Energía

Combustibles bajan hasta $117 por litro: diésel lidera caída y alivia presión sobre transporte, costos e inflación

La disminución informada por ENAP concreta el ajuste anticipado por el ministro Jorge Quiroz. La gasolina de 93 octanos baja $95 por litro, la de 97 octanos cae $106,7 y el diésel retrocede $117,5. Los combustibles en Chile registrarán una fuerte baja semanal desde este jueves 18 de junio, luego de que la Empresa Nacional […]

La disminución informada por ENAP concreta el ajuste anticipado por el ministro Jorge Quiroz. La gasolina de 93 octanos baja $95 por litro, la de 97 octanos cae $106,7 y el diésel retrocede $117,5.

Los combustibles en Chile registrarán una fuerte baja semanal desde este jueves 18 de junio, luego de que la Empresa Nacional del Petróleo confirmara una caída relevante en sus precios estimados. El ajuste llega tras la corrección internacional del petróleo y concreta el descenso que había sido adelantado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en medio de una semana marcada por menor presión externa sobre el crudo.

Según el informe semanal de precios estimados para combustibles de ENAP, la gasolina de 93 octanos disminuirá $95 por litro, mientras que la gasolina de 97 octanos bajará $106,7 por litro. El diésel tendrá el retroceso más pronunciado, con una baja de $117,5 por litro. El kerosene no registrará variación y el gas licuado de petróleo de uso vehicular caerá $46,7 por litro.

La corrección tiene impacto directo en hogares, transporte, logística, agricultura, construcción y minería, sectores donde el diésel opera como insumo crítico para mover carga, abastecer faenas, operar equipos auxiliares y sostener cadenas de suministro en zonas alejadas.

Qué informó ENAP

ENAP precisó que sus estimaciones no corresponden a precios finales al consumidor. La estatal explicó que comercializa derivados de hidrocarburos con compañías distribuidoras, pero estas fijan de manera autónoma los valores de venta a sus clientes.

La empresa recalcó que no fija ni regula los precios de los combustibles en el mercado chileno, por lo que el informe semanal no puede ser entendido como una referencia obligatoria para estaciones de servicio o consumidores finales.

El cálculo considera precios de importación desde un mercado de referencia cercano y profundo, como la Costa del Golfo de Estados Unidos, además de costos asociados al transporte marítimo hasta Chile. También incorpora las normas de funcionamiento del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles, MEPCO, y del Fondo de Estabilización de Precios del Petróleo, FEPP.

Las bajas por producto

ProductoVariación estimada
Gasolina 93 octanos-$95,0 por litro
Gasolina 97 octanos-$106,7 por litro
Diésel-$117,5 por litro
Kerosene$0,0 por litro
GLP vehicular-$46,7 por litro

El ajuste es relevante porque se produce después de un período de fuerte presión sobre los precios internos de los combustibles. Pulso informó que, considerando las alzas históricas de fines de marzo, la gasolina de 93 octanos acumula todavía un aumento de $297,2 por litro durante la actual administración, mientras que el diésel mantiene un incremento de $386,9 por litro.

La baja, por lo tanto, no revierte completamente el encarecimiento acumulado, pero sí reduce parte de la presión inmediata sobre consumidores y actividades productivas intensivas en transporte.

El factor internacional detrás del ajuste

La caída local responde a la menor tensión en el mercado internacional del petróleo. Quiroz había anticipado que los precios internos comenzarían a bajar luego del anuncio de distensión entre Estados Unidos e Irán y la reapertura del estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el tránsito global de crudo.

De acuerdo con la información publicada por Pulso, el petróleo Brent cayó hasta US$78,7 por barril, mientras que el WTI retrocedió a US$75,1 por barril. Ese movimiento externo comenzó a trasladarse a las estimaciones locales de ENAP, en un mercado chileno altamente dependiente de precios internacionales y costos de importación.

Chile no es productor relevante de petróleo a escala global, por lo que las variaciones externas del crudo se transmiten rápidamente a combustibles, inflación y costos logísticos. Ese vínculo es especialmente sensible para sectores que operan con largas distancias internas, como minería, transporte de carga, puertos, alimentos y distribución regional.

Impacto en inflación y costos productivos

El Banco Central ya había advertido en su Informe de Política Monetaria de junio de 2026 que la inflación había subido con rapidez por el shock de costos asociado al conflicto en Medio Oriente y al aumento del precio internacional del petróleo.

El organismo señaló que el IPC anual llegó a 3,9% en mayo, explicado principalmente por el aumento en combustibles. También indicó que, en el corto plazo, el IPC mensual debería reflejar el descenso del precio del petróleo, sin descartar registros negativos en algunos meses.

La baja del diésel es particularmente relevante para los costos productivos, porque este combustible incide en transporte de carga, operación de maquinaria, distribución de insumos y servicios contratistas. En minería, su efecto puede observarse en abastecimiento, movimiento terrestre, contratistas, transporte de personal, construcción de obras y logística hacia faenas ubicadas en zonas remotas.

Aunque muchas grandes operaciones mineras han avanzado en electrificación, autonomía, uso de energía renovable y eficiencia operacional, el diésel sigue siendo un insumo relevante en segmentos de transporte, equipos móviles, servicios auxiliares y cadenas proveedoras.

El rol del MEPCO en el debate

La baja también vuelve a poner el foco sobre el MEPCO, mecanismo diseñado para suavizar variaciones bruscas de los combustibles en el mercado interno. ENAP incluye sus reglas dentro de los antecedentes considerados para calcular las estimaciones semanales, aunque el diseño del mecanismo depende de la política pública y no de la empresa estatal.

Pulso informó que el gobierno modificó los parámetros de la Ley del MEPCO para mantener sin efecto su capacidad estabilizadora en este ajuste, por lo que la baja respondería principalmente a la fluctuación internacional del petróleo.

El debate no es menor. Hacienda había defendido previamente la contención del costo fiscal del mecanismo, en un contexto de estrechez presupuestaria y presión inflacionaria. Según datos citados por Pulso, el Ejecutivo había señalado que el MEPCO absorbió alrededor de US$140 millones en los primeros 19 días del conflicto, frente a una recaudación previa de US$90 millones, dejando un saldo negativo de US$50 millones.

Por qué importa para la minería y la economía real

Para la minería chilena, el precio del combustible no solo impacta el costo directo de operación. También afecta tarifas de transporte, disponibilidad de proveedores, costos de construcción, movimiento de insumos, alimentación, mantenimiento, explosivos, repuestos y traslado de trabajadores.

En regiones mineras como Antofagasta, Tarapacá, Atacama y Coquimbo, las distancias entre puertos, centros urbanos, plantas, campamentos y faenas elevan la sensibilidad al precio del diésel. Una baja semanal de más de $100 por litro no cambia por sí sola la estructura de costos de una operación, pero sí reduce presión de corto plazo sobre contratistas y servicios logísticos.

El efecto también puede sentirse en proyectos en construcción o etapa temprana, donde el transporte de materiales y equipos pesa en presupuestos de obra. En un ciclo marcado por altos costos de capital, permisos más exigentes y presión por productividad, cualquier alivio en insumos energéticos ayuda a contener desviaciones, aunque el impacto final dependerá de contratos, volúmenes consumidos y duración de la baja.

Qué observará el mercado

El principal factor a monitorear será la estabilidad del precio internacional del petróleo. Quiroz había señalado que el alivio podría regir por algunas semanas, pero su continuidad dependerá del comportamiento del crudo y de los mercados globales.

También será clave observar cuánto de la baja estimada se traspasa efectivamente a consumidores finales y empresas. ENAP entrega precios estimados, pero el precio en estaciones de servicio depende de distribuidores, zonas geográficas, logística, competencia local e impuestos.

Para la industria, la señal inmediata es clara: la caída del diésel entrega un respiro en costos de transporte y operación, pero no elimina la volatilidad energética que viene presionando a la economía chilena desde marzo. La trayectoria del petróleo y las decisiones sobre el MEPCO seguirán siendo variables centrales para inflación, competitividad regional y costos de la cadena minera.