Industria Minera

Lundin Mining apunta a superar 500 mil toneladas de cobre al año con Vicuña como eje de crecimiento

Lundin Mining busca transformarse en uno de los diez mayores productores globales de cobre, apoyada en sus operaciones en Chile y Brasil y en el desarrollo del distrito Vicuña, proyecto binacional junto a BHP. Lundin Mining elevó el tono de su estrategia de crecimiento en cobre. La compañía canadiense informó que su objetivo es alcanzar […]

Lundin Mining busca transformarse en uno de los diez mayores productores globales de cobre, apoyada en sus operaciones en Chile y Brasil y en el desarrollo del distrito Vicuña, proyecto binacional junto a BHP.

Lundin Mining elevó el tono de su estrategia de crecimiento en cobre. La compañía canadiense informó que su objetivo es alcanzar una producción anual superior a 500.000 toneladas de cobre y 550.000 onzas de oro, una meta que se apoya en la expansión de activos existentes y, sobre todo, en el avance del proyecto Vicuña, ubicado en la frontera de Argentina y Chile.

El anuncio fue parte de la actualización entregada por la minera en su Capital Markets Day 2026, instancia en la que la empresa presentó su visión para convertirse en un actor de mayor escala dentro del mercado cuprífero global. El plan combina crecimiento orgánico en faenas como Candelaria, Caserones y Chapada, con el potencial de largo plazo de Vicuña, considerado por la compañía como su principal palanca de transformación productiva.

La apuesta es relevante para Chile porque Lundin ya opera dos activos cupríferos en el país —Candelaria y Caserones— y porque Vicuña integra depósitos ubicados en una zona de alto potencial geológico entre la Región de Atacama y la provincia argentina de San Juan.

Vicuña concentra la expansión de mayor escala

El eje más ambicioso del plan es Vicuña, sociedad conjunta 50/50 entre Lundin Mining y BHP creada para integrar los depósitos Filo del Sol y Josemaría. Según la información oficial de BHP, la alianza se concretó en enero de 2025 tras la adquisición conjunta de Filo Corp. y la venta del 50% de Josemaría a BHP.

El proyecto Vicuña fue presentado por Lundin como un complejo minero de desarrollo por etapas. De acuerdo con el estudio técnico integrado informado por la compañía, la primera fase considera una mina a rajo abierto y concentradora asociada al depósito Josemaría, con diseño para futuras expansiones. La segunda etapa incorpora los óxidos lixiviables de Filo del Sol y una planta SX/EW, mientras que la tercera fase contempla la expansión del concentrador y el desarrollo de los sulfuros de Filo del Sol.

La magnitud de las cifras explica por qué Lundin ubica a Vicuña en el centro de su estrategia. La evaluación preliminar estima una producción promedio de 400.000 toneladas de cobre, 700.000 onzas de oro y 22 millones de onzas de plata al año durante los primeros 25 años completos de operación. En su periodo de mayor producción, el complejo podría superar las 500.000 toneladas anuales de cobre durante una década, junto con 800.000 onzas de oro y 20 millones de onzas de plata.

Lundin también informó una vida útil inicial superior a 70 años para el proyecto, con una producción total estimada de 22,3 millones de toneladas de cobre, 37,2 millones de onzas de oro y 763 millones de onzas de plata durante la vida de mina. Sin embargo, la propia compañía advierte que se trata de una evaluación preliminar y que parte de los recursos considerados son inferidos, por lo que no existe certeza de que todo el plan se materialice como operación minera.

Crecimiento en Chile: Caserones y Candelaria

Aunque Vicuña concentra la mirada de largo plazo, Lundin también está empujando crecimiento en activos en operación. En Chile, la minera opera el complejo Candelaria, en la Región de Atacama, y Caserones, en la Región de Atacama, dos faenas relevantes para su perfil cuprífero actual.

En Caserones, la compañía informó que las mejoras en lixiviación ya permitieron elevar de manera incremental la producción de cátodos entre 7.000 y 10.000 toneladas de cobre al año, hasta aproximarse a 25.000 toneladas anuales. Lundin espera desbloquear otras 10.000 a 15.000 toneladas anuales mediante mayor disponibilidad de material oxidado y expansión de capacidad de planta, con el objetivo de llevar la capacidad total de cátodos a unas 40.000 toneladas por año.

En Candelaria, la empresa indicó que el proceso de internalización de contratistas en minería subterránea está cerca de completarse, lo que podría habilitar una expansión de las operaciones bajo tierra. El foco está en mejorar productividad, disponibilidad de equipos y ritmos de desarrollo. Además, Lundin analiza otra fase del rajo abierto, con potencial para sumar producción y vida útil.

Estas iniciativas tienen un rol concreto: sostener el crecimiento antes de que Vicuña entre en operación plena. Para 2026, Lundin mantuvo su guía de producción consolidada de cobre entre 310.000 y 335.000 toneladas, con costos caja consolidados entre US$1,90 y US$2,10 por libra de cobre.

Chapada suma cobre y oro al plan

Fuera de Chile, Lundin también incorporó al plan de crecimiento la expansión de Chapada, en Brasil. La compañía informó que los estudios de ingeniería del proyecto Saúva identificaron potencial para agregar cerca de 15.000 toneladas de cobre y 45.000 onzas de oro por año durante un periodo de cuatro años.

Ese incremento representaría aumentos aproximados de 30% en cobre y 75% en oro para Chapada. La empresa aprobó la construcción de un molino de bolas, con término previsto hacia fines de 2027, mientras que el primer mineral desde Saúva se espera para inicios de 2029.

La relevancia de este activo está en que permite reforzar el flujo de producción antes del despegue de Vicuña. En la estrategia de Lundin, Chapada, Candelaria y Caserones funcionan como base operativa y financiera, mientras Vicuña representa el salto de escala.

Datos clave

  • Empresa: Lundin Mining.

  • Meta corporativa: superar 500.000 toneladas anuales de cobre y 550.000 onzas de oro.

  • Proyecto principal de crecimiento: Vicuña.

  • Socios en Vicuña: Lundin Mining y BHP, con participación 50/50.

  • Depósitos integrados: Filo del Sol y Josemaría.

  • Ubicación: frontera de Argentina y Chile, con presencia en San Juan y Atacama.

  • Producción promedio estimada en Vicuña: 400.000 toneladas de cobre, 700.000 onzas de oro y 22 millones de onzas de plata al año durante los primeros 25 años completos.

  • Producción peak estimada: más de 500.000 toneladas anuales de cobre durante un periodo de diez años.

  • Capital inicial estimado para etapa 1: US$7.100 millones.

  • Próximo hito: eventual decisión de sanción hacia fines de 2026, sujeta a estudios, permisos y condiciones de desarrollo.

Qué significa para la industria minera

La estrategia de Lundin se inserta en una tendencia más amplia: las mineras globales están buscando activos de cobre de gran escala, larga vida útil y con exposición a subproductos valiosos como oro y plata. La presión viene desde la demanda estructural asociada a electrificación, redes, infraestructura energética y tecnologías bajas en carbono, pero también desde la falta de nuevos proyectos capaces de reemplazar producción madura.

En ese contexto, Vicuña aparece como un activo con potencial para modificar el mapa cuprífero regional. Si avanza según lo previsto, el distrito podría aportar una nueva fuente de cobre de gran escala en la cordillera compartida por Chile y Argentina, con requerimientos relevantes de infraestructura, energía, agua, caminos, servicios, ingeniería y proveedores especializados.

Para Chile, el punto no es solo la producción directa. La presencia de Lundin en Candelaria y Caserones, junto con el componente chileno de Filo del Sol y la cercanía de Vicuña a la Región de Atacama, abre oportunidades para encadenamientos industriales, servicios mineros, logística, talento técnico e infraestructura compartida. También instala desafíos ambientales y regulatorios, especialmente por tratarse de un desarrollo de alta montaña, con necesidades de agua, energía, transporte de concentrados y gestión de relaves.

La compañía subrayó que Vicuña sigue en etapa de evaluación y desarrollo. El proyecto requiere avanzar en ingeniería, permisos, diseño detallado, obras tempranas y definiciones de inversión. Por eso, la meta de superar las 500.000 toneladas de cobre al año debe leerse como una proyección estratégica y no como producción asegurada.

Lo que observará el mercado

El mercado seguirá de cerca tres variables: la decisión de inversión prevista hacia fines de 2026, el avance regulatorio del proyecto y la capacidad de Lundin y BHP para ejecutar una operación integrada en un distrito binacional complejo.

También será clave observar cómo se financia el desarrollo. Lundin informó que cuenta con compromisos para aumentar su línea de crédito a US$4.500 millones, lo que le permitiría financiar la fase inicial de construcción. Aun así, una operación de esta escala estará expuesta a riesgos de costos, plazos, permisos, disponibilidad de agua, infraestructura y condiciones de mercado.

Si Vicuña logra avanzar desde la evaluación preliminar hacia una decisión de construcción, Lundin Mining podría pasar de ser un productor cuprífero relevante en Chile y Brasil a competir dentro del grupo de compañías globales con mayor exposición al cobre. Para la minería regional, el proyecto puede convertirse en uno de los desarrollos más observados de la década por su escala, su ubicación y su capacidad potencial para abrir una nueva etapa productiva en la frontera minera entre Chile y Argentina.