La minería argentina se encamina a cerrar 2026 con un nuevo récord exportador. Según proyecciones de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), el sector podría superar los US$9.000 millones en exportaciones, consolidando una nueva etapa de crecimiento impulsada por el litio, el oro, la plata y las inversiones vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Incremento significativo respecto a 2025
La estimación para 2026 representa un incremento del 49% en comparación con los US$6.056 millones registrados en 2025, año que ya había marcado un récord histórico para el sector. Este crecimiento refleja el creciente peso estratégico que la minería comienza a ocupar dentro de la economía argentina.
Litio, oro y plata lideran la expansión minera
El presidente de CAEM, Roberto Cacciola, señaló que la proyección fue realizada bajo un escenario conservador y que, si se mantienen los actuales precios internacionales de los metales, las exportaciones podrían incluso sumar otros US$1.000 millones adicionales.
El crecimiento proyectado no responde únicamente a mejores precios internacionales. También se explica por la maduración de proyectos productivos, la ampliación de operaciones existentes y el impacto que comienza a generar el RIGI sobre las decisiones de inversión minera en el país. Actualmente existen 13 proyectos mineros presentados al RIGI, equivalentes a más de US$42.000 millones en inversiones potenciales, mientras que siete iniciativas ya fueron aprobadas por cerca de US$7.948 millones.
Litio consolida su rol estratégico en exportaciones
Uno de los sectores con mayor expansión continúa siendo el litio. La producción de carbonato de litio equivalente creció desde 35.000 toneladas en 2022 hasta 116.000 toneladas en 2025, pese a la caída de precios internacionales registrada tras el boom del mercado.
Para 2026, la industria espera que las exportaciones de litio superen los US$1.400 millones, consolidando al mineral como uno de los principales motores del crecimiento minero argentino. En paralelo, el oro y la plata continúan favorecidos por el alto nivel de precios internacionales, compensando parcialmente la menor producción física observada en algunos yacimientos.
Cobre aparece como la gran apuesta a largo plazo
La industria también proyecta un crecimiento sostenido del empleo. CAEM estima que durante 2026 la actividad podría expandir más de un 10% su nivel de ocupación sobre una base cercana a 100.000 empleos directos e indirectos.
A más largo plazo, la entidad considera que el desarrollo de grandes proyectos de cobre podría elevar las exportaciones mineras argentinas hasta US$22.000 millones anuales hacia 2032, duplicando además los niveles de empleo sectorial. Entre las iniciativas consideradas estratégicas destacan proyectos como Agua Rica-MARA y El Pachón, ambos observados por la industria como pilares para ampliar la matriz exportadora minera del país.
Infraestructura y licencia social, desafíos clave
El crecimiento proyectado también plantea desafíos relevantes para la industria minera argentina. Entre ellos destacan:
- Infraestructura energética
- Logística y caminos
- Competitividad fiscal
- Formación de trabajadores
- Desarrollo de proveedores locales
- Construcción de consensos sociales
Cacciola remarcó que la minería deberá demostrar impactos concretos en empleo, desarrollo local e infraestructura para sostener su licencia social en las comunidades donde avanzan los proyectos. En provincias como Catamarca, Salta, San Juan, Jujuy y Santa Cruz, el crecimiento minero ya comienza a consolidarse como uno de los principales motores de inversión y actividad económica.
Proyecciones para el futuro inmediato
Con las proyecciones actuales, la minería argentina se posiciona como un sector clave para el crecimiento económico del país en los próximos años. El desafío radica en consolidar este crecimiento asegurando una distribución equitativa de los beneficios y minimizando los impactos ambientales y sociales asociados.
