Tierras Raras

Diplomacia de minerales críticos se expande, pero los acuerdos carecen de compromiso

Más de 70 acuerdos de minerales críticos se han firmado desde 2021, pero más del 60% son no vinculantes, lo que limita su efectividad.

Diplomacia de minerales críticos se expande, pero los acuerdos carecen de compromiso
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Desde 2021, más de 70 acuerdos y marcos políticos sobre minerales críticos han sido firmados a nivel global, destacando la necesidad de asegurar las cadenas de suministro y reducir la dependencia de China. A pesar del incremento de estas iniciativas, un análisis revela que más del 60% de ellos son memorandos no vinculantes, dejando una diferencia notable entre la diplomacia activa y las certezas comerciales necesarias para el desarrollo de proyectos mineros.

Acuerdos múltiples con escaso impacto

En los últimos 18 meses, se han anunciado más de 50 acuerdos bilaterales y multilaterales que incluyen a naciones consumidoras como Estados Unidos, la Unión Europea, Japón y Australia. Sin embargo, la mayoría de estos acuerdos carecen de compromisos concretos para inversiones o metas de producción. Esta situación provoca un desfasaje entre la ambición geopolítica y los instrumentos de política necesarios para disminuir la influencia de China en el procesamiento de minerales raros, donde el país controla entre el 60% y 90% de la capacidad global de refinación.

Los acuerdos existentes, que muchas veces se limitan a cooperación y coordinación, no garantizan accesos a financiamiento o facilitan permisos necesarios para el desarrollo de nuevas minas o refinerías. A modo de ejemplo, Estados Unidos ha suscrito más de 20 acuerdos en este periodo, pero sólo unos pocos son legalmente vinculantes.

La importancia de los compromisos vinculantes

Desde la perspectiva industrial, solo los acuerdos que establecen compromisos operativos y financieros tienden a influir en decisiones de inversión. Estas condiciones pueden incluir mecanismos como precios mínimos o apoyo en infraestructura. El reciente desarrollo del continente africano, que alberga más del 60% de las reservas de cobalto del mundo, enfatiza el hecho de que mientras algunos países productores comienzan a elevar sus expectativas a cambio de acceso preferencial a sus recursos, las oportunidades reales en mineral crítico podrían verse limitadas por la falta de acuerdos más sólidos.

Dicha construcción geopolítica busca no solo asegurar suministros, sino también redefinir el poder de negociación de los países productores en un contexto donde gobiernos que controlan depósitos estratégicos demandan inversiones locales y creación de valor en lugar de ser meros exportadores. La estructura de acuerdos vinculantes se manifiesta de manera más prominente entre Australia, Japón, Argentina y el República Democrática del Congo.

La lucha por los minerales críticos no solo trata de adquirir recursos, sino también de la importancia de la cooperación regional. Las iniciativas como FORGE y el marco de cooperación de minerales críticos entre EE.UU. y la UE son ejemplos de este enfoque, resaltando que el verdadero impacto económico dependerá del cumplimiento de compromisos claros y aplicables en el terreno.

A medida que el panorama de minerales críticos continúa evolucionando, es evidente que el camino hacia una independencia real de los recursos no es solo a través de promesas diplomáticas, sino de la concreción en acciones tangibles que permitan a todos los actores en la cadena de suministro prosperar.