El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) volvió al centro del debate minero argentino luego de que la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) solicitara oficialmente extender el programa más allá de 2027 e incorporar proyectos de menor escala dentro de sus beneficios. El gremio sostiene que el esquema ha sido determinante para destrabar miles de millones de dólares en inversiones, especialmente en cobre y litio, en momentos donde Argentina busca consolidarse como uno de los principales polos mineros de América Latina.
El presidente de la CAEM, Roberto Cacciola, afirmó durante Expo San Juan Minera 2026 que sería “un gran error” finalizar el régimen en los plazos actualmente establecidos por el gobierno argentino. Según explicó, el programa ha entregado señales de estabilidad tributaria, cambiaria y jurídica que permitieron acelerar decisiones de inversión en grandes proyectos mineros.
Actualmente, el RIGI otorga beneficios especiales a iniciativas superiores a US$200 millones, incluyendo garantías regulatorias y condiciones fiscales diferenciadas destinadas a atraer capital extranjero en sectores estratégicos.
Hasta ahora, siete proyectos mineros ya fueron aprobados bajo este esquema, acumulando inversiones por US$8.100 millones, mientras otras 13 iniciativas continúan en evaluación. En conjunto, los proyectos presentados y aprobados superan los US$50.000 millones en potenciales inversiones para Argentina.
La discusión ocurre además en medio del creciente interés internacional por el cobre y el litio argentino, minerales clave para la transición energética global y la electromovilidad. Parte de este escenario ya se refleja en el avance de inversiones mineras en cobre y litio en Argentina, especialmente en provincias cordilleranas como San Juan, Catamarca y Salta.
CAEM busca incorporar proyectos de menor escala al régimen
Uno de los principales planteamientos realizados por la CAEM apunta a ampliar el alcance del RIGI hacia proyectos medianos y de menor tamaño, considerando el impacto que este tipo de iniciativas puede generar sobre empleo regional, proveedores locales y cadenas de suministro.
Cacciola sostuvo que muchas operaciones más pequeñas también requieren estabilidad regulatoria para poder desarrollarse y acceder a financiamiento competitivo, especialmente en un contexto de elevada volatilidad macroeconómica en Argentina.
El dirigente minero enfatizó además que el fortalecimiento de proveedores nacionales y economías regionales depende en gran medida de mantener un flujo sostenido de inversiones mineras durante la próxima década.
El debate tomó fuerza luego de que el presidente Javier Milei anunciara recientemente, mediante la red social X, el envío al Congreso de una nueva iniciativa denominada “Super RIGI”, orientada a ampliar incentivos para sectores estratégicos. Sin embargo, hasta ahora no se han entregado detalles concretos sobre su contenido ni sobre eventuales cambios al régimen vigente.
Pese a las solicitudes del sector privado, el gobierno argentino mantiene oficialmente que el programa tiene carácter temporal. El secretario de Minería, Luis Lucero, reiteró recientemente que no existen planes confirmados para extender el período de postulación, actualmente fijado hasta julio de 2027.
Minería argentina proyecta captar US$2.000 millones en 2026
Según estimaciones entregadas por la CAEM, la minería argentina podría captar alrededor de US$2.000 millones en inversiones durante 2026, impulsada principalmente por grandes desarrollos cupríferos y proyectos vinculados al litio.
Entre los proyectos más relevantes aparece Vicuña, iniciativa de cobre liderada por BHP y Lundin Mining, considerada una de las apuestas estratégicas más importantes para el crecimiento minero argentino en los próximos años.
La expansión del sector se produce en un contexto de fuerte demanda global por minerales críticos para electrificación, almacenamiento energético y transición hacia energías limpias.
Especialistas sostienen que Argentina posee una oportunidad histórica para transformarse en uno de los principales productores de cobre del mundo durante las próximas décadas, particularmente gracias al desarrollo de proyectos en la cordillera andina.
El interés internacional también ha impulsado un aumento sostenido de campañas de exploración minera en diversas provincias, especialmente en San Juan, Catamarca, Salta y Jujuy.
Riesgo electoral preocupa a inversionistas
Uno de los factores que más preocupa actualmente a las compañías mineras internacionales corresponde a la estabilidad regulatoria de largo plazo y el impacto que podrían generar eventuales cambios políticos tras las elecciones presidenciales de 2027.
Analistas del sector anticipan que numerosas empresas acelerarán sus solicitudes de ingreso al RIGI antes de ese proceso electoral con el objetivo de asegurar estabilidad tributaria y jurídica para sus inversiones.
Marcelo J. García, de la consultora Horizon Engage, señaló que muchas compañías buscarán “blindar” sus proyectos frente a posibles cambios regulatorios o fiscales futuros.
La preocupación por el escenario político y macroeconómico ya forma parte de las evaluaciones internas de las grandes mineras internacionales presentes en Argentina, especialmente en proyectos que requieren inversiones multimillonarias y horizontes operacionales de varias décadas.
Pese a ello, el interés global por el potencial geológico argentino continúa sólido, particularmente en cobre y litio, recursos considerados fundamentales para la transición energética mundial y la expansión de tecnologías limpias. Parte de estas perspectivas también se relaciona con el debate sobre estabilidad regulatoria e inversión minera en Argentina, uno de los principales focos de atención del sector durante 2026.
