Joint venture FLSmidth Uzbekistán marca un nuevo paso en la expansión global de proveedores tecnológicos en minería, con foco en Asia Central. La danesa FLSmidth (FLS) anunció la creación de una sociedad conjunta con Texnopark para desarrollar un centro de servicios mineros en Uzbekistán, en una iniciativa que busca capitalizar el crecimiento del sector cuprífero y fortalecer su presencia en una región cada vez más relevante. El movimiento no solo responde a oportunidades comerciales puntuales, sino que refleja una estrategia de largo plazo para posicionarse cerca de nuevas operaciones de gran escala. La decisión se produce en un contexto donde países emergentes comienzan a ganar protagonismo en el suministro global de minerales críticos.
Centro de servicios: soporte técnico y digital como eje del modelo
La joint venture contempla, sujeto a acuerdos con clientes, la instalación de un service centre orientado a mantenimiento, soporte técnico, gestión de repuestos y soluciones digitales para la industria minera. El diseño considera una implementación modular, lo que permitirá escalar la infraestructura a medida que nuevos proyectos entren en operación en Uzbekistán y países vecinos. Esta lógica responde a un cambio estructural en la industria, donde la disponibilidad de soporte local se vuelve clave para garantizar continuidad operacional y eficiencia en faenas de gran escala.
El centro se integrará a la red global de FLSmidth, consolidando una plataforma que combina servicios en terreno con herramientas digitales avanzadas. Este enfoque ya ha sido replicado en otras regiones, donde la compañía ha apostado por acercar capacidades técnicas a los clientes, reduciendo tiempos de respuesta y optimizando costos operativos en procesos críticos como molienda, flotación y mantenimiento de plantas concentradoras.
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MOF-4 y Almalyk MMC: el ancla industrial del proyecto
Uno de los principales impulsores de esta iniciativa es el desarrollo del concentrador MOF-4 en Uzbekistán, vinculado a la estatal Almalyk Mining and Metallurgical Complex (Almalyk MMC). FLSmidth participa en este proyecto junto a Enter Engineering, suministrando equipos clave de procesamiento de minerales y servicios de ingeniería básica.
El contrato, anunciado previamente, tiene un valor potencial de aproximadamente DKK 1.500 millones y se ejecutará durante varios años. Una vez completada, la planta MOF-4 —destinada a procesar cobre, oro y molibdeno— podría posicionarse entre las mayores concentradoras de cobre a nivel mundial. La nueva joint venture apunta precisamente a respaldar este tipo de operaciones, asegurando soporte local continuo para activos de alta complejidad.
Este tipo de desarrollos refuerza una tendencia que también se observa en otras regiones mineras: la necesidad de infraestructura de servicios especializada para sostener proyectos de gran escala, como ha ocurrido en Chile con iniciativas de soporte a concentradoras.
Asia Central entra en el radar estratégico de la minería global
Desde FLSmidth, su CEO Toni Laaksonen destacó que Uzbekistán presenta “considerables perspectivas de crecimiento” y una industria minera en expansión, subrayando que la alianza con Texnopark permitirá responder de forma más ágil a las necesidades de los clientes.
El país ha venido impulsando activamente el desarrollo de su sector minero, con foco en cobre y metales asociados, apoyado por políticas de atracción de inversión y desarrollo industrial. En 2025, el gobierno uzbeko ya había anticipado la creación de una empresa conjunta con FLSmidth para producción de equipos mineros, en una señal clara de su estrategia de integración tecnológica.
Señal de largo plazo en un mercado emergente
Más allá del anuncio corporativo, la joint venture confirma que Uzbekistán comienza a consolidarse como un nuevo nodo dentro del mapa minero global. La combinación de proyectos de gran escala, necesidad de capacidades locales y apertura a inversión extranjera configura un entorno atractivo para proveedores de tecnología.
Para FLSmidth, el movimiento no solo refuerza su presencia regional, sino que anticipa una mayor competencia por posicionarse en mercados emergentes donde el crecimiento de la producción minera demandará soluciones integrales. En ese escenario, la proximidad operativa, la capacidad de servicio y la integración digital se perfilan como factores decisivos para capturar valor en la próxima fase de expansión minera global.
