Gold Fields y el impacto del petróleo en la minería volvieron a instalar la preocupación sobre los crecientes costos energéticos que enfrenta la industria global tras la escalada del conflicto en Medio Oriente. La minera sudafricana advirtió que el encarecimiento del diésel, transporte y consumibles estratégicos está presionando con fuerza sus costos operacionales, aunque mantuvo sin cambios su proyección de producción para 2026 gracias al sólido desempeño de Salares Norte, su principal activo aurífero en Chile.
La compañía señaló que la volatilidad energética provocada por la guerra entre Irán e Israel ha elevado significativamente los precios del combustible y de insumos clave utilizados en minería, afectando especialmente a operaciones remotas con alta dependencia de diésel y gas natural licuado. Pese a este escenario, Gold Fields informó una producción trimestral de 633 mil onzas de oro durante el primer trimestre de 2026, equivalente a un crecimiento interanual de 15%. Una parte importante de ese aumento provino precisamente de Salares Norte, ubicada en la Región de Atacama, que se consolida como uno de los proyectos más relevantes del portafolio internacional de la minera. El desempeño operacional de la faena chilena permitió compensar parte de las presiones inflacionarias que hoy afectan al sector minero global.
Guerra en Medio Oriente eleva costos de energía y logística minera
Gold Fields detalló que desde febrero los precios del diésel han aumentado entre 30% y 70%, mientras que el gas natural licuado acumula alzas cercanas al 30%, impactando directamente las operaciones mineras intensivas en consumo energético.
La compañía indicó además que los costos de transporte aumentaron alrededor de 40%, mientras que consumibles estratégicos como explosivos y cianuro registraron incrementos cercanos al 10%.
Según estimaciones de la minera, un escenario con petróleo estabilizado en torno a US$100 por barril podría elevar los costos operacionales entre US$40 y US$50 por onza producida a nivel de portafolio.
“El impacto proyectado se ubica entre US$40 y US$50 por onza”, señaló la empresa al abordar los riesgos derivados de la tensión geopolítica internacional.
El Brent llegó a superar los US$126 por barril durante abril tras la escalada de ataques vinculados al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, aunque posteriormente retrocedió bajo los US$100.
La situación vuelve a evidenciar cómo la volatilidad energética continúa siendo uno de los principales factores de riesgo para la minería global, especialmente en operaciones alejadas de grandes centros urbanos o altamente dependientes de combustibles fósiles. Este escenario también está acelerando inversiones en infraestructura y eficiencia energética dentro de la industria, como ocurre con proyectos vinculados a desalinización y energía para minería en Chile.
Salares Norte se consolida como uno de los activos clave de Gold Fields
Pese a las mayores presiones de costos, Gold Fields mantuvo su guía de producción anual entre 2,4 y 2,6 millones de onzas de oro para 2026, respaldada principalmente por el desempeño de Salares Norte.
La operación chilena aportó durante el trimestre cerca de 173 mil onzas equivalentes de oro, registrando un crecimiento interanual de 245% y un aumento trimestral de 8%.
La minera atribuyó estos resultados a mejoras en recuperación metalúrgica y mayores niveles de procesamiento alcanzados durante el primer año completo de operación comercial de la faena ubicada en la Región de Atacama.
Salares Norte se ha transformado en uno de los activos estratégicos más relevantes dentro del portafolio global de Gold Fields debido a su aporte en producción aurífera y plata, especialmente en un contexto donde los altos precios del oro continúan fortaleciendo márgenes operacionales de la industria.
La expansión de proyectos auríferos y de minerales críticos ocurre además en paralelo a una creciente competencia internacional por asegurar suministro de materias primas estratégicas, fenómeno visible también en iniciativas como la nueva política minera impulsada por Brasil para fortalecer cadenas de valor locales.
Gold Fields acelera inversiones para reducir exposición energética
En medio de este escenario de volatilidad, la minera confirmó que continúa avanzando en una estrategia global orientada a fortalecer eficiencia operacional y reducir costos estructurales de largo plazo.
Entre las principales operaciones corporativas recientes destacan la adquisición de Osisko Mining por US$1.580 millones en 2024 y la compra de Gold Road Resources por US$2.600 millones en 2025, movimientos que buscan reforzar la cartera de activos auríferos de la compañía.
Además, Gold Fields proyecta nuevas inversiones asociadas a:
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mejoras en manejo de materiales
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optimización energética
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desarrollo minero
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integración de energías renovables
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reducción de consumo de combustibles
La compañía busca disminuir gradualmente su exposición a la volatilidad energética internacional, uno de los factores que más ha afectado la rentabilidad de la minería durante los últimos años.
El escenario actual confirma cómo la geopolítica internacional vuelve a influir directamente sobre los costos de producción minera, obligando a las compañías a acelerar procesos de eficiencia energética y diversificación operacional. Mientras tanto, Salares Norte aparece hoy como uno de los activos más relevantes para sostener el crecimiento productivo de Gold Fields en medio de un entorno global cada vez más incierto.
