El estado de Nueva Gales del Sur (NSW), en Australia, ha tomado una decisión histórica al prohibir nuevas solicitudes para minas de carbón y establecer estrictas reglas para reducir emisiones de metano en proyectos existentes. Estas medidas buscan cumplir con las metas de carbono neutral del estado, que figura como el segundo mayor productor de carbón en el país.
Prohibición de nuevas minas y restricciones al metano
El gobierno de Nueva Gales del Sur anunció su decisión de no aprobar minas “greenfield”, es decir, aquellas desarrolladas desde cero. Sin embargo, las operaciones actuales y las expansiones de minas existentes no se verán afectadas. Esta política busca mantener el equilibrio entre la reducción de emisiones y el compromiso de NSW con sus socios comerciales clave, como Japón, China y Taiwán, según un comunicado oficial.
El sector del carbón representa la mayor exportación del estado, con un valor aproximado de 33.000 millones de dólares australianos al año (23.400 millones de dólares estadounidenses). La mayoría de sus exportaciones son de carbón térmico, utilizado principalmente en las plantas de energía. “Dado que la demanda de carbón térmico disminuye, estamos planificando futuros empleos y energía en las regiones dependientes del carbón”, afirmó el Ministro de Planificación y Espacios Públicos, Paul Scully.
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Impacto en la industria y medidas para los trabajadores
El sector de minería de carbón en NSW emplea a alrededor de 26.000 personas. Para facilitar la transición laboral, el gobierno establecerá una Autoridad de Inversión y Empleos Futuros. Esta institución buscará apoyar a los trabajadores afectados hacia nuevas oportunidades económicas, según informó el gobierno.
Por otro lado, grandes empresas mineras como Glencore Plc, Yancoal Australia Ltd. y Whitehaven Coal Ltd., que cuentan con operaciones significativas en la región, estarán sujetas a nuevas normativas medioambientales. Estas reglas, emanadas por la Autoridad de Protección Ambiental de NSW, exigen que los mineros “capturen, traten o conviertan” el gas metano presente en las minas. Las grandes minas deberán drenar o quemar el metano antes de explotar los depósitos de carbón, mientras que las antiguas minas con fugas deberán ser selladas nuevamente.
- El carbón es responsable del 30% de las emisiones de metano y el 11% de los gases de efecto invernadero en NSW.
- El metano, un subproducto del carbón, es un gas de efecto invernadero más potente que el dióxido de carbono.
Con estas acciones, Nueva Gales del Sur se perfila como un referente en la transición hacia políticas más sostenibles, sin comprometer su peso en la minería global ni los intereses de sus socios comerciales estratégicos. Será crucial observar cómo estas medidas impactan a largo plazo en la industria minera y en la economía regional.
