En la ciudad de Riad, Arabia Saudita, un arroyo que se origina en una planta de tratamiento de aguas residuales logra lo impensable en pleno Desierto de Arabia: fluir constantemente y dar forma a un corredor verde en el Wadi Hanifah, un valle que recorre la capital del país. Este proyecto resalta los beneficios y retos de reutilizar agua tratada en zonas áridas.
Wadi Hanifah: Del agua reciclada al ecosistema vivo
El Wadi Hanifah no se trata de una pequeña canalización urbana; es un valle que se extiende a lo largo de 120 kilómetros, con secciones de varios cientos de metros de ancho y profundidad, según la Royal Commission for Riyadh City. Este imponente valle recibe diariamente alrededor de 1 millón de metros cúbicos de agua, una mezcla de aguas subterráneas y tratadas, lo que equivale a un promedio de 410 pies cúbicos por segundo de flujo continuo.
Publicidad
Este proyecto, lejos de ser una novedad, tiene una historia que se remonta a los años 80, cuando se instaló la planta de tratamiento de aguas residuales de Manfouha. A medida que Riad creció, el aporte de aguas tratadas permitió convertir partes del valle en un “curso de agua continuo”, según documentos del proyecto.
Te puede interesar
La apuesta de Riad por reutilizar agua
Publicidad
La ubicación geográfica de Riad, lejos de la costa, juega un rol crucial en la estrategia de reutilización del agua. Mientras las ciudades costeras pueden liberar el agua tratada al mar, la capital saudí depende de sistemas más complejos, ya que el suministro hídrico ya está altamente ingenierizado. En 2023, las estadísticas revelan que el 50% del agua distribuida en Arabia Saudita provino de la desalinización, un método costoso en consumo energético.
El alto nivel de consumo hídrico doméstico también contribuye al volumen de aguas residuales tratadas. En 2023, el consumo promedio fue de 102,1 litros por persona al día. Como respuesta, la National Water Company firmó un contrato a largo plazo para rehabilitar y operar el complejo de plantas de tratamiento de Manfouha, con una capacidad total de 700,000 metros cúbicos diarios.
Tratamiento natural y sostenibilidad
Publicidad
El enfoque en el Wadi Hanifah va más allá del uso tradicional de plantas de tratamiento. La Royal Commission for Riyadh City implementó un sistema basado en procesos naturales, utilizando microorganismos, oxígeno y luz solar para purificar el agua. Parte del diseño incluye un canal permanente de 57 kilómetros reforzado con formaciones rocosas y vertederos que aseguran el flujo continuo del agua.
Además, se incorporaron estaciones biológicas que abarcan más de 100,000 metros cuadrados, con 140 celdas de vertederos y sistemas de aireación para reducir contaminantes. Gracias a estas tecnologías, el área se considera un “pulmón verde” para la ciudad, favoreciendo no solo la calidad del aire sino también la biodiversidad local.
Impactos ecosistémicos y desafíos persistentes
Publicidad
La transformación del valle en un oasis ha ayudado al desarrollo del hábitat con la plantación de miles de árboles desérticos y palmeras. Como resultado, han comenzado a aparecer especies de fauna como aves, peces, anfibios y reptiles. Sin embargo, algunos de estos organismos son especies invasoras, lo que representa un desafío para la estabilidad ecológica.
No obstante, no todo es positivo. Un estudio de 2024 publicado en PLOS ONE señala que la calidad del agua sigue enfrentando riesgos, con contaminación por amoníaco, metales pesados y bacterias fecales en ciertas áreas, derivadas de influencias agrícolas o industriales. Esto destaca la necesidad de monitoreo constante y una gestión específica para mitigar estos problemas.
Una lección climática y de sostenibilidad global
Publicidad
A nivel nacional, Arabia Saudita está escalando el uso de agua reciclada. En 2023, el consumo de agua reutilizada aumentó a 555 millones de metros cúbicos, un 12% más que en 2022. Este enfoque también podría reducir las emisiones asociadas a la desalinización, beneficiando el medioambiente y favoreciendo un uso energético más eficiente.
El Wadi Hanifah es un ejemplo de cómo la reutilización del agua puede transformar una región desértica, convirtiéndola en un ecosistema dinámico. Sin embargo, también subraya la importancia de la gestión de calidad del agua y el control de especies invasoras para garantizar la sostenibilidad de estos sistemas. Este proyecto ofrece lecciones valiosas para el manejo del agua en un mundo con crecientes desafíos climáticos.



