La minería brasileña podrá postular a líneas de financiamiento de hasta 15.000 millones de reales, equivalentes a unos US$2.900 millones, tras la aprobación legislativa del programa Brasil Soberano. El instrumento incorpora al sector minero entre los potenciales beneficiarios de un paquete de crédito orientado a empresas exportadoras y actividades relevantes para el comercio exterior de Brasil.
La medida fue aprobada por el Senado brasileño el 8 de julio, luego de su paso por la Cámara de Diputados. Los recursos serán administrados a través del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil, BNDES, y buscan respaldar a compañías expuestas a la inestabilidad geopolítica, al aumento de aranceles comerciales y a disrupciones en los mercados internacionales.
El monto de 15.000 millones de reales no corresponde a una asignación exclusiva para la minería. Se trata de un límite global de financiamiento que será compartido entre los sectores y empresas que cumplan los requisitos del programa. La incorporación de la actividad minera amplía las opciones de acceso a capital para proyectos vinculados a minerales críticos y estratégicos, además de empresas exportadoras de minerales y productos con procesamiento inicial.
Crédito para inversión, equipos e innovación
El programa contempla financiamiento para capital de trabajo, adquisición de maquinaria y bienes de capital, ampliación de capacidad productiva, adaptación de actividades y proyectos de innovación tecnológica. Para la minería, estas categorías abren espacio para financiar nuevas operaciones, plantas de beneficio, equipos, modernización de procesos y fortalecimiento de cadenas de valor.
La medida también permite apoyar inversiones asociadas a la adaptación de productos, servicios o procesos frente a nuevas exigencias del comercio internacional. Esto incluye requisitos ambientales, de trazabilidad, conformidad técnica y otros estándares que pueden incidir en el acceso a mercados.
En una primera presentación del BNDES ante representantes de la industria minera, los minerales críticos fueron incluidos dentro del grupo de sectores estratégicos de intensidad tecnológica media y alta. El esquema expuesto contemplaba financiamientos de hasta 500 millones de reales por grupo económico, plazos de hasta 20 años y períodos de gracia de hasta cuatro años para operaciones de inversión estructurada.
Las condiciones financieras presentadas inicialmente partían desde una tasa de 6,5% anual, a la que se suman los márgenes del BNDES y el riesgo de cada operación. El costo final estimado se ubicaba entre 8% y 12% anual, aunque las condiciones definitivas dependerán de las reglas aplicables a cada línea y de la evaluación financiera de los proyectos.
Minerales críticos entran en la política industrial
La inclusión de la minería en Brasil Soberano responde al carácter estratégico que han adquirido los minerales críticos en las cadenas de suministro globales. La transición energética, la electromovilidad, la digitalización, la defensa y el desarrollo de infraestructura eléctrica están elevando la competencia por recursos como níquel, cobre, grafito, litio, tierras raras, manganeso y cobalto.
Brasil posee una base geológica diversificada y busca transformar esa ventaja en mayor capacidad de procesamiento, manufactura y exportación de productos con valor agregado. El crédito estatal puede reducir una de las barreras habituales de la industria: el acceso a financiamiento de largo plazo para proyectos intensivos en capital y con períodos extensos de desarrollo.
La medida se produce en un escenario de mayor fragmentación comercial. Las tensiones arancelarias, los cambios en las políticas industriales y la competencia entre grandes economías por asegurar abastecimiento de minerales están modificando las decisiones de inversión en América Latina.
Para Brasil, el desafío es aprovechar la nueva disponibilidad de financiamiento sin limitar el apoyo a la extracción primaria. La capacidad de beneficiar, procesar y desarrollar tecnologías ligadas a minerales críticos será determinante para capturar una mayor porción del valor de las cadenas globales.
Qué empresas podrán acceder al financiamiento
El programa está dirigido a personas jurídicas exportadoras de bienes industriales, proveedores de esas empresas y compañías que participen en sectores relevantes para el comercio exterior brasileño. La tramitación se realizará mediante el BNDES o instituciones financieras habilitadas por el banco de desarrollo.
La aprobación legislativa incorporó expresamente a la minería entre las actividades que pueden acceder a los recursos. El alcance abarca minerales, derivados, subproductos y residuos con valor económico, incluso cuando sean sometidos a beneficiamiento o a una primera etapa de industrialización.
Ese punto es relevante para el sector, pues amplía la cobertura más allá de la exportación de mineral sin procesar. Una empresa con proyectos de concentración, transformación inicial, adquisición de equipos o expansión de producción puede evaluar la línea dentro de los criterios establecidos por el programa.
El acceso al financiamiento no será automático. Cada operación deberá cumplir condiciones de elegibilidad, presentar un proyecto compatible con las finalidades del crédito y superar la evaluación de riesgo correspondiente. Por ello, el anuncio representa una posibilidad de financiamiento, no una asignación directa de recursos a todas las empresas mineras.
Impacto regional y competencia por inversión
La línea de crédito puede fortalecer la posición de Brasil en la competencia regional por inversiones en minerales críticos. Mientras Chile concentra su liderazgo en cobre y litio, Brasil cuenta con una cartera más diversa de recursos minerales, incluyendo hierro, níquel, grafito y tierras raras.
La disponibilidad de financiamiento público de largo plazo es un factor relevante en industrias donde los proyectos demandan grandes montos de capital antes de iniciar producción. La exploración, la construcción de plantas, la infraestructura logística y el procesamiento mineral requieren plazos que muchas veces exceden el horizonte de la banca comercial tradicional.
Para la minería chilena, el avance brasileño refuerza una tendencia regional: los países productores están combinando política industrial, financiamiento, incentivos a la inversión y exigencias de trazabilidad para posicionarse en las cadenas de suministro de la transición energética.
El efecto concreto dependerá de cuántos proyectos mineros logren cumplir los requisitos y convertir el crédito disponible en inversión efectiva. La señal, sin embargo, es clara: Brasil busca que su minería tenga un papel más activo en la respuesta a la volatilidad comercial y en la disputa global por minerales estratégicos.

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