Importaciones de cobre de EE.UU. podrían no repetir récord histórico pese a tensión por aranceles y guerra en Medio Oriente

Las importaciones de cobre refinado hacia Estados Unidos difícilmente repetirán el récord alcanzado en 2025, pese a que el mercado continúa anticipando posibles aranceles impulsados por Donald Trump y mantiene un fuerte apetito por asegurar inventarios estratégicos. Analistas y operadores internacionales advierten que el enorme volumen acumulado el año pasado, sumado al fuerte aumento de costos logísticos provocado por la guerra en Medio Oriente, está limitando el ingreso de nuevas toneladas al mercado estadounidense.

El cobre vuelve a posicionarse en el centro de la tensión global por materias primas críticas luego de que los precios del COMEX estadounidense retomaran una prima sobre la Bolsa de Metales de Londres (LME), incentivando nuevamente los envíos hacia Norteamérica. Sin embargo, el contexto actual es muy distinto al observado durante 2025, cuando el temor a eventuales tarifas comerciales disparó una ola histórica de compras preventivas y elevó las reservas estadounidenses a máximos sin precedentes.

Inventarios récord frenan nuevas compras masivas

Durante 2025, Estados Unidos absorbió cantidades extraordinarias de cobre refinado debido a las apuestas del mercado sobre potenciales aranceles a las importaciones del metal rojo. Las existencias almacenadas en COMEX aumentaron desde menos de 100 mil toneladas hasta superar las 460 mil toneladas métricas, multiplicándose por cinco en apenas meses.

Aunque finalmente el cobre refinado quedó exento de las tarifas comerciales estadounidenses, el mercado sigue considerando que existe probabilidad de futuras restricciones bajo un eventual nuevo mandato de Donald Trump.

Guy Wolf, jefe global de análisis de mercado de Marex, sostuvo que el mercado aún incorpora una “prima de riesgo arancelario”, pero advirtió que difícilmente se repetirá el flujo masivo registrado el año pasado.

Según explicó el ejecutivo durante la LME Asia Week en Hong Kong, los actuales niveles de inventarios hacen mucho más complejo repetir una oportunidad considerada anteriormente como casi libre de riesgo para operadores y traders.

Howard Lau, director de investigación de materiales para Asia en HSBC, coincidió en que el volumen de importaciones difícilmente alcanzará nuevamente los niveles récord debido a las enormes existencias ya acumuladas. Actualmente, los inventarios de cobre en COMEX superan las 561 mil toneladas, equivalente a más de la mitad de toda la capacidad de almacenamiento disponible.

El escenario ocurre mientras el mercado global del cobre enfrenta crecientes presiones por suministro, fenómeno que también ha fortalecido la relevancia estratégica de países productores como Chile y Perú en medio de la transición energética global y el auge de proyectos ligados a minerales críticos para electrificación y energías limpias.

Guerra en Medio Oriente dispara costos logísticos

Otro factor que está alterando el flujo mundial de cobre es el fuerte incremento de costos logísticos asociado al conflicto en Medio Oriente. El aumento de primas de riesgo marítimo está encareciendo significativamente el transporte internacional de concentrados y cobre refinado.

Sabrina Qian, directora de la firma naviera IFCHOR GALBRAITHS Singapore, afirmó que las primas asociadas al riesgo de guerra aumentaron entre 40 y 60 veces en apenas dos semanas tras el inicio de las hostilidades con Irán.

Este escenario eleva considerablemente el costo requerido para movilizar cobre hacia Estados Unidos, reduciendo parte del atractivo económico generado por la diferencia de precios entre COMEX y la LME.

Pese a ello, algunos actores del mercado siguen proyectando un año históricamente fuerte para las importaciones estadounidenses. Nicholas Snowdon, director de investigación de metales y minería en Mercuria, señaló que Estados Unidos ya habría importado cerca de 800 mil toneladas durante los primeros cuatro meses de 2026.

De mantenerse esa tendencia, las compras estadounidenses podrían superar los 2 millones de toneladas este año, muy por encima de las cerca de 900 mil toneladas registradas antes del período de fuertes tensiones comerciales impulsadas por Trump.

Déficit global de cobre vuelve a preocupar al mercado

El fuerte consumo estadounidense se suma a una sostenida demanda en China, principal consumidor mundial de cobre, donde los inventarios en bolsas internacionales continúan cayendo rápidamente.

Para algunos analistas, la combinación de menores existencias globales, creciente electrificación y expansión de infraestructura energética podría llevar nuevamente al mercado hacia un déficit relevante de oferta.

La situación mantiene alta la presión sobre nuevos proyectos mineros y expansión de producción, especialmente en regiones estratégicas para el suministro global. En América Latina, el fenómeno continúa impulsando exploraciones y millonarias inversiones en cobre y oro, incluyendo iniciativas donde altas leyes de cobre y oro han renovado expectativas de producción futura.

Mientras el mercado espera definiciones sobre la política comercial estadounidense y la evolución del conflicto en Medio Oriente, el cobre vuelve a consolidarse como uno de los recursos más sensibles para la economía global y la transición energética.

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