
La firma de inversiones mineras Appian Capital Advisory proyecta destinar aproximadamente US$2.000 millones a África durante los próximos 12 a 24 meses, aunque advierte que los cambios regulatorios y la inestabilidad política en determinados países están favoreciendo el desplazamiento de capital hacia América Latina.
El plan fue dado a conocer el 28 de octubre de 2026 por Michael Scherb, director ejecutivo de la compañía con sede en Londres, y forma parte de una estrategia mundial que contempla inversiones de entre US$5.000 millones y US$7.000 millones.
La magnitud de los recursos refleja el interés de la firma por ampliar su presencia en regiones con importantes reservas minerales. Sin embargo, su ejecución dependerá de las condiciones regulatorias y de las oportunidades de inversión disponibles.
Los montos anunciados corresponden a proyecciones de inversión, no a desembolsos realizados ni a compromisos financieros asignados a proyectos específicos.
América Latina gana terreno frente a la incertidumbre africana
La advertencia de Appian ocurre mientras distintos gobiernos africanos impulsan modificaciones a sus marcos legales para obtener mayores beneficios económicos de la explotación de recursos naturales.
Entre esas medidas figuran reformas a los códigos mineros, aumentos de regalías y mayores exigencias de participación local en las compañías extractivas.
Estas políticas buscan incrementar la proporción de ingresos mineros que permanece en los países productores. No obstante, para los inversionistas, la modificación de condiciones fiscales y regulatorias durante el desarrollo de un proyecto puede alterar su rentabilidad y dificultar las decisiones de financiamiento.
Scherb resumió esa preocupación al señalar que la geología permanece, pero las políticas gubernamentales pueden cambiar. También advirtió que abandonar un país resulta costoso para las empresas, mientras que los gobiernos arriesgan perder inversiones que pueden trasladarse a otros mercados.
En ese escenario, América Latina aparece como una alternativa competitiva dentro de la estrategia de Appian.
La compañía mantiene actualmente cuatro inversiones activas en la región, concentradas principalmente en Brasil. Su evaluación considera que los marcos fiscales y los procedimientos de autorización han ofrecido, en términos generales, mayor estabilidad que los de algunos mercados africanos.
Esa apreciación no supone la ausencia de riesgos regulatorios en América Latina. Chile, Perú y México también han desarrollado políticas orientadas a fortalecer el control y la participación estatal sobre los recursos minerales.
La diferencia que destaca Appian está relacionada con la previsibilidad de las reglas bajo las cuales se realizan inversiones que requieren grandes desembolsos iniciales y largos períodos de recuperación.
Los países africanos que concentran el interés del fondo
Pese a las advertencias, la compañía mantiene su intención de aumentar su exposición al continente.
Scherb identificó a Marruecos, Namibia y Botsuana como jurisdicciones especialmente atractivas para desarrollar negocios mineros, considerando sus condiciones para recibir inversiones.
Paralelamente, la firma está evaluando oportunidades en Ghana, Costa de Marfil, Mauritania y Senegal.
Estas evaluaciones todavía no representan decisiones definitivas de inversión y tampoco permiten establecer cómo se distribuirían los US$2.000 millones proyectados entre los distintos países.
La presencia actual de Appian en África comprende tres inversiones activas. Su cartera permite observar el tipo de activos que busca desarrollar, particularmente en metales industriales y preciosos.
Uno de sus principales proyectos está en Namibia, donde participa en Rosh Pinah Zinc, una operación subterránea de zinc y plomo ubicada en el suroeste del país.
La mina desarrolla el proyecto de expansión Rosh Pinah 2.0, destinado a duplicar su capacidad anual de procesamiento desde aproximadamente 700.000 hasta 1,4 millones de toneladas de mineral.
En junio de 2026, Appian informó la puesta en marcha de un nuevo molino semiautógeno, componente central de la ampliación. En ese momento, la construcción registraba un avance superior al 95%, aunque todavía debía completar etapas para alcanzar su capacidad proyectada.
También en Namibia, Appian adquirió en mayo de 2026 una participación controladora del 95% en Omico Copper, compañía vinculada al proyecto cuprífero Omitiomire.
Para llevar ese depósito a producción, la empresa estimó una necesidad de capital superior a US$400 millones. El proyecto contempla una producción potencial cercana a 30.000 toneladas anuales de cobre durante aproximadamente 15 años, cifras que corresponden a sus estimaciones de desarrollo.
En Ghana, la gestora también mantiene exposición al oro mediante un paquete de financiamiento de US$175 millones completado en 2025 con Asante Gold, destinado a respaldar sus operaciones y expansiones en las minas Bibiani y Chirano.
Estos antecedentes corresponden a inversiones y financiamientos anteriores y no deben confundirse con la nueva proyección de US$2.000 millones anunciada para África.
Las crisis políticas que ya forman parte de su historial
La preocupación de Appian por la estabilidad institucional no responde únicamente a escenarios hipotéticos.
La firma ha concretado tres desinversiones anteriores en África, incluidas operaciones vinculadas a Burkina Faso y Tanzania.
En ambos casos, las salidas coincidieron con escenarios políticos complejos: un golpe de Estado en Burkina Faso y una crisis electoral en Tanzania.
Estos antecedentes forman parte de la experiencia regional de la compañía, aunque no permiten atribuir exclusivamente a esos acontecimientos las decisiones de desinversión.
Para las empresas mineras, la evaluación de riesgos adquiere especial relevancia porque un yacimiento no puede trasladarse cuando cambian las condiciones del país donde se encuentra.
Una vez comprometidos los recursos en exploración, infraestructura, instalaciones industriales y desarrollo de minas, modificar o abandonar un proyecto puede generar costos relevantes.
Por esa razón, Appian considera que los países africanos podrían incrementar su participación en las inversiones mineras mundiales si agilizan la tramitación de permisos y ofrecen mayor certidumbre sobre sus políticas.
El desafío para esos gobiernos consiste en compatibilizar la obtención de mayores ingresos y beneficios locales con condiciones que permitan sostener inversiones de largo plazo.
El cobre aparece como una de las principales apuestas
La estrategia internacional de Appian también está influida por sus expectativas sobre la evolución de los mercados de minerales.
La gestora invierte en activos relacionados con oro, cobre, zinc, tierras raras y otros minerales considerados críticos para distintas actividades industriales.
Entre ellos, el cobre ocupa un lugar destacado por las perspectivas de crecimiento de su demanda.
Scherb anticipa que la expansión de la oferta mundial podría enfrentar dificultades para acompañar el consumo asociado a la electrificación, la infraestructura energética, los centros de datos y el desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial.
Se trata de una previsión empresarial sobre el mercado, no de una escasez futura demostrada.
La ampliación de redes eléctricas, los sistemas de generación energética y numerosas instalaciones tecnológicas requieren cobre para transportar electricidad, lo que mantiene a este metal dentro de las prioridades de inversión del sector.
Para países productores como Chile y Perú, el interés de Appian también resulta relevante por la competencia internacional para atraer capital hacia nuevos proyectos y expansiones mineras.
Sin embargo, la compañía no ha anunciado una asignación específica de los recursos previstos para estos mercados.
Por ahora, la decisión más importante sigue pendiente: determinar qué proyectos recibirán efectivamente el capital contemplado en su programa global.
El anuncio deja planteada una competencia entre regiones con recursos minerales de interés económico. África cuenta con oportunidades de inversión que Appian sigue evaluando, pero América Latina aparece como una alternativa ante la incertidumbre regulatoria.
La distribución definitiva de los recursos dependerá de las decisiones que adopte la firma durante los próximos 12 a 24 meses y de las condiciones bajo las cuales pueda concretar nuevas operaciones.
REDIMIN Responde
¿Cuánto planea invertir Appian Capital Advisory en África en los próximos 12 a 24 meses?
Appian Capital Advisory proyecta destinar aproximadamente US$2.000 millones a África durante los próximos 12 a 24 meses.
¿Qué factores están influyendo en el desplazamiento de capital de África hacia América Latina según Appian?
Los cambios regulatorios y la inestabilidad política en determinados países africanos están favoreciendo el desplazamiento de capital hacia América Latina.
¿Cuáles son algunos de los países africanos que Appian considera atractivos para inversiones mineras?
Appian considera a Marruecos, Namibia y Botsuana como jurisdicciones especialmente atractivas para desarrollar negocios mineros, y también está evaluando oportunidades en Ghana, Costa de Marfil, Mauritania y Senegal.
¿Qué proyecto de expansión está desarrollando Appian en Namibia?
Appian está desarrollando el proyecto de expansión Rosh Pinah 2.0 en Namibia, destinado a duplicar la capacidad anual de procesamiento de la mina de zinc y plomo Rosh Pinah de aproximadamente 700.000 a 1,4 millones de toneladas de mineral.
¿Qué importancia tiene el cobre en la estrategia de inversión de Appian?
El cobre ocupa un lugar destacado en la estrategia de inversión de Appian debido a las perspectivas de crecimiento de su demanda, impulsadas por la electrificación, la infraestructura energética y el desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial.