Hay partes del planeta Tierra que aún son una incógnita para el ser humano. Recientemente, un equipo de científicos ha arrojado algo de luz a una de las zonas que aún guardaban un halo de misterio: Zealandia.
Conocido también como continente de Nueva Zelanda, es una superficie de tierra casi sumergida que se hundió tras separarse de Asia hace ya entre 60 y 85 millones de años y de la Antártida hace entre 130 y 185 millones de años.
Se conocía que la corteza de este octavo continente era más delgada que la de la mayoría de los continentes, aunque más gruesa que la corteza oceánica. Se formó durante la fractura de Gondwana, cuando la corteza se adelgazó y estiró. Además, se ha confirmado que Zealandia fue hogar de una variada fauna y flora en el pasado, gracias a evidencias como esporas de polen de plantas terrestres y restos de criaturas marinas poco profundas, ahora ocultas bajo el océano.
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