El crecimiento del gasto en tecnologías como Inteligencia Artificial (IA) y la transición energética podría introducir una presión inflacionaria de larga duración en las economías globales, advierte David Neal, director ejecutivo de IFM Investors, uno de los principales gestores de infraestructura a nivel mundial.
Presión inflacionaria impulsada por la tecnología y la energía
David Neal afirmó que la inflación debe recibir más atención por parte de los inversores, señalando que factores estructurales como la transición energética y el desarrollo de la IA atraerán volúmenes “enormes” de capital, prolongando una presión inflacionaria durante décadas. Estas declaraciones fueron entregadas durante una entrevista con Bloomberg TV en el marco del Asia Pacific Financial and Innovation Symposium en Melbourne.
“La inflación es un tema que debería preocupar un poco más a los inversores, no solo por el aumento reciente en los precios de la energía”, declaró Neal. Según el ejecutivo, los choques en los precios energéticos han sido un “llamado de atención”, pero existe además un flujo masivo de capital hacia sectores como la IA y la transición energética que constituyen una “pulsación inflacionaria por sí misma”.
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Inversiones históricas y contexto económico
El capital asignado a proyectos tecnológicos continúa escalando. Se espera que empresas como Alphabet Inc., Amazon.com Inc., Meta Platforms Inc. y Microsoft Corp. destinen aproximadamente USD 650 mil millones en 2026 para centros de datos e infraestructura relacionada con herramientas de IA. Esta actividad representa una parte importante de las inversiones globales y refleja el enfoque de grandes compañías buscando ventajas competitivas en mercados emergentes.
El director de IFM Investors, que administra un portafolio de AUD 264 mil millones (USD 183 mil millones) en activos, también destacó cómo los déficits fiscales de los gobiernos están contribuyendo a las presiones inflacionarias. Según Neal, existe una inclinación hacia el aumento del gasto público y una creciente reticencia de los bancos centrales a endurecer las tasas de interés.
- Déficits fiscales y gasto público contribuyen a un entorno inflacionario.
- El desarrollo de la IA y transición energética atraen una masiva inyección de capital.
- Las grandes tecnológicas destinan miles de millones a innovación e infraestructura.
En este contexto, las decisiones relacionadas con energía y tecnología generan ondas expansivas no solo en los mercados, sino también en las estrategias inflacionarias a nivel global. Neal enfatizó que estos fenómenos estructurales podrían redefinir el panorama financiero en las próximas décadas.
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