El acuerdo tendrá una duración de tres años y contempla el suministro de piezas de desgaste MX para chancadores Nordberg MP1250, además de inventario dedicado y soporte técnico permanente en faena.
Metso renovó un contrato de largo plazo con una gran compañía minera de Sudamérica para suministrar piezas de desgaste destinadas a chancadores de cono Nordberg MP1250. El acuerdo considera un volumen de negocios aproximado de €10 millones anuales durante tres años, lo que eleva su valor estimado a cerca de €30 millones en todo el periodo.
La identidad de la minera, la operación específica y el país donde se ejecutará el servicio no fueron revelados. Sin embargo, el tamaño del contrato lo sitúa entre los mayores pedidos obtenidos por Metso a nivel mundial dentro de su negocio de piezas de desgaste para chancadores.
Las primeras entregas vinculadas con las nuevas soluciones fueron incorporadas a la cartera de pedidos del segmento Minerals durante el primer trimestre de 2026. El contrato combina suministro de componentes, disponibilidad de inventario en terreno, ingeniería especializada y monitoreo continuo del desempeño de los equipos.
Más que una compra convencional de repuestos, el acuerdo refleja un cambio en la relación entre grandes operaciones mineras y fabricantes de equipos originales. El objetivo ya no se limita a reemplazar componentes desgastados, sino que apunta a administrar su rendimiento, duración y disponibilidad como parte de una estrategia operacional de largo plazo.
Un suministro crítico para la continuidad de planta
El alcance contractual cubre piezas de desgaste para equipos Metso que ya se encuentran instalados en la operación minera. La compañía mantendrá un stock dedicado en el propio sitio, dimensionado para responder a las tasas de consumo de la faena y reducir el riesgo de interrupciones por falta de componentes.
Este modelo resulta especialmente relevante en plantas concentradoras de gran escala, donde los chancadores operan como uno de los primeros eslabones del procesamiento mineral. Una detención no programada en esta etapa puede limitar la alimentación hacia molienda, afectar el tratamiento diario de mineral y generar pérdidas de disponibilidad que se trasladan al resto de la cadena productiva.
La presencia de inventario en faena permite reducir la exposición a tiempos de fabricación, transporte internacional, trámites logísticos y eventuales disrupciones de suministro. En una industria donde varios componentes críticos presentan dimensiones, aleaciones y especificaciones particulares, disponer de repuestos compatibles en el momento requerido puede marcar la diferencia entre una intervención planificada y una paralización imprevista.
El contrato considera un esquema de suministro, sin incorporar directamente la ejecución integral del mantenimiento. No obstante, Metso aportará asistencia técnica mediante presencia de ingeniería y seguimiento en terreno del comportamiento de los chancadores y del consumo de sus revestimientos.
Esta información permitirá observar variables como desgaste, utilización de material, vida útil efectiva y respuesta del componente frente a las condiciones reales del mineral procesado.
Tecnología MX para extender la vida útil
Los componentes incluidos en el acuerdo corresponden a soluciones MX para chancadores Nordberg MP1250. Esta tecnología utiliza piezas de desgaste desarrolladas para conservar durante más tiempo el perfil operacional del revestimiento, mejorar el aprovechamiento del material y reducir la frecuencia de los recambios.
En aplicaciones de chancado secundario, las soluciones MX pueden alcanzar hasta el doble de vida útil, aunque el resultado final depende de factores como abrasividad del mineral, granulometría de alimentación, configuración del equipo, régimen de operación y condiciones particulares de cada circuito.
Los revestimientos constituyen una barrera de protección entre el mineral y la estructura principal del chancador. Debido a la presión, fricción e impacto permanente, estos componentes deben ser reemplazados periódicamente. Su desempeño influye directamente en la geometría de la cámara, el tamaño del producto, la capacidad de procesamiento y la estabilidad operacional del equipo.
Extender su duración puede reducir el número de paradas necesarias durante el año. También disminuye la cantidad de intervenciones en zonas donde los trabajadores deben ejecutar labores de desmontaje, manipulación de componentes pesados e instalación de nuevos revestimientos.
La reducción de recambios tiene, por tanto, un efecto simultáneo sobre disponibilidad, costos de mantenimiento y exposición de los trabajadores a tareas de mayor riesgo.
Metso amplió durante 2024 la disponibilidad de esta tecnología para chancadores de cono de gran tamaño, incluyendo aplicaciones de las series Nordberg HP y MP. El contrato sudamericano representa una implementación de escala relevante dentro de esa estrategia.
Un contrato basado en desempeño y datos operacionales
La renovación fue construida sobre una relación de largo plazo y un proceso conjunto de desarrollo tecnológico. En la práctica, esto implica que las nuevas piezas no fueron concebidas únicamente como productos estandarizados, sino ajustadas a partir del comportamiento observado en la operación.
El monitoreo continuo permitirá comparar campañas, identificar patrones de desgaste y evaluar modificaciones en el diseño de los componentes. Para la minera, esta información puede contribuir a planificar con mayor precisión las detenciones y mejorar la estimación de costos asociados al mantenimiento.
También abre espacio para optimizar el uso de los revestimientos. Retirarlos antes de tiempo significa desechar material todavía utilizable, mientras prolongar excesivamente su operación puede alterar el perfil de chancado, reducir rendimiento o elevar el riesgo de daño sobre partes estructurales.
La administración de este punto de equilibrio se ha convertido en un área de creciente especialización dentro de las plantas concentradoras. La combinación de inspecciones, seguimiento de consumo, análisis de condición e ingeniería de aplicación permite avanzar desde un mantenimiento basado en calendarios hacia decisiones sustentadas en el estado efectivo de los componentes.
Para Metso, el contrato fortalece su negocio de posventa y aprovecha la base instalada de equipos que la compañía mantiene en Sudamérica. Este segmento genera ingresos recurrentes durante la vida operacional de los activos y establece relaciones comerciales que pueden prolongarse más allá de la venta inicial del chancador.
Por qué importa para la minería sudamericana
El acuerdo se produce en un escenario donde las mineras de la región enfrentan presión para elevar productividad sin comprometer seguridad ni aumentar de manera desproporcionada sus costos operacionales.
En varias faenas maduras, el desafío no consiste únicamente en instalar nueva capacidad. También implica obtener mayor rendimiento de plantas existentes, enfrentar minerales más duros o de menor ley y controlar detenciones en circuitos que ya operan con elevados niveles de utilización.
Bajo esas condiciones, la disponibilidad de chancadores, molinos, bombas y sistemas de transporte adquiere un peso creciente en los resultados productivos. Las mejoras incrementales en duración de componentes pueden generar efectos acumulativos sobre tratamiento, consumo de repuestos, horas de mantenimiento y estabilidad del proceso.
El valor del contrato evidencia, además, la escala alcanzada por el mercado de piezas de desgaste en la gran minería regional. Un suministro de alrededor de €10 millones por año para una sola operación muestra que los componentes asociados al chancado constituyen una categoría estratégica dentro de los presupuestos de mantenimiento.
El modelo adoptado también eleva las exigencias para fabricantes y proveedores. Ya no basta con entregar una pieza compatible: las operaciones buscan disponibilidad garantizada, soporte cercano, capacidad de análisis y mejoras verificables durante el ciclo de uso.
La industria observará especialmente si la aplicación de los revestimientos MX logra traducirse en campañas más extensas, menor frecuencia de intervención y un comportamiento estable de los chancadores MP1250. Esos resultados determinarán el potencial de replicar soluciones similares en otras concentradoras de cobre, oro y minerales polimetálicos de Sudamérica.
El contrato consolida así una tendencia creciente: integrar repuestos, ingeniería, inventario y seguimiento operacional bajo acuerdos plurianuales orientados a proteger la continuidad productiva de las grandes faenas.








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