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Laboratorio de la SMA alcanza 100% de resultados satisfactorios en evaluación internacional de contaminantes del aire

La vigilancia de emisiones industriales depende de mediciones de BTEX, y una prueba internacional puso a examen la capacidad analítica de la SMA.

Laboratorio de la SMA alcanza 100% de resultados satisfactorios en evaluación internacional de contaminantes del aire

La Superintendencia del Medio Ambiente obtuvo un nuevo reconocimiento por su desempeño en el análisis de compuestos orgánicos volátiles. El resultado fortalece la confiabilidad de las mediciones utilizadas para fiscalizar actividades industriales y proteger la calidad del aire en Chile.

El Laboratorio de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) alcanzó un 100% de resultados satisfactorios en una evaluación internacional de aptitud analítica para medir contaminantes atmosféricos, consolidando sus capacidades técnicas para respaldar la fiscalización ambiental de instalaciones industriales y otras actividades productivas en Chile.

El resultado corresponde al ejercicio AE - Ronda 77, organizado por Environmental Resource Associates (ERA), entidad especializada en programas internacionales de evaluación del desempeño de laboratorios.

La instancia reunió a 164 laboratorios de distintos países y permitió contrastar la calidad de los análisis de compuestos orgánicos volátiles (COV), particularmente benceno, tolueno, etilbenceno y xilenos, conocidos como BTEX.

El reconocimiento adquiere relevancia para la gestión ambiental del país, especialmente en territorios donde conviven instalaciones industriales, actividades energéticas y comunidades expuestas a emisiones atmosféricas.

Para sectores productivos como la minería, la energía y la industria química, contar con mediciones técnicamente confiables representa un componente fundamental del cumplimiento ambiental y de la gestión de riesgos asociados a sus operaciones.

Evaluación internacional confirma desempeño analítico del laboratorio

Los programas de ensayos de aptitud constituyen mecanismos independientes para comprobar la capacidad de los laboratorios de producir resultados consistentes y técnicamente aceptables.

Estos ejercicios utilizan muestras de evaluación cuyos resultados son comparados con criterios previamente establecidos, permitiendo identificar desviaciones y verificar el desempeño analítico.

En esta oportunidad, el Laboratorio de la SMA consiguió resultados satisfactorios en la totalidad de los parámetros evaluados.

El 100% de cumplimiento representa un resultado de desempeño en el ensayo de aptitud y no significa que todas las mediciones ambientales tengan un margen de error igual a cero.

Esta distinción resulta relevante porque los análisis de laboratorio están sujetos a procedimientos de calibración, incertidumbres de medición, límites de detección y protocolos de aseguramiento de calidad.

El resultado respalda la competencia del laboratorio dentro del alcance evaluado, particularmente en la determinación de compuestos orgánicos volátiles presentes en muestras de aire.

También se relaciona con la implementación de estándares internacionales de calidad analítica, entre ellos la norma ISO/IEC 17025, utilizada para evaluar la competencia de laboratorios de ensayo y calibración.

La aplicación de estos criterios contribuye a fortalecer la trazabilidad de los resultados, el control de los procedimientos y la confiabilidad de la información utilizada en procesos regulatorios.

Benceno, tolueno y xilenos bajo vigilancia ambiental

Los compuestos orgánicos volátiles corresponden a un conjunto de sustancias químicas capaces de evaporarse y pasar a la atmósfera bajo determinadas condiciones.

Su presencia puede estar asociada a distintas actividades humanas, incluyendo procesos industriales, almacenamiento y manipulación de combustibles, utilización de solventes y operaciones vinculadas con hidrocarburos.

Entre los compuestos evaluados se encuentran cuatro grupos de especial interés para el monitoreo atmosférico.

El benceno tiene particular relevancia sanitaria debido a sus efectos sobre la salud humana ante determinadas condiciones de exposición prolongada.

El tolueno, el etilbenceno y los xilenos también forman parte de los contaminantes que pueden estar presentes en emisiones industriales y otras fuentes atmosféricas.

La identificación de estas sustancias requiere técnicas analíticas capaces de detectar concentraciones relativamente bajas y distinguir compuestos con características químicas similares.

En Chile, el benceno cuenta con una norma primaria de calidad del aire, orientada a proteger la salud de la población.

La existencia de esta regulación exige disponer de información ambiental representativa y métodos de medición suficientemente confiables para evaluar su cumplimiento.

Por ello, la capacidad técnica del laboratorio adquiere importancia tanto para el seguimiento ambiental permanente como para investigaciones asociadas a episodios de contaminación.

Monitoreo en Concón, Quintero y Puchuncaví

Una de las principales aplicaciones de las capacidades del Laboratorio de la SMA se encuentra en la zona industrial de Concón, Quintero y Puchuncaví, en la Región de Valparaíso.

Este territorio concentra actividades industriales, energéticas y portuarias, además de comunidades que durante años han enfrentado episodios de contaminación atmosférica.

La SMA ha desarrollado allí una estrategia de fiscalización que incluye monitoreo continuo, campañas de muestreo y análisis especializados de compuestos orgánicos volátiles.

Desde abril de 2023, el laboratorio asumió la operación de cinco equipos PyxisGC instalados en establecimientos educacionales del territorio, que se sumaron a otros dos equipos que ya administraba la institución.

Posteriormente, su capacidad instrumental aumentó hasta contar con ocho equipos de este tipo.

Estos dispositivos permiten medir automáticamente concentraciones de determinados compuestos BTEX, entregando información que contribuye a identificar variaciones en la calidad del aire.

El monitoreo continuo permite observar cambios en las concentraciones a lo largo del tiempo, mientras que los muestreos especializados proporcionan información complementaria para análisis más detallados.

Ambas herramientas cumplen funciones diferentes, pero pueden integrarse para construir una interpretación ambiental más completa.

Tecnología para detectar contaminantes en tiempo real

Los equipos PyxisGC funcionan mediante sistemas de análisis instrumental capaces de separar e identificar determinados compuestos presentes en muestras atmosféricas.

En términos generales, el aire ingresa al sistema, donde los componentes de interés son retenidos y posteriormente separados para su análisis.

La tecnología permite identificar variaciones en las concentraciones de sustancias específicas y generar registros útiles para el seguimiento ambiental.

El Laboratorio de la SMA complementa esta infraestructura con procedimientos de muestreo mediante dispositivos conocidos como canister y tubos adsorbentes.

Los canister permiten capturar muestras de aire que posteriormente son analizadas en instalaciones especializadas.

Los tubos adsorbentes, en tanto, utilizan materiales capaces de retener determinados compuestos químicos durante períodos de exposición definidos.

Una vez concluido el muestreo, los dispositivos son trasladados al laboratorio para determinar los componentes presentes y sus concentraciones.

La utilización de diferentes métodos permite ampliar las posibilidades de investigación ante situaciones ambientales complejas.

Sin embargo, la medición de contaminantes no identifica automáticamente cuál instalación produjo una emisión.

Para establecer responsabilidades pueden requerirse antecedentes adicionales, incluyendo información meteorológica, patrones de dispersión, condiciones operacionales y estudios específicos de atribución de fuentes.

Qué implica para la fiscalización de la industria minera

Aunque el reconocimiento corresponde específicamente al análisis de compuestos orgánicos volátiles, sus implicancias se relacionan con un desafío más amplio de la regulación ambiental: disponer de evidencia técnica confiable para verificar el cumplimiento de las obligaciones de las instalaciones productivas.

En minería, las operaciones deben gestionar diferentes fuentes potenciales de emisiones atmosféricas, dependiendo de sus procesos industriales.

Las faenas extractivas pueden generar material particulado asociado al movimiento de tierras, tránsito de camiones y tratamiento de minerales.

Las fundiciones de cobre, por su parte, requieren controlar contaminantes específicos vinculados con sus procesos metalúrgicos, entre ellos dióxido de azufre, material particulado y determinados elementos presentes en sus emisiones.

Otras instalaciones industriales relacionadas con combustibles, solventes y productos químicos pueden presentar fuentes de compuestos orgánicos volátiles.

Es importante distinguir que la evaluación internacional obtenida por la SMA corresponde a compuestos orgánicos volátiles y no acredita, por sí misma, capacidades de medición de todos los contaminantes asociados a la minería.

No obstante, el fortalecimiento de las competencias analíticas del organismo fiscalizador contribuye a mejorar su capacidad institucional para desarrollar investigaciones ambientales.

Para las empresas mineras, la calidad de los datos utilizados en fiscalizaciones también es relevante desde una perspectiva regulatoria.

Los procedimientos de inspección, muestreo y análisis deben contar con fundamentos técnicos suficientes para sustentar decisiones administrativas y eventuales medidas correctivas.

La trazabilidad de la información resulta especialmente importante cuando existen controversias sobre el origen, concentración o comportamiento de determinados contaminantes.

Mayor exigencia en la calidad de los datos ambientales

La transformación tecnológica de la industria minera ha incrementado la disponibilidad de información procedente de sensores, estaciones de monitoreo y plataformas digitales.

Actualmente, distintas operaciones utilizan sistemas de seguimiento para controlar variables ambientales y anticipar situaciones que podrían afectar sus procesos.

Sin embargo, disponer de grandes volúmenes de datos no garantiza automáticamente que estos sean precisos o comparables.

La confiabilidad depende de la calibración de instrumentos, mantenimiento de equipos, procedimientos de muestreo y validación de resultados.

Por esta razón, los estándares internacionales de calidad analítica tienen una función relevante dentro de los sistemas de gestión ambiental.

Los laboratorios que participan en ejercicios de evaluación externa pueden identificar diferencias entre sus resultados y valores de referencia, detectar posibles desviaciones y aplicar medidas de mejora.

La participación de la SMA en programas internacionales también permite comparar determinadas capacidades técnicas con las de instituciones y laboratorios especializados de otros países.

En un escenario donde las decisiones regulatorias pueden afectar inversiones, continuidad operacional y medidas de protección ambiental, la consistencia de las mediciones constituye un requisito fundamental.

Protección de comunidades y decisiones basadas en evidencia

La calidad de las mediciones ambientales tiene consecuencias directas para los territorios donde se concentran actividades productivas.

Cuando existen denuncias por olores, emisiones o eventuales afectaciones a la salud, las autoridades necesitan información técnica que permita establecer las condiciones ambientales y orientar sus investigaciones.

La disponibilidad de instrumentos especializados contribuye a mejorar la oportunidad y calidad de estas evaluaciones.

También permite construir registros históricos que facilitan la identificación de tendencias, episodios de concentración elevada y variaciones asociadas a determinadas condiciones meteorológicas.

Para las comunidades, contar con información ambiental verificable es relevante para comprender los riesgos presentes en su entorno.

Para las empresas, disponer de criterios analíticos consistentes facilita la evaluación de sus sistemas de control y el seguimiento de sus compromisos ambientales.

Sin embargo, el reconocimiento internacional de un laboratorio no implica necesariamente una reducción de la contaminación ni certifica el cumplimiento ambiental de las instalaciones fiscalizadas.

Esas conclusiones requieren resultados de monitoreo específicos, comparaciones con los estándares aplicables y evaluaciones regulatorias independientes.

El desafío de fortalecer la fiscalización ambiental en Chile

El desempeño alcanzado por el Laboratorio de la SMA representa un respaldo a sus procedimientos de análisis de compuestos orgánicos volátiles y a la capacidad técnica necesaria para realizar mediciones ambientales.

Su relevancia supera el reconocimiento institucional, porque los resultados de laboratorio forman parte de la evidencia utilizada para investigar episodios de contaminación, evaluar condiciones de exposición y respaldar decisiones de fiscalización.

En la minería chilena, donde los proyectos enfrentan exigencias ambientales durante su construcción, operación y cierre, la calidad de los sistemas de medición seguirá siendo una variable relevante.

La incorporación de tecnologías de monitoreo, el fortalecimiento de competencias técnicas y la aplicación de estándares internacionales pueden contribuir a reducir incertidumbres en los procesos de evaluación y fiscalización.

El desafío será mantener estos niveles de desempeño analítico y ampliar la capacidad de respuesta frente a las necesidades de vigilancia ambiental del país.

El resultado de la evaluación internacional confirma que el Laboratorio de la SMA dispone de competencias verificadas para el análisis de los compuestos examinados, aportando una herramienta técnica para el control de emisiones atmosféricas.

Para la industria minera y energética, el avance refuerza una condición cada vez más importante en la operación de instalaciones productivas: que el cumplimiento ambiental pueda evaluarse mediante datos medibles, trazables y técnicamente sustentados.

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¿Qué reconocimiento obtuvo la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA)?

La Superintendencia del Medio Ambiente obtuvo un reconocimiento por su desempeño en el análisis de compuestos orgánicos volátiles, alcanzando un 100% de resultados satisfactorios en una evaluación internacional de aptitud analítica organizada por Environmental Resource Associates (ERA).

¿Qué importancia tiene este reconocimiento para la gestión ambiental en Chile?

El reconocimiento es relevante para la gestión ambiental en Chile, especialmente en territorios con instalaciones industriales y actividades energéticas, ya que contar con mediciones técnicamente confiables es fundamental para el cumplimiento ambiental y la gestión de riesgos asociados a las operaciones productivas.

¿Dónde se aplican las capacidades del Laboratorio de la SMA?

Las capacidades del Laboratorio de la SMA se aplican en la zona industrial de Concón, Quintero y Puchuncaví, en la Región de Valparaíso, donde se realiza un monitoreo continuo y campañas de muestreo para analizar compuestos orgánicos volátiles en un área con actividades industriales, energéticas y portuarias.

¿Qué tecnología utiliza el Laboratorio de la SMA para el monitoreo de contaminantes?

El Laboratorio de la SMA utiliza equipos PyxisGC para medir automáticamente concentraciones de compuestos BTEX, además de procedimientos de muestreo con canister y tubos adsorbentes para capturar y analizar muestras de aire, ampliando las posibilidades de investigación ante situaciones ambientales complejas.

¿Cómo se relaciona este reconocimiento con la industria minera?

Aunque el reconocimiento se centra en el análisis de compuestos orgánicos volátiles, implica un desafío más amplio para la regulación ambiental en la minería, que debe gestionar diferentes fuentes potenciales de emisiones atmosféricas y disponer de evidencia técnica confiable para verificar el cumplimiento de sus obligaciones.

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