La minera francesa inició los estudios para expandir Centenario-Ratones, operación que ya alcanzó cerca del 90% de su capacidad nominal y que utiliza extracción directa de litio en la Puna argentina.
Eramet prepara una nueva expansión de su operación de litio Centenario-Ratones, ubicada en la provincia argentina de Salta, mediante una inversión estimada de US$350 millones destinada a incrementar la capacidad productiva del complejo.
La decisión abre una nueva etapa para uno de los proyectos de extracción directa de litio más relevantes de Sudamérica. La planta inició su puesta en marcha industrial durante 2024 y actualmente opera cerca del 90% de su capacidad nominal, desempeño que permitió a la compañía avanzar hacia los estudios técnicos y económicos de la ampliación.
La iniciativa considera incorporar inicialmente alrededor de 11.000 toneladas anuales adicionales de carbonato de litio, aunque su ejecución todavía dependerá de los resultados de ingeniería, la tramitación regulatoria y la definición final de inversión.
Eramet también evalúa presentar la ampliación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones de Argentina, conocido como RIGI, mecanismo que entrega estabilidad tributaria, aduanera y cambiaria a proyectos que superan determinados niveles de capital.
Centenario-Ratones consolida su etapa operacional
El complejo se emplaza en el salar Centenario-Ratones, en la Puna de Salta, a aproximadamente 3.800 metros sobre el nivel del mar. La operación fue diseñada para producir carbonato de litio grado batería mediante un proceso de extracción directa desde salmueras.
Su capacidad nominal inicial se sitúa en torno a 24.000 toneladas anuales de carbonato de litio, volumen que la compañía espera alcanzar plenamente una vez concluido el proceso de estabilización y aumento gradual de producción.
Durante 2025, primer año completo de puesta en marcha, Centenario-Ratones produjo aproximadamente 6.700 toneladas de carbonato de litio equivalente. El avance hasta cerca del 90% de la capacidad operacional durante 2026 representa una mejora relevante respecto de esa etapa inicial.
A diferencia del método tradicional basado en grandes piscinas de evaporación, la extracción directa utiliza materiales capaces de capturar selectivamente el litio contenido en la salmuera. Posteriormente, el fluido tratado puede ser reinyectado al salar bajo condiciones controladas.
La tecnología permite reducir los tiempos de procesamiento y elevar la recuperación metalúrgica, aunque su funcionamiento a gran escala exige un control permanente sobre el balance hídrico, el consumo energético, la reinyección y el comportamiento hidrogeológico del depósito.
Una nueva inversión después de US$870 millones
La primera fase de Centenario-Ratones demandó aproximadamente US$870 millones, incluyendo la construcción de la planta, los sistemas de extracción y procesamiento, caminos, campamento, infraestructura energética y otras instalaciones necesarias para operar en una zona de elevada altitud.
El proyecto fue desarrollado inicialmente mediante una sociedad entre Eramet y el grupo chino Tsingshan. La minera francesa controlaba el 50,1% de la operación, mientras su socio mantenía el 49,9% restante.
La incorporación de una nueva inversión de US$350 millones elevaría el capital acumulado destinado al distrito por sobre los US$1.200 millones, considerando la fase inicial y la ampliación actualmente en evaluación.
No obstante, la expansión todavía debe superar etapas de factibilidad, ingeniería y aprobación interna. El monto anunciado constituye una estimación preliminar y podría variar a medida que avance el diseño definitivo.
La compañía también mantiene una visión de crecimiento de mayor escala para el salar. Los planes de largo plazo han considerado sucesivas fases productivas, sujetas al comportamiento del recurso, los resultados de la tecnología y las condiciones del mercado internacional del litio.
Empleo y proveedores en la Puna de Salta
La construcción de la primera fase generó más de 2.500 puestos de trabajo directos durante sus periodos de mayor actividad. La operación estable contempla alrededor de 350 trabajadores.
Cerca del 92% de la dotación es argentina y aproximadamente el 76% corresponde a habitantes de la provincia de Salta. La eventual ampliación podría abrir una nueva demanda por servicios de construcción, montaje, transporte, mantenimiento, alojamiento, alimentación y suministros industriales.
El impacto para los proveedores dependerá de la modalidad de ejecución y del nivel de participación local que establezca Eramet en las futuras licitaciones. La ubicación remota del complejo obliga a desplegar una cadena logística especializada, capaz de operar bajo condiciones de altura, bajas temperaturas y largas distancias respecto de los principales centros urbanos.
La expansión también implicaría mayores exigencias para la infraestructura energética y vial de la zona, además de reforzar la necesidad de formación técnica en procesos químicos, mantenimiento de plantas, automatización, seguridad y gestión ambiental.
El RIGI aparece como pieza financiera
La posibilidad de incorporar el proyecto al RIGI será uno de los elementos observados durante la evaluación. El régimen argentino busca atraer inversiones de gran escala mediante beneficios aduaneros, fiscales y cambiarios, además de entregar estabilidad normativa por periodos prolongados.
Para las compañías mineras, estas condiciones resultan especialmente relevantes debido a que los proyectos requieren altos desembolsos iniciales y recuperan el capital durante horizontes extensos.
En el caso del litio, la evaluación económica enfrenta además una fuerte volatilidad de precios. Después del ciclo de máximos registrado entre 2021 y 2022, la entrada de nueva oferta y la moderación del crecimiento en algunos segmentos de vehículos eléctricos presionaron las cotizaciones internacionales.
Ese escenario obligó a numerosas compañías a revisar presupuestos, postergar expansiones y priorizar activos capaces de operar con costos competitivos. El avance de Centenario-Ratones muestra que Eramet busca mantener su estrategia en litio, pero bajo un esquema gradual y condicionado al desempeño efectivo de la primera planta.
Competencia por nueva producción de litio
La ampliación se inserta en una etapa de crecimiento de la minería de litio argentina, especialmente en las provincias de Salta, Jujuy y Catamarca. La cartera regional incluye operaciones en producción, proyectos en construcción y desarrollos que buscan ingresar al régimen de incentivos para asegurar financiamiento.
Argentina cuenta con una combinación de recursos salinos, disponibilidad territorial y participación de capitales internacionales que podría elevar sustancialmente su oferta durante los próximos años.
Para Chile, el avance de proyectos argentinos representa una señal competitiva. Mientras la industria chilena discute nuevos contratos, asociaciones público-privadas y tecnologías de extracción directa, los distritos vecinos continúan incorporando capacidad mediante inversiones privadas.
La competencia no se limita al volumen producido. También abarca acceso a financiamiento, tiempos de permisos, infraestructura, disponibilidad de proveedores y capacidad para ofrecer condiciones regulatorias estables.
Una prueba industrial para la extracción directa
Centenario-Ratones será observado por la industria no solo por sus volúmenes, sino también por el desempeño de la extracción directa a escala comercial.
Una expansión exitosa permitiría validar la continuidad operacional de esta tecnología en salmueras altoandinas y entregar información relevante sobre recuperación, consumo de reactivos, energía, disponibilidad de planta y gestión del recurso hídrico.
La nueva inversión de Eramet dependerá de que esos indicadores mantengan resultados consistentes. El proyecto ya superó la fase inicial de construcción y puesta en marcha, pero ahora deberá demostrar que puede sostener una operación estable y escalar sin deteriorar sus costos ni sus parámetros ambientales.
Con US$350 millones bajo evaluación y una capacidad adicional cercana a 11.000 toneladas anuales, Centenario-Ratones entra en una etapa decisiva. Su desarrollo podría fortalecer la posición de Salta dentro del mapa mundial del litio y aumentar la presión competitiva sobre los proyectos que buscan abastecer la futura demanda de baterías y almacenamiento energético.









