SEA inicia una nueva etapa bajo el liderazgo de Arturo Farías, quien asumió como director ejecutivo del Servicio de Evaluación Ambiental en un momento crítico para la inversión en el país. Con 40 años y una trayectoria de ocho años en el organismo, el abogado enfrenta el desafío de corregir una de las principales trabas del sistema: el aumento sostenido en los plazos de tramitación, que pasaron de 298 días en 2021 a cerca de 399 días hacia fines de 2025. Su llegada se da además en medio de presiones desde el mundo público y privado por mejorar la certeza jurídica y acelerar la aprobación de proyectos, especialmente en sectores estratégicos como minería, energía e infraestructura.
El propio Farías ha delineado una hoja de ruta centrada en agilizar procesos, reforzar el cumplimiento normativo y devolver confianza a los distintos actores del sistema, desde empresas hasta comunidades. Su conocimiento interno del SEA —donde se desempeñó en la división jurídica y luego lideró el área legal en la Región Metropolitana— aparece como una de sus principales fortalezas para encarar un proceso de modernización que el gobierno considera prioritario.
Rectoría técnica y criterios unificados: la principal tarea
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Uno de los ejes centrales de su gestión será ejercer una rectoría técnica más firme sobre los servicios públicos que participan en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). Especialistas coinciden en que hoy existe dispersión de criterios entre regiones y organismos sectoriales, lo que deriva en observaciones redundantes o improcedentes que terminan extendiendo los plazos de evaluación.
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El desafío implica:
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- Unificar criterios técnicos entre direcciones regionales del SEA
- Filtrar observaciones de servicios públicos que no estén directamente vinculadas a impactos ambientales
- Reordenar el uso de guías e instructivos que, en algunos casos, exceden el marco normativo
Este rol articulador será clave para reposicionar al SEA como el verdadero administrador del sistema, evitando que la evaluación ambiental se transforme en una suma de exigencias sectoriales descoordinadas.
Reducción de plazos: el desafío más urgente
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La extensión de los tiempos de tramitación se ha convertido en una de las principales preocupaciones para la inversión en Chile. El aumento responde a múltiples factores, entre ellos:
- Mayor complejidad técnica de los proyectos
- Incremento en la cantidad de observaciones de servicios públicos
- Uso extendido de suspensiones de plazos por parte de los titulares
- Proliferación de criterios y guías aplicables
Farías deberá implementar medidas concretas para revertir esta tendencia, en línea con la agenda de “Facilitación Regulatoria” impulsada por el gobierno. Esto incluirá ajustes en la gestión interna, mejoras en indicadores de desempeño y una mayor coordinación interinstitucional.
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Experiencia previa y validación interna
Antes de asumir el cargo, Farías lideró la evaluación ambiental en la Región Metropolitana, donde supervisó la calificación de 354 proyectos con una tasa de aprobación del 98% y una inversión asociada cercana a los US$ 19.676 millones. Entre ellos destacan iniciativas de alto impacto como la Línea 9 del Metro de Santiago, la autopista Américo Vespucio Oriente II y la modernización de Los Bronces.
Su desempeño le ha otorgado reconocimiento al interior del organismo, donde es descrito como un perfil técnico, con capacidad de gestión y habilidades para mantener relaciones transversales, un aspecto clave en un servicio que requiere coordinación constante con múltiples actores públicos.
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Un sistema bajo presión
El nuevo director asume en un contexto donde el SEIA enfrenta cuestionamientos por su eficiencia y predictibilidad. La necesidad de compatibilizar estándares ambientales exigentes con el dinamismo de la inversión será el principal equilibrio que deberá gestionar.
En este escenario, la capacidad de Farías para ordenar el sistema, reducir tiempos y fortalecer la coherencia técnica será determinante no solo para el desempeño del SEA, sino también para la competitividad del país en el desarrollo de proyectos estratégicos.
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