La petrolera saudí obtuvo una utilidad neta de US$32.693 millones entre abril y junio, mientras la interrupción de rutas energéticas redujo los volúmenes comercializados, elevó los precios y tensionó los inventarios mundiales.
Saudi Aramco cerró el segundo trimestre de 2026 con una utilidad neta de US$32.693 millones, un aumento de 44% frente a los US$22.673 millones registrados en igual período del año anterior. El resultado estuvo impulsado por mayores precios del petróleo crudo, los combustibles refinados y los productos químicos, en un mercado afectado por las interrupciones logísticas en el estrecho de Hormuz y la creciente presión sobre las existencias globales de energía.
Los ingresos y otros conceptos asociados a ventas alcanzaron US$139.146 millones, frente a US$108.572 millones entre abril y junio de 2025. El incremento de la facturación compensó la reducción de los volúmenes vendidos, aunque también estuvo acompañado por un fuerte aumento de los costos operacionales.
La compañía contabilizó gastos de operación por US$81.506 millones, cerca de US$17.500 millones más que un año antes. El alza respondió principalmente al mayor costo de compra de crudo, productos refinados y químicos, además de un incremento de las regalías e impuestos asociados a los precios del petróleo.
Las cifras detrás del resultado
El precio promedio realizado por Aramco para su petróleo crudo llegó a US$108,1 por barril durante el segundo trimestre, muy por encima de los US$66,7 por barril obtenidos en igual período de 2025 y de los US$76,9 registrados en los primeros tres meses de 2026.
Este cambio explica buena parte de la recuperación financiera de la empresa. Mientras su utilidad neta creció 44% interanual, la ganancia ajustada llegó a US$33.385 millones, un avance de aproximadamente 33% respecto del segundo trimestre del ejercicio anterior.
En el acumulado enero-junio, Aramco obtuvo una utilidad neta de US$65.229 millones, frente a US$48.684 millones en el primer semestre de 2025. Los ingresos semestrales alcanzaron US$263.742 millones, un aumento de 18,2% interanual.
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Indicador |
Segundo trimestre 2026 |
Segundo trimestre 2025 |
Variación |
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Utilidad neta |
US$32.693 millones |
US$22.673 millones |
+44,2% |
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Utilidad neta ajustada |
US$33.385 millones |
US$25.190 millones |
+32,5% |
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Ingresos y otros asociados a ventas |
US$139.146 millones |
US$108.572 millones |
+28,2% |
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Costos operacionales |
US$81.506 millones |
US$64.014 millones |
+27,3% |
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Precio realizado del crudo |
US$108,1 por barril |
US$66,7 por barril |
+62,1% |
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Flujo de caja libre |
US$12.260 millones |
US$15.233 millones |
-19,5% |
Pese al aumento de las ganancias, el flujo de caja libre disminuyó hasta US$12.260 millones, afectado por una acumulación de capital de trabajo de US$13.600 millones. El indicador también quedó por debajo de los US$18.637 millones generados durante el primer trimestre.
Menor producción y mayores precios
El desempeño financiero contrasta con una caída significativa de la producción total de hidrocarburos. Aramco promedió 9,5 millones de barriles equivalentes de petróleo por día durante el trimestre, frente a 12,8 millones en el mismo período de 2025.
La reducción refleja las restricciones que enfrenta el suministro regional y las dificultades para movilizar cargamentos a través del estrecho de Hormuz, uno de los principales corredores petroleros del mundo. La empresa mantuvo sus exportaciones mediante capacidad de almacenamiento, terminales alternativas y el uso del oleoducto East-West, que conecta las zonas productoras del este de Arabia Saudita con el puerto de Yanbu, en el mar Rojo.
Esta infraestructura permitió desviar parte de los flujos que normalmente atraviesan Hormuz. Sin embargo, la extensión de los riesgos hacia el mar Rojo amenaza también las rutas alternativas, elevando los costos de transporte, seguros, almacenamiento y seguridad operacional.
Aramco estima que el mercado mundial ha dejado de recibir más de 2.600 millones de barriles de petróleo desde el inicio del conflicto regional en febrero. La cifra equivale a cerca de un mes de producción global normal y dimensiona la pérdida acumulada de suministro disponible.
Incluso con una normalización inmediata del tránsito marítimo, la reposición de los inventarios podría tardar hasta 18 meses a una tasa promedio de 2,1 millones de barriles diarios. El problema ya no se limita, por tanto, a la disponibilidad diaria de producción: también incluye la recuperación de las reservas estratégicas y comerciales utilizadas para amortiguar la crisis.
Inversiones y capacidad de respuesta
Aramco destinó US$13.171 millones a inversiones de capital durante el segundo trimestre, frente a US$12.309 millones un año antes. En el primer semestre, el desembolso acumulado llegó a US$25.265 millones.
La compañía mantiene en ejecución el incremento de producción del proyecto petrolero Zuluf, previsto para completarse durante 2026, y la expansión de la planta de gas Fadhili, programada para 2027. También continúa el desarrollo de la segunda fase de Jafurah, uno de los principales proyectos de gas no convencional de Arabia Saudita.
La primera etapa de Jafurah ya opera con producción estable de gas comercial y condensados. La segunda permanece en fase de adquisiciones y construcción, con término proyectado para 2027.
Estos proyectos buscan ampliar la oferta de gas para el mercado saudí, liberar mayores volúmenes de petróleo para exportación y reforzar la capacidad del país para responder a períodos de escasez internacional.
Aramco sostiene que puede recuperar los niveles de producción previos a las interrupciones en pocos días y alcanzar su capacidad máxima sostenible de 12 millones de barriles diarios en aproximadamente tres semanas, siempre que exista una instrucción para elevar el bombeo.
Dividendos bajo presión del flujo de caja
El directorio aprobó un dividendo base de US$21.900 millones correspondiente al segundo trimestre, cuyo pago está previsto para el tercer trimestre. Durante los primeros seis meses del año, la empresa distribuyó US$43.774 millones en dividendos base.
La cifra supera ampliamente el flujo de caja libre generado en el trimestre, una diferencia que explica parte del aumento del endeudamiento relativo. La razón de apalancamiento de Aramco subió desde 4,8% al cierre de marzo hasta 6,2% al 30 de junio.
Aunque el nivel continúa siendo bajo frente a buena parte de la industria petrolera internacional, su evolución será observada por el mercado debido al peso de los dividendos de Aramco en las finanzas de Arabia Saudita y en el financiamiento de los programas de diversificación económica del país.
Impacto para minería y economía global
La escalada del petróleo tiene efectos directos sobre la minería, una actividad intensiva en combustibles, transporte marítimo, explosivos y generación eléctrica. Un barril sostenidamente sobre US$100 puede elevar los costos de operación de camiones de extracción, maquinaria pesada, cadenas logísticas y embarques de concentrados y metales.
Las faenas con una alta exposición al diésel o con contratos energéticos indexados a combustibles enfrentan un riesgo adicional de inflación de costos. También aumentan las presiones sobre los proveedores de equipos, navieras y operadores portuarios, particularmente en rutas que conectan Asia, Medio Oriente, Europa y América Latina.
Para Chile, el impacto puede trasladarse al precio interno de los combustibles, al costo del transporte terrestre y marítimo y a la estructura de gastos de la gran minería. Parte de este efecto podría ser compensado por un entorno de mayores precios de los commodities, pero la relación dependerá de la duración del conflicto y de la velocidad con que se reconstruyan los inventarios energéticos.
El trimestre de Aramco muestra una paradoja central del mercado: una empresa puede producir y vender menos, pero ganar considerablemente más cuando la escasez dispara los precios. La sostenibilidad de ese resultado dependerá ahora de la continuidad de las rutas alternativas, la seguridad de las instalaciones y la capacidad del sistema petrolero mundial para absorber nuevas interrupciones sin profundizar el impacto sobre la inflación y el crecimiento.









