El cobre volvió a instalarse en el centro de la economía global y de las expectativas para Chile. El metal rojo alcanzó este martes un nuevo máximo histórico en la Bolsa de Metales de Londres (LME), al cerrar en US$6,29 por libra —equivalente a US$13.872 por tonelada—, según cifras publicadas por la Comisión Chilena del Cobre. La marca supera el récord anterior de US$6,28 registrado el 29 de enero de este año y consolida un rally que ya acumula un alza cercana al 60% en lo que va de 2026.
El nuevo salto del cobre ocurre en un momento especialmente sensible para la economía chilena. La estrechez fiscal, el menor crecimiento económico y la presión inflacionaria derivada de la guerra en Medio Oriente habían elevado las preocupaciones sobre la capacidad del país para sostener ingresos fiscales y dinamismo exportador. Sin embargo, el avance del principal producto de exportación chileno abre un nuevo escenario para las cuentas públicas, la minería y las inversiones asociadas a la transición energética. El movimiento también refleja un mercado internacional bajo fuerte presión, donde problemas de oferta, tensiones geopolíticas y una creciente demanda industrial están empujando los precios hacia niveles inéditos.
El rebote comenzó tras el “Liberation Day” de Trump
El punto más llamativo de la actual escalada está en la magnitud de la recuperación. El 9 de abril de 2025, en medio del impacto global provocado por los nuevos aranceles anunciados por el entonces presidente estadounidense Donald Trump durante el denominado “Liberation Day”, el cobre cayó hasta US$3,87 por libra.
Desde ese mínimo hasta el cierre de este martes, el metal acumula un repunte de 62,4%, transformándose en uno de los commodities con mejor desempeño del período. La tendencia alcista comenzó a acelerarse durante el último trimestre de 2025. Tras mantenerse varios meses alrededor de US$4,35 por libra, el promedio mensual escaló hasta US$4,85 en octubre, US$4,90 en noviembre y US$5,35 en diciembre.
Durante enero de 2026 el promedio alcanzó US$5,94 por libra, mientras que la corrección observada en febrero y marzo —cuando el precio retrocedió hasta US$5,36— fue absorbida rápidamente por el mercado. En mayo, el promedio mensual ya supera los US$6 por libra, confirmando que el mercado entró en una nueva etapa marcada por restricciones de suministro y expectativas de demanda estructuralmente más altas.
China y el ácido sulfúrico presionan la oferta mundial
Uno de los factores más relevantes detrás del rally reciente proviene desde China. La decisión de restringir las exportaciones de ácido sulfúrico desde mayo hasta al menos diciembre eliminó cerca de 3 millones de toneladas del mercado marítimo global, afectando directamente a la industria minera.
El ácido sulfúrico es un insumo crítico para la lixiviación y refinación de cobre, especialmente en operaciones que producen cátodos refinados. Chile dependía aproximadamente de un tercio de sus importaciones de ácido desde China durante 2025, por lo que la medida encendió alertas inmediatas en la industria.
A esto se suma el conflicto entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz, que ha complicado los envíos desde Medio Oriente y reducido aún más la disponibilidad internacional del insumo.
“El problema de oferta genera expectativas de menor producción de cobre refinado y eso impacta directamente en los precios”, explicó Jorge Tolosa, operador de renta variable de Vector Capital.
La situación ya comenzó a ser monitoreada por bancos internacionales. Goldman Sachs advirtió en abril que las disrupciones podrían poner en riesgo cerca de 200 mil toneladas de producción chilena, equivalentes a aproximadamente 1% del suministro global.
La demanda china y los centros de datos refuerzan el optimismo
Mientras la oferta enfrenta restricciones, la demanda global sigue fortaleciéndose. El PMI manufacturero de China alcanzó recientemente su nivel más alto en más de cinco años, reflejando una recuperación industrial más sólida de lo esperado.
Al mismo tiempo, las grandes tecnológicas continúan expandiendo infraestructura para inteligencia artificial y centros de datos, una tendencia que incrementa de manera significativa el consumo de cobre por su uso en cableado, transmisión eléctrica y sistemas de refrigeración.
En ese contexto, los principales bancos de inversión han comenzado a elevar nuevamente sus proyecciones para el metal. Bank of America proyectó en septiembre de 2025 un precio promedio de US$5,13 por libra para 2026 y anticipó que el cobre podría superar los US$7 por libra hacia 2027.
Citigroup estima que el metal alcanzará US$6,35 por libra en los próximos tres meses, impulsado por una eventual moderación de las tensiones geopolíticas y una recuperación más estable de la actividad industrial global.
Por su parte, Goldman Sachs mantiene una proyección promedio de US$12.650 por tonelada para 2026, aunque reconoce que las restricciones de ácido sulfúrico podrían generar nuevos riesgos alcistas.
El valor alcanzado este martes ya supera las proyecciones promedio de varios bancos para todo el año y deja al cobre muy cerca del umbral de US$6,35 por libra que Citi considera posible en el corto plazo.
