Precio petróleo cae desde US$129 en una jornada marcada por alta volatilidad, luego de que el barril alcanzara su nivel más alto en cuatro años impulsado por la escalada geopolítica en Medio Oriente. El crudo Brent, referencia global, llegó a cotizar en US$129 por barril antes de retroceder hasta los US$109, registrando una baja cercana al 1,9% en la sesión. En paralelo, el WTI —referente para Chile— también corrigió a la baja, situándose en US$108,52 por barril. El movimiento refleja la sensibilidad del mercado frente a señales políticas y militares, especialmente tras reportes sobre posibles acciones de Estados Unidos contra Irán y la persistente disrupción en el suministro desde el Golfo Pérsico. A pesar del retroceso puntual, el mercado acumula alzas cercanas al 60% desde el inicio del conflicto, evidenciando una presión estructural sobre los precios energéticos a nivel global.
Tensiones geopolíticas impulsan la volatilidad
El ajuste en los precios se produjo luego de que trascendiera que el Comando Central de Estados Unidos evalúa planes de acción militar contra Irán, en un contexto donde las negociaciones nucleares permanecen estancadas. A esto se suma el bloqueo del estrecho de Ormuz, punto estratégico por donde transita una parte significativa del comercio mundial de crudo.
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La incertidumbre en torno a la apertura de esta ruta marítima ha generado fuertes disrupciones en la oferta. Estimaciones de mercado indican que las exportaciones a través de este paso clave han caído a niveles mínimos, tensionando aún más el equilibrio global entre oferta y demanda.
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Disrupción de suministro y presión en inventarios
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Analistas internacionales advierten que el mercado petrolero ha transitado rápidamente desde un escenario de sobreoferta hacia uno de restricción significativa. La menor disponibilidad de crudo en el Golfo Pérsico está reduciendo la capacidad de los países consumidores para recurrir a inventarios estratégicos.
En este contexto, se identifican factores clave que explican la presión sobre los precios:
- Reducción de exportaciones desde Medio Oriente
- Limitaciones logísticas y de almacenamiento
- Incertidumbre sobre la duración del conflicto
- Dependencia de inventarios globales cada vez más acotados
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Este escenario obliga al mercado a ajustar la demanda, proceso que históricamente se materializa a través de precios más elevados.
Riesgos para la demanda global
Pese a la escalada en los precios, algunas señales apuntan a una posible desaceleración en el consumo. Proyecciones de bancos internacionales sugieren que la demanda global de petróleo podría haberse reducido en torno a 3,6 millones de barriles diarios en abril respecto a febrero, con caídas concentradas en combustibles de aviación y productos petroquímicos.
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Este fenómeno refleja el impacto de precios elevados en sectores intensivos en energía, donde el encarecimiento del crudo comienza a afectar decisiones de consumo y producción.
Escenario abierto: precios podrían escalar aún más
A futuro, el mercado enfrenta un escenario altamente incierto. Si las disrupciones en el suministro persisten, analistas proyectan que el petróleo podría escalar hacia un rango de entre US$140 y US$150 por barril. Sin embargo, niveles tan elevados podrían generar un efecto contraproducente, debilitando la demanda global y moderando la tendencia alcista.
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Para economías importadoras de energía como Chile, este contexto implica riesgos inflacionarios y mayores costos productivos, reforzando la importancia de monitorear la evolución del mercado energético internacional.
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