Las tecnologías hidrometalúrgicas permiten valorizar minerales de baja ley, aportando a la sostenibilidad y competitividad de la gran minería nacional.
Ventajas económicas de la lixiviación
La lixiviación química reduce costos operativos y energéticos, al requerir 15–20 kWh por tonelada frente a los 45–50 kWh de la flotación-fundición. Además, las plantas demandan inversiones hasta 40% menores que las convencionales, facilitando el desarrollo de proyectos competitivos.
Biolixiviación: la apuesta por la biotecnología
Mediante la acción de microorganismos, este proceso logra altas tasas de recuperación en minerales refractarios y un menor consumo hídrico, entre 0,5 y 0,8 m³ por tonelada producida. Su consolidación industrial podría marcar un cambio estructural hacia operaciones más limpias y eficientes.
Perspectivas de mercado y nuevas oportunidades
Fluor, con experiencia en proyectos de lixiviación, destaca que los sulfuros de baja ley representan hoy una oportunidad de negocio con tiempos de retorno más cortos. El avance en biotecnología y monitoreo digital, sumado al interés de la industria, abre espacio para inversiones que posicionen a Chile en la vanguardia mundial.