Oro se estabiliza sobre los US$ 4.730 mientras mercados esperan datos clave de inflación en EE.UU.

El oro se mantuvo prácticamente estable este martes mientras los inversionistas evalúan simultáneamente el conflicto en Medio Oriente, las perspectivas de tasas de interés en Estados Unidos y la publicación de nuevos datos de inflación que podrían redefinir el rumbo de la política monetaria de la Reserva Federal. El metal precioso al contado cotizó cerca de los US$ 4.732 por onza, mientras los futuros en Estados Unidos avanzaron levemente hasta los US$ 4.742, consolidando niveles históricamente elevados en medio de un escenario global marcado por alta incertidumbre geopolítica y presión inflacionaria.

El mercado sigue particularmente atento al impacto que podrían tener los precios del petróleo sobre la inflación estadounidense. El crudo volvió a subir durante las operaciones asiáticas debido a las tensiones persistentes entre Estados Unidos e Irán y a la posibilidad de nuevas interrupciones energéticas en Medio Oriente. Ese escenario ha fortalecido las expectativas de que la Reserva Federal mantenga tasas elevadas durante más tiempo, reduciendo las probabilidades de recortes monetarios en 2026.

Aun así, el oro continúa mostrando resiliencia como activo refugio, impulsado por la demanda defensiva de inversionistas que buscan cobertura frente a riesgos geopolíticos, inflación y volatilidad financiera global.

El conflicto entre Estados Unidos e Irán sigue sosteniendo la demanda refugio

El mercado internacional sigue monitoreando las negociaciones entre Washington y Teherán luego de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara que un eventual alto al fuego con Irán se encuentra “en soporte vital”, reflejando las dificultades para alcanzar un acuerdo definitivo.

Las declaraciones aumentaron nuevamente la incertidumbre sobre la estabilidad del Golfo Pérsico y sobre la seguridad energética global, especialmente ante los riesgos asociados al Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más relevantes para el comercio mundial de petróleo.

Ese contexto ha mantenido el interés por activos considerados refugio, como el oro, incluso pese al fortalecimiento reciente del dólar y al aumento en los rendimientos de bonos estadounidenses.

Analistas sostienen que el metal precioso continúa respaldado por la persistente fragilidad geopolítica y por el temor a que nuevas interrupciones energéticas puedan alimentar presiones inflacionarias adicionales durante los próximos meses.

La inflación y la Fed vuelven al centro del mercado

Los inversionistas esperan con atención la publicación de nuevos datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en Estados Unidos, considerados claves para definir la trayectoria futura de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Ilya Spivak, responsable global de macroeconomía de Tastylive, explicó que el mercado ha comenzado a descartar prácticamente cualquier posibilidad de recortes de tasas durante este año debido a una inflación más persistente y a un mercado laboral estadounidense que continúa mostrando fortaleza.

El escenario se ha visto reforzado por recientes revisiones realizadas por Bank of America y Goldman Sachs, entidades que redujeron sus expectativas de flexibilización monetaria debido al impacto de los altos precios energéticos sobre la inflación.

El comportamiento del petróleo juega un rol especialmente relevante. Cuando el crudo sube, aumentan los costos energéticos y las presiones inflacionarias, lo que puede obligar a la Fed a mantener tasas elevadas durante más tiempo.

Aunque el oro suele actuar como cobertura frente a inflación, tasas de interés altas reducen el atractivo de activos que no generan rendimiento, generando presiones contrapuestas sobre el metal precioso.

China también entra en escena en medio de tensiones globales

El mercado además sigue con atención la visita de Donald Trump a China, donde sostendrá reuniones con el presidente Xi Jinping para abordar distintos temas económicos, comerciales y geopolíticos, incluyendo la situación en Medio Oriente.

Los inversionistas consideran que cualquier señal de cooperación o tensión adicional entre ambas potencias podría influir directamente sobre los mercados globales de materias primas, energía y metales.

China continúa siendo además un actor decisivo para el comportamiento de commodities industriales y precios internacionales, especialmente en mercados como cobre, aluminio y oro, debido a su enorme peso sobre la demanda mundial.

El escenario geopolítico actual también ha fortalecido el interés global por minerales estratégicos y activos refugio, fenómeno que ha impulsado fuertes movimientos en distintos mercados de materias primas, incluyendo el reciente rally del cobre en medio de restricciones de oferta y tensiones internacionales.

Plata, platino y paladio muestran comportamientos mixtos

Mientras el oro se mantuvo estable, otros metales preciosos registraron movimientos dispares. La plata operó prácticamente sin cambios cerca de los US$ 86 por onza, mientras el platino retrocedió alrededor de 1,6% y el paladio cayó cerca de 1%.

Los analistas siguen observando especialmente la evolución de la demanda industrial y automotriz sobre estos metales, además de posibles interrupciones de suministro derivadas del conflicto en Medio Oriente y de la volatilidad energética global.

En paralelo, el fortalecimiento de la transición energética, la electrificación y el crecimiento de industrias tecnológicas continúan impulsando una mayor atención sobre mercados de minerales críticos y metales estratégicos, tanto industriales como preciosos.

Con los mercados pendientes de la inflación estadounidense y de las negociaciones geopolíticas internacionales, el oro continúa consolidándose como uno de los principales activos defensivos del actual escenario global.

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