
La minera canadiense prepara una colocación privada para financiar exploración en Argentina y Perú. En Santa Cruz, el capital respaldará una nueva fase de perforación en Cerro Bayo y el primer programa de sondajes en La Flora, dos proyectos de oro y plata del Macizo del Deseado.
Daura Gold Corp. abrió una nueva ronda de financiamiento por hasta $2 millones con el objetivo de reforzar su programa de exploración en Sudamérica, incluyendo las próximas campañas de perforación en los proyectos Cerro Bayo y La Flora, ubicados en la provincia argentina de Santa Cruz.
La operación considera una colocación privada no intermediada de hasta 8.695.652 unidades a $0,23 cada una. Cada unidad estará compuesta por una acción ordinaria y medio warrant, mientras que cada warrant completo permitirá adquirir una acción adicional a un precio de ejercicio de $0,375 durante 24 meses.
El cierre de la operación permanece sujeto a la aprobación de la TSX Venture Exchange. Además de Argentina, parte de los recursos será destinada al proyecto Antonella, activo de exploración que la compañía mantiene en Perú, y a capital de trabajo.
Para Daura Gold, el financiamiento llega en un momento relevante de su programa argentino: después de completar su primera campaña en Cerro Bayo, la empresa proyecta iniciar durante octubre de 2026 una segunda etapa de perforación que también incorporará los primeros sondajes en La Flora.
Cerro Bayo entra en una nueva fase de exploración
Cerro Bayo y La Flora se encuentran en el Macizo del Deseado, distrito metalogénico de Santa Cruz ampliamente reconocido por sus sistemas epitermales de oro y plata.
Daura Gold desarrolla ambos activos mediante un acuerdo con Latin Metals que le permite obtener hasta un 80% de participación. Para alcanzar inicialmente un 75%, el esquema contempla pagos, compromisos técnicos y un programa acumulado de 28.000 metros de perforación.
La primera campaña ejecutada en Cerro Bayo permitió comenzar a dimensionar el sistema mineralizado. Durante 2026 se completaron aproximadamente 1.850 metros de perforación, distribuidos entre distintos objetivos, con intersecciones de oro y plata que justificaron la preparación de una fase de seguimiento.
Entre los resultados reportados destaca un intervalo de 1,95 metros con 8,83 gramos por tonelada de oro, junto con otra intersección de 1,8 metros con 739 gramos por tonelada de plata.
Más allá de los intervalos de mayor ley, la relevancia geológica de Cerro Bayo está en la identificación de múltiples zonas mineralizadas dentro de un sistema epitermal de baja sulfuración. Ese escenario obliga ahora a determinar continuidad lateral, extensión en profundidad y relación entre las distintas estructuras interceptadas.
La Fase II tendrá precisamente ese objetivo: avanzar desde la identificación inicial de mineralización hacia una comprensión más detallada de la geometría y escala potencial del sistema.
La Flora enfrentará su primera prueba mediante perforación
El otro foco del programa será La Flora, activo que hasta ahora no ha sido probado mediante sondajes.
Los trabajos de superficie permitieron reconocer mineralización de alta ley dentro de un sistema de vetas. Una de las muestras analizadas alcanzó 63,88 g/t de oro y 175,34 g/t de plata, mientras campañas anteriores también habían entregado resultados elevados en distintos sectores del proyecto.
La presencia de oro visible y las anomalías identificadas en superficie convirtieron a La Flora en uno de los objetivos prioritarios de Daura Gold dentro de Santa Cruz.
El sistema incluye varias vetas reconocidas en superficie y una estructura mineralizada que deberá ser evaluada en profundidad. La perforación será determinante porque los resultados de muestreo superficial, por sí solos, no permiten establecer recursos minerales ni anticipar la continuidad económica de las leyes.
Esa diferencia es especialmente relevante para proyectos en etapas tempranas. El paso desde muestras superficiales de alta ley hacia intersecciones consistentes en profundidad suele ser uno de los principales filtros técnicos para decidir si una exploración puede avanzar hacia campañas más extensas.
El financiamiento respalda un programa que debe seguir creciendo
La necesidad de capital está directamente relacionada con la naturaleza de la exploración minera. Una vez identificados objetivos mediante geología, geoquímica o geofísica, el costo aumenta rápidamente al incorporar perforación diamantina, análisis de laboratorio, logística, interpretación de datos y nuevas campañas de seguimiento.
En el acuerdo asociado a Cerro Bayo y La Flora, Daura Gold debe completar 28.000 metros de perforación para alcanzar la participación inicial prevista en los activos. La cifra entrega una referencia sobre la magnitud del trabajo que todavía debe ejecutarse frente a los aproximadamente 1.850 metros completados durante la primera fase en Cerro Bayo.
El programa también supone una exposición creciente de capital a medida que se generen nuevos objetivos.
La colocación anunciada contempla hasta $2 millones, pero esos recursos deberán distribuirse entre los activos argentinos, el proyecto Antonella en Perú y las necesidades generales de la compañía. Por lo tanto, el ritmo futuro de exploración dependerá también de los resultados que entregue cada campaña y de la capacidad de Daura Gold para continuar financiando su cartera.
Santa Cruz mantiene actividad en exploración de oro y plata
El avance de Cerro Bayo y La Flora se inserta en la extensa actividad exploratoria del Macizo del Deseado, una provincia geológica donde durante las últimas décadas se han descubierto y desarrollado múltiples depósitos epitermales de metales preciosos.
Para Santa Cruz, la continuidad de proyectos en etapas tempranas es relevante porque alimenta la cartera que eventualmente puede reemplazar reservas agotadas en operaciones existentes o generar nuevos desarrollos.
Sin embargo, los proyectos de Daura Gold todavía se encuentran en fase exploratoria. No cuentan con una estimación de recursos que permita proyectar producción, inversión de construcción, vida útil o empleo permanente asociado a una eventual mina.
El próximo punto de inflexión será la campaña prevista para octubre.
En Cerro Bayo, la industria observará si los nuevos sondajes pueden extender las zonas de oro y plata ya interceptadas y confirmar continuidad en los principales objetivos. En La Flora, el desafío será más inicial: comprobar mediante perforación si las altas leyes encontradas en superficie mantienen continuidad bajo tierra.
El resultado de esas campañas determinará cuánto valor geológico puede agregarse a ambos proyectos y si Daura Gold puede avanzar hacia programas de perforación de mayor escala dentro de uno de los distritos auríferos y argentíferos más activos de Argentina.












