
La actividad minera argentina atraviesa uno de sus períodos de mayor expansión. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones alcanzaron US$4.742 millones, mientras el stock de inversión extranjera directa vinculada al sector llegó a US$24.849 millones a marzo. Oro, litio y plata explican buena parte del crecimiento.
La minería argentina cerró el primer semestre de 2026 con exportaciones por US$4.742 millones, el mayor monto registrado para una primera mitad de año en la serie disponible. La cifra representa un aumento cercano al 75% frente a igual período de 2025 y más que duplica el nivel observado dos años antes.
El desempeño confirma el mayor peso que está adquiriendo la minería dentro del comercio exterior argentino. Durante los primeros seis meses del año, el sector explicó cerca del 10% de las exportaciones totales del país, de acuerdo con un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario y la Cámara Argentina de Empresas Mineras.
El oro sigue siendo el principal producto de exportación minera. Concentró alrededor del 61% de los envíos del sector durante el semestre, apoyado principalmente por los altos precios internacionales. La plata también se benefició de esa tendencia, aunque en ambos casos el crecimiento de los ingresos no necesariamente responde a un aumento equivalente en los volúmenes producidos.
El litio presenta una situación distinta. Las cantidades exportadas aumentaron más de 68% frente al mismo período del año pasado, en medio de la puesta en marcha y ampliación de operaciones en las provincias del noroeste argentino. Con ese avance, el mineral se consolidó como el segundo producto más relevante dentro de las exportaciones mineras del país.
La inversión extranjera casi se duplicó en dos años
El crecimiento de las exportaciones coincide con una mayor presencia de capital extranjero en la industria. A marzo de 2026, el stock de inversión extranjera directa asociado a la minería alcanzó US$24.849 millones, frente a US$22.049 millones registrados al término del trimestre anterior.
La cifra no corresponde a inversiones nuevas recibidas únicamente durante 2026. Se trata del capital extranjero acumulado en el sector, que considera participaciones empresariales, utilidades reinvertidas y financiamiento entre compañías vinculadas.
La evolución de los últimos años muestra la magnitud del cambio. En marzo de 2024, el stock alcanzaba US$12.402 millones, prácticamente la mitad del nivel actual. En septiembre de 2019 bordeaba los US$8.361 millones.
Solo durante el primer trimestre de 2026, los flujos netos de inversión extranjera directa considerados en la medición del sector llegaron a US$2.799 millones. Se trata del mayor registro trimestral dentro de la serie utilizada por el informe y supera en 36% el máximo anterior, anotado durante el segundo trimestre de 2024.
El cobre comienza a ganar espacio
Hasta ahora, buena parte del crecimiento minero argentino ha estado explicado por el oro y, más recientemente, por el litio. Sin embargo, la cartera de proyectos en desarrollo apunta a una presencia creciente del cobre durante los próximos años.
Argentina cuenta con varias iniciativas de gran escala que buscan avanzar hacia construcción y producción, especialmente en la zona cordillerana. De concretarse, podrían cambiar la composición de las exportaciones mineras del país y aumentar de manera considerable los ingresos generados por el sector.
Ese proceso ocurre en momentos en que las autoridades y las empresas buscan atraer capital para proyectos que requieren inversiones de miles de millones de dólares y largos períodos de desarrollo. El interés extranjero observado durante los últimos trimestres muestra que una parte de esos recursos ya está comenzando a ingresar.
Las proyecciones conocidas a comienzos de 2026 situaban las exportaciones mineras argentinas por encima de US$9.000 millones para el conjunto del año. Con US$4.742 millones acumulados hasta junio, la industria cerró la primera mitad del ejercicio por encima de la mitad de esa estimación.












