Autoridad económica cuestiona enfoque de iniciativa retirada y aboga por certeza jurídica en el sector acuícola
En un nuevo capítulo del debate sobre la regulación del sector pesquero, el ministro de Economía y Minería, Daniel Mas, intensificó las críticas hacia el proyecto de Ley General de Pesca impulsado por la administración del expresidente Gabriel Boric, calificándolo como una propuesta “ideológica y refundacional”. Sus declaraciones se produjeron en el marco del SalmonChile Summit, frente a representantes de la industria salmonera, donde delineó el enfoque que el actual gobierno busca imprimir al desarrollo productivo del país.
La iniciativa, retirada a fines de marzo para su revisión y posteriormente descartada por el Ejecutivo —según confirmó el subsecretario de Pesca, Osvaldo Urrutia—, proponía una transformación estructural del marco normativo vigente. Sin embargo, desde la actual administración se ha optado por abandonar ese camino, en favor de una estrategia orientada a fortalecer la inversión y reducir la incertidumbre regulatoria.
Durante su intervención, Mas enfatizó que la decisión de retirar el proyecto responde a la necesidad de avanzar hacia un entorno económico con “reglas claras, trámites simples y sin discrecionalidad”, acompañado de una estructura tributaria que no desincentive el desarrollo empresarial. En esa línea, sostuvo que el diseño de la iniciativa anterior se alejaba de las necesidades reales del país para aprovechar el potencial del sector acuícola.
El ministro también advirtió sobre las consecuencias de lo que calificó como un exceso de ideología en políticas públicas recientes. “El país no merece seguir hipotecando su futuro por burocracia o prejuicios ideológicos”, afirmó, apuntando a lo que considera un período marcado por trabas administrativas y falta de certeza jurídica, factores que —según indicó— han afectado transversalmente a diversas industrias.
Enfoque en competitividad y sostenibilidad
Pese a sus críticas, la autoridad subrayó que el objetivo del gobierno no es desatender las exigencias medioambientales, sino equilibrarlas con el desarrollo económico. En ese sentido, planteó que la protección del entorno debe ir de la mano con la generación de empleo y oportunidades para las personas, evitando enfoques que, a su juicio, prioricen aspectos regulatorios por sobre el bienestar social.
Asimismo, destacó la intención de posicionar a Chile como un referente global en la industria acuícola, con énfasis en tecnología, sostenibilidad y eficiencia productiva. Para ello, remarcó el rol central de la iniciativa privada como motor del crecimiento, en conjunto con un Estado facilitador que promueva condiciones habilitantes para la inversión.
Las declaraciones de Mas reflejan un cambio de rumbo en la política sectorial, marcando distancia con el enfoque previo y abriendo un nuevo ciclo de discusión sobre el futuro de la regulación pesquera en Chile, en un contexto donde la certeza jurídica y la competitividad se perfilan como ejes centrales del debate.
