China volverá a poner a las tierras raras en el centro de su política industrial durante el período 2026-2030. En su 15º plan quinquenal, Beijing señaló que mantendrá y mejorará esta ventaja estratégica, en un momento en que el país ya reporta 270.000 toneladas de producción minera en 2025 y opera bajo un marco regulatorio más estricto para la minería, el procesamiento y el comercio exterior.
Qué incluyó China en el plan 2026-2030
La señal del nuevo ciclo no fue menor. El plan quinquenal identificó por primera vez la ventaja competitiva china en tierras raras como un activo que debe preservarse y modernizarse, y además planteó mejoras en el sistema de control de exportaciones. En la práctica, Beijing no solo busca sostener volumen, sino también asegurar capacidad industrial y control regulatorio sobre una cadena crítica para la manufactura avanzada, la electromovilidad y la defensa.
La magnitud del dominio chino
Los datos más recientes del USGS muestran la dimensión de esa posición. China registró 270.000 toneladas de producción minera de tierras raras en 2025, frente a un total mundial de 390.000 toneladas. El mismo reporte consignó además 44 millones de toneladas en reservas para el país, muy por encima de otros actores relevantes del mercado.
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Regulación, tecnología y control de la cadena
La arquitectura que sostiene esta estrategia ya venía reforzándose. Las regulaciones chinas sobre administración de tierras raras, vigentes desde octubre de 2024, establecieron que el país dará igual prioridad a la protección del recurso y a su desarrollo, bajo criterios de planificación general, seguridad, innovación tecnológica y desarrollo verde. Además, fijaron sanciones para actividades ilegales en minería, fundición, separación, circulación de productos e importaciones y exportaciones irregulares.
A eso se suma el endurecimiento de controles durante 2025. El USGS reportó que China ajustó sus restricciones a la exportación de distintos elementos de tierras raras y que parte de esas medidas siguieron vigentes al cierre del año, incluso mientras comenzaban a emitirse licencias generales para exportadores seleccionados. Esa combinación entre planificación industrial y control administrativo es la que explica por qué el mercado sigue leyendo cada movimiento de Beijing como una señal estratégica.
El trasfondo global de una industria decisiva
Las tierras raras comprenden 17 elementos usados en productos de alta tecnología, desde pantallas y láseres hasta vehículos híbridos. En el mercado actual, su valor no está solo en la geología, sino en la capacidad de transformar esos minerales en materiales procesados, aleaciones, imanes y componentes de alto desempeño. Ahí es donde China ha construido una ventaja que ahora quiere consolidar en el horizonte 2026-2030.
En Chile, ese debate se conecta con dos discusiones que ya están abiertas: qué son las tierras raras y para qué sirven en la tecnología moderna y cómo quedaron definidos los 14 minerales críticos en la estrategia nacional. Mientras China refuerza su cadena dominante, el mercado seguirá atento a la implementación concreta de cuotas, licencias, inversión industrial y reglas de exportación dentro del nuevo ciclo quinquenal.