La actualización quincenal define los valores oficiales para regalías mineras en exportaciones y ventas internas durante la primera mitad de julio de 2026.
Bolivia actualizó la cotización oficial de minerales correspondiente a la primera quincena de julio de 2026, una referencia clave para el cálculo de regalías mineras en operaciones de exportación y comercialización interna. La tabla incorpora valores para zinc, estaño, oro, plata, antimonio, plomo, wolfram, cobre, bismuto, caliza, concentrados, pellets, recursos evaporíticos, minerales de boro y otros productos con tratamiento tributario específico.
La medida es relevante para productores, cooperativas, comercializadores, fundiciones, exportadores y autoridades subnacionales, debido a que estas cotizaciones sirven como base para determinar la carga de regalías aplicable a la actividad minera. En un país donde la minería mantiene un peso estructural en la generación de divisas, empleo regional y recaudación territorial, cada actualización quincenal incide directamente en la valorización de concentrados y minerales vendidos dentro y fuera del mercado boliviano.
Valores oficiales para los principales minerales
Entre los minerales metálicos con cotización internacional, la actualización fijó el zinc en US$1,60 por libra fina, el estaño en US$23,73 por libra fina, el oro en US$4.151,66 por onza troy, la plata en US$63,09 por onza troy, el plomo en US$0,87 por libra fina y el cobre en US$6,10 por libra fina.
También se establecieron valores para antimonio, con US$23.200 por tonelada métrica fina, wolfram, con US$72.938,25 por tonelada métrica fina, y bismuto, con US$13,40 por libra fina. En minerales industriales, la piedra caliza quedó en US$21,55 por tonelada métrica, mientras que la piedra caliza de talla o construcción fue fijada en US$85 por tonelada métrica. Para concentrados y lumps, el valor oficial quedó en US$100,45 por tonelada métrica, y para pellet en US$137,91 por tonelada métrica.
Estos precios no corresponden necesariamente al valor comercial final de cada operación, sino a referencias oficiales utilizadas para la determinación de regalías. Su actualización periódica permite ajustar la base de cálculo a las condiciones del mercado internacional, especialmente en minerales expuestos a alta volatilidad de precios.
Regalías para exportaciones y ventas internas
La tabla mantiene una diferenciación entre regalías aplicables a exportaciones y ventas internas. Para varios minerales base y metales industriales, la alícuota de regalía para exportaciones se ubica en 5%, mientras que para ventas internas se fija en 3%. Este esquema aplica, entre otros, a zinc, estaño, antimonio, plomo, wolfram, cobre y bismuto.
En el caso del oro, la alícuota general alcanza 7% para exportaciones y 4,2% para ventas internas. Para oro proveniente de minerales sulfurosos, la regalía queda en 5% para exportaciones y 3% para ventas internas, mientras que el oro de yacimientos marginales tiene una carga de 2,5% y 1,5%, respectivamente.
La plata registra una alícuota de 6% para exportaciones y 3,6% para ventas internas. Las tierras raras también figuran con una tasa de 6% y 3,6%, reflejando el interés creciente por minerales asociados a tecnologías avanzadas, transición energética, electromovilidad, electrónica y defensa industrial.
Impacto para productores y regiones mineras
La actualización tiene efecto directo en la economía de departamentos mineros como Potosí, Oruro y La Paz, donde la actividad extractiva combina operaciones estatales, privadas y cooperativas. Para los productores, la cotización oficial incide en márgenes, liquidaciones, planificación de ventas y decisiones de despacho. Para las regiones, impacta en la recaudación de regalías, que constituye una fuente relevante de ingresos públicos vinculados al desarrollo territorial.
En el caso del estaño, uno de los minerales históricos de Bolivia, la referencia de US$23,73 por libra fina mantiene atención sobre la competitividad de operaciones tradicionales y la capacidad de sostener producción en un escenario de costos crecientes. Para el zinc y el plomo, minerales relevantes en concentrados polimetálicos, los valores oficiales son determinantes para liquidaciones asociadas a complejos mineralizados donde también pueden participar plata u otros subproductos.
El cobre, fijado en US$6,10 por libra fina, destaca por su peso en la agenda regional de minerales críticos. Aunque Bolivia no posee la escala cuprífera de Chile o Perú, la referencia es relevante para proyectos, comercializadores y prospectos con contenido de cobre, en un momento en que la demanda global del metal sigue marcada por redes eléctricas, energías renovables, almacenamiento, infraestructura y electromovilidad.
Recursos evaporíticos, boro y minerales tecnológicos
La tabla también incorpora categorías vinculadas a recursos evaporíticos y minerales tecnológicos. El carbonato de litio, el cloruro de potasio y otros subproductos y derivados quedaron con alícuotas de 3% para exportaciones y 1,8% para ventas internas. El cloruro de sodio registra 2,5% y 1,5%, respectivamente.
Para la ulexita sin procesar, la alícuota alcanza 5% en exportaciones y 3% en ventas internas, mientras que la ulexita calcinada queda en 3% y 1,8%. La tabla de minerales de boro establece una escala variable según la ley del óxido de boro, con tasas que disminuyen gradualmente desde 5% para exportaciones y 3% para ventas internas en leyes de hasta 22%, hasta 3% y 1,8% para leyes de 52% o superiores.
Este tratamiento diferenciado muestra la importancia de distinguir entre mineral sin procesar, productos con mayor transformación y derivados con potencial industrial. Para Bolivia, esa discusión es especialmente sensible por el peso estratégico del litio, el potasio, los boratos y otros recursos asociados a salares y cadenas de valor vinculadas a baterías, fertilizantes, vidrio, cerámica y aplicaciones tecnológicas.
Qué observará la industria
La actualización de julio será seguida de cerca por operadores mineros, cooperativas, compradores de concentrados y autoridades regionales, en un contexto de precios internacionales favorables para varios metales. El oro y la plata continúan siendo referencias centrales para operaciones de metales preciosos, mientras que cobre, estaño, zinc y antimonio mantienen atención por su uso industrial y por la presión de suministro en mercados estratégicos.
Para la minería boliviana, el desafío no está solo en capturar mejores precios, sino en convertir esas condiciones en mayor inversión, formalización, trazabilidad comercial, productividad y valor agregado. Las cotizaciones oficiales cumplen una función administrativa y fiscal, pero también actúan como señal de mercado para un sector que requiere certidumbre en reglas, capacidad logística, control de comercialización y condiciones competitivas para sostener producción.
La primera quincena de julio de 2026 deja así una referencia clara para el cálculo de regalías y para la lectura del momento minero boliviano: metales preciosos en niveles elevados, cobre con fuerte valorización, minerales industriales con parámetros definidos y recursos evaporíticos bajo una estructura tributaria que seguirá siendo observada por inversionistas, regiones productoras y actores de la cadena minera.







