prohibiciones y restricciones relevantes para transacciones con actores iraníes en distintos ámbitos, de acuerdo con las guías públicas del Departamento del Tesoro (OFAC).
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Lo que todavía no está claro es el diseño operativo: alcance (“hacer negocios” puede significar comercio directo, intermediación, banca, seguros, logística), mecanismo de determinación, excepciones y autoridad de aplicación. Sin ese detalle, el anuncio funciona como advertencia política y como mensaje de disuasión, más que como norma plenamente parametrizada.
El detonante: protestas, represión y deterioro económico en Irán
El anuncio tarifario se suma a una escalada discursiva de Washington en el contexto de las protestas en Irán y la respuesta represiva del aparato de seguridad. Reuters reportó que el propio gobierno iraní mantuvo canales abiertos de comunicación mientras Trump evaluaba opciones, incluyendo la posibilidad de acción militar, en medio de la represión a las manifestaciones según Reuters.
En paralelo, el cuadro económico se volvió parte central del malestar social. De acuerdo con Reuters, el rial iraní perdió “casi la mitad” de su valor frente al dólar durante 2025 y la inflación oficial llegó a 42,5% en diciembre, en un contexto donde comerciantes del Gran Bazar de Teherán se volvieron un foco relevante del descontento.
Sobre el costo humano, Reuters consignó cifras de la organización HRANA: 599 muertes verificadas (510 manifestantes y 89 miembros de fuerzas de seguridad), además de 10.694 detenidos desde el inicio de las protestas el 28 de diciembre, advirtiendo que no pudo confirmar esos números de forma independiente según Reuters.
Quiénes quedan más expuestos: los principales socios comerciales de Irán también comercian con EE.UU.
La amenaza de un arancel condicionado genera fricción inmediata para países que, por volumen o por estructura de comercio, sostienen intercambios relevantes con Irán y, al mismo tiempo, tienen un vínculo comercial significativo con Estados Unidos.
Para dimensionar el mapa, el set de principales socios comerciales de Irán incluye economías como Emiratos Árabes Unidos, China, Turquía e India, de acuerdo con el perfil de comercio del país en la base WITS del Banco Mundial. En otras palabras: el anuncio no apunta a un actor marginal, sino a nodos que suelen ser parte del tránsito regional, reexportaciones, logística y financiamiento, además del comercio de bienes.
En el caso del petróleo, Reuters ha descrito que parte relevante del crudo iraní se mueve mediante redes opacas (“shadow fleet”) y estructuras vinculadas a la Guardia Revolucionaria, con ventas dirigidas principalmente a China según Reuters. Si el anuncio se tradujera en medidas ejecutables, el incentivo sería claro: elevar el costo reputacional y comercial de facilitar esas rutas.
Efectos probables en energía y commodities: por qué Chile no está aislado del shock
Aunque la medida se centre en Irán, el mercado suele reaccionar por el canal de expectativas: riesgo geopolítico, oferta potencialmente afectada, costos de transporte y seguros, y cambios de prima en crudo y productos refinados.
Reuters reportó que el precio del petróleo reaccionó por temores a una caída de exportaciones iraníes y a una eventual respuesta de EE.UU., en un contexto de volatilidad vinculada a la crisis interna según Reuters. Para Chile, el canal de transmisión más inmediato suele ser combustibles y tipo de cambio:
En combustibles, el traspaso al mercado local depende de variaciones internacionales, logística y mecanismos internos. En escenarios de volatilidad, suele crecer el interés por la trayectoria del crudo y su reflejo en precios internos, como se ha seguido en el análisis sobre cuándo el movimiento del petróleo se refleja en combustibles en Chile.
En el plano doméstico, los ajustes semanales informados por ENAP ayudan a aterrizar el impacto en consumidores y transporte, en una dinámica que se observa en reportes como los cambios de precios de combustibles informados por ENAP.
En tipo de cambio y minería, la lectura suele pasar por la sensibilidad a shocks externos. Episodios de tensión global pueden mover flujos hacia dólar, afectar expectativas de crecimiento y, por esa vía, condicionar commodities, en un marco donde ya se monitorea la relación entre cobre, dólar y contexto internacional, como en el comportamiento reciente del dólar en Chile ligado al cobre y al escenario global.
Qué señales concretas debería monitorear el mercado tras el anuncio
Sin un decreto publicado y con la medida anunciada como mensaje político, el foco pasa a señales verificables que confirmen si la amenaza se traduce en política aplicable. En particular:
Publicación de una orden ejecutiva, regulación o directriz operativa (alcance, definiciones, excepciones y fechas).
Criterio de “hacer negocios con Irán”: si incluye energía, banca, seguros, navieras, reexportaciones o solo comercio directo.
Respuesta de los principales socios comerciales de Irán y eventuales ajustes de cumplimiento (compliance) en bancos y aseguradoras.
Reacción de precios de crudo y spreads de fletes/seguros ante un aumento de riesgo percibido.
Señales adicionales desde Washington sobre el uso de instrumentos tipo “sanción secundaria” para forzar aislamiento económico, en paralelo al marco de sanciones ya existente descrito por el Tesoro de EE.UU. (OFAC).









