El gobierno de Brasil avanza en una estrategia para posicionar al país como uno de los principales destinos de inversión minera fuera del eje asiático. En ese contexto, autoridades brasileñas y de Arabia Saudita sostuvieron esta semana reuniones de alto nivel en Riad, con el objetivo de abrir la puerta a inversiones saudíes en proyectos mineros estratégicos del gigante sudamericano.
Durante una agenda oficial en el reino árabe, el ministro de Minas y Energía de Brasil, Alexandre Silveira, se reunió con su par saudí Bandar Al-Khorayef, titular de Industria y Recursos Minerales. El encuentro buscó profundizar el diálogo bilateral y sentar las bases de una cooperación de largo plazo en el sector minero.
Según informó el ministerio brasileño, Silveira presentó los avances en la gobernanza del sector, destacando el rol del Conselho Nacional de Política Mineral (CNPM), órgano que articula a 18 ministerios y asesora directamente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la formulación de la política minera. La instancia apunta a agilizar los procesos de licenciamiento, reducir la burocracia y entregar mayor certeza regulatoria a los inversionistas, uno de los puntos históricamente sensibles para el desarrollo de nuevos proyectos.
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Hierro, cobre y minerales críticos en la mira
En la agenda de inversiones, Brasil puso énfasis en proyectos de mineral de hierro de alta calidad y en desarrollos cupríferos, especialmente en los estados de Pará y Minas Gerais. Se trata de regiones clave para ampliar la competitividad del país en los mercados internacionales, en un momento en que la demanda por insumos para la transición energética y la industria de defensa sigue en aumento.
Un punto central del encuentro fue la solicitud de apoyo del Public Investment Fund (PIF), el fondo soberano de Arabia Saudita, para iniciativas orientadas al mapeo del potencial geológico brasileño. El objetivo es ampliar el conocimiento del subsuelo y generar una cartera más robusta de proyectos mineros que pueda atraer inversiones estructurales de gran escala.
Brasil en el radar global fuera de China
El acercamiento con Arabia Saudita se produce en un contexto de creciente interés internacional por la minería brasileña. Países y bloques económicos buscan reducir su dependencia de China en minerales críticos, y Brasil aparece como un socio atractivo por su dotación de recursos y su alineamiento con economías occidentales.
“El escenario geopolítico actual está resaltando la importancia estratégica de la minería para sectores como defensa y transición energética. Brasil tiene un enorme potencial y es visto como un país confiable para diversificar las cadenas de suministro”, señaló Pedro Galdi, analista de minería de AGF Investimentos, en declaraciones a BNamericas.
En esa misma línea, Australia ha reforzado su interés mediante su agencia Export Finance Australia, que emitió cartas de apoyo por hasta US$100 millones para proyectos de tierras raras en Brasil. Asimismo, la European Commission lanzó un plan para asegurar el suministro de minerales críticos, anunciando negociaciones bilaterales con Brasil en cadenas de valor como tierras raras, niobio, níquel, grafito, manganeso, litio y aluminio.
La ofensiva diplomática y económica sugiere que Brasil busca consolidarse como un actor central en la nueva geografía global de los minerales, ampliando su red de socios estratégicos más allá de los mercados tradicionales.






