
Las elecciones legislativas del 3 de noviembre cambiaron el equilibrio político en Washington y dejaron al presidente Donald Trump frente a un Congreso controlado por la oposición. El resultado podría influir en la política arancelaria, las inversiones en minerales críticos y las relaciones comerciales con Chile.
Las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, conocidas como midterms, modificaron el escenario político de la mayor economía mundial. El Partido Demócrata consiguió recuperar el control de la Cámara de Representantes y del Senado, poniendo fin a la mayoría republicana en ambas cámaras y estableciendo una nueva relación de fuerzas para los últimos dos años del segundo mandato del presidente Donald Trump.
La elección, celebrada el martes 3 de noviembre de 2026, estuvo marcada por la preocupación de los votantes frente al costo de la vida, la inflación, los precios de la energía y la guerra con Irán. El resultado tendrá consecuencias sobre la capacidad del Ejecutivo para aprobar leyes, financiar prioridades y desarrollar su agenda económica.
Para Chile, el cambio adquiere especial importancia por el peso de Estados Unidos en el comercio internacional, las inversiones mineras y la demanda de cobre, litio y otros minerales estratégicos.
Aunque el resultado electoral no modifica automáticamente los aranceles ni los programas de inversión vigentes, abre una nueva etapa de negociación política sobre medidas que inciden directamente en las cadenas mundiales de suministro.
Demócratas recuperan el Senado y la Cámara de Representantes
Los resultados de las elecciones legislativas confirmaron un cambio de mayoría en las dos cámaras del Congreso estadounidense.
Senado
54
Escaños de la bancada demócrata, incluidos independientes afines
Mayoría asegurada
Cámara de Representantes
218
Escaños necesarios para controlar la Cámara
Mayoría demócrata asegurada
Resultados y proyecciones disponibles al 5 de noviembre de 2026. El recuento continúa en algunos distritos; las cifras definitivas quedan sujetas a certificación.
En esta elección se renovaron los 435 escaños de la Cámara de Representantes y se disputaron 35 puestos del Senado, además de numerosas gobernaciones y cargos estatales.
El nuevo Congreso asumirá sus funciones el 3 de enero de 2027.
El cambio permitirá a los demócratas influir decisivamente en las prioridades legislativas, la aprobación de presupuestos y la fiscalización de la administración federal.
Sin embargo, el presidente mantiene atribuciones ejecutivas relevantes y la capacidad de vetar proyectos de ley. Por ello, el control demócrata no implica una reversión inmediata de las políticas comerciales o energéticas del Gobierno.
Aranceles al cobre: una de las decisiones que observará Chile
Uno de los principales asuntos económicos pendientes corresponde a la política comercial estadounidense sobre el cobre.
La administración Trump estableció en 2025 aranceles sobre determinados productos semielaborados y derivados del metal, mientras mantuvo un tratamiento diferente para materias primas como concentrados y cátodos.
Durante 2026, las medidas experimentaron modificaciones, pero continuó abierta la discusión sobre la posibilidad de aplicar nuevos gravámenes al cobre refinado.
La administración ha evaluado un esquema de 15% de arancel a partir de 2027 y 30% desde 2028, aunque estos porcentajes no constituyen una decisión definitiva de aplicación.
Este escenario es relevante para Chile porque Estados Unidos representa un destino de exportaciones cupríferas y un mercado estratégico para productos industriales derivados del metal.
Un nuevo arancel podría modificar los flujos comerciales, los costos de importación y las decisiones de abastecimiento de empresas estadounidenses.
Con un Congreso controlado por los demócratas, aumentará la capacidad legislativa de fiscalizar estas políticas y discutir eventuales modificaciones. Sin embargo, varias facultades arancelarias permanecen en manos del Ejecutivo, por lo que cualquier cambio dependerá de decisiones institucionales específicas.
Minerales críticos y nuevas inversiones mineras
Las elecciones también introducen un nuevo escenario para la política estadounidense de minerales críticos.
Estados Unidos busca ampliar su capacidad productiva en cobre, tierras raras, litio y otros materiales utilizados en defensa, generación eléctrica, almacenamiento energético y manufactura avanzada.
La estrategia incluye proyectos mineros, plantas de procesamiento, reciclaje y mecanismos de apoyo a cadenas de abastecimiento nacionales.
Entre las iniciativas que requieren seguimiento figuran Resolution Copper, en Arizona, desarrollado por Rio Tinto y BHP, y las expansiones productivas de Freeport-McMoRan.
El nuevo Congreso podría influir en los presupuestos destinados a investigación, infraestructura, incentivos industriales y programas relacionados con estos minerales.
No obstante, la necesidad de reducir la dependencia de suministros externos constituye una preocupación que trasciende a ambos partidos. Las diferencias podrían concentrarse en las exigencias ambientales, los instrumentos de financiamiento y las condiciones para aprobar nuevos proyectos.
Energía, petróleo y transición energética
La política energética será otro de los ámbitos bajo observación tras las elecciones.
El resultado se produjo en un contexto de elevados costos energéticos y tensiones internacionales vinculadas con la guerra en Irán, factores que han contribuido al descontento económico de los consumidores estadounidenses.
Para la industria minera, las decisiones sobre generación eléctrica, transmisión, combustibles y energías renovables tienen consecuencias directas en los costos operacionales y las perspectivas de demanda de minerales.
El cobre resulta especialmente sensible a estas transformaciones debido a su utilización en redes eléctricas, motores, infraestructura industrial y sistemas de generación.
La recuperación del control legislativo por parte de los demócratas podría reabrir debates sobre incentivos a las energías limpias y financiamiento de infraestructura, aunque no asegura la aprobación de nuevas medidas.
Asimismo, las decisiones energéticas de Washington seguirán condicionadas por la evolución de los precios internacionales del petróleo y del gas.
Mercados financieros: incertidumbre comercial y nuevas negociaciones
El resultado de las midterms establece un escenario de gobierno dividido, situación en que la Casa Blanca y el Congreso quedan controlados por fuerzas políticas diferentes.
Desde el punto de vista económico, esto puede dificultar la aprobación de determinadas iniciativas presidenciales y aumentar la necesidad de acuerdos presupuestarios.
Para los inversionistas, las principales variables serán la trayectoria de la inflación, las tasas de interés de la Reserva Federal, el dólar y la orientación de la política comercial.
En el mercado de commodities, las consecuencias no son necesariamente inmediatas ni tienen una dirección única.
Una reducción de la incertidumbre arancelaria podría favorecer una mayor previsibilidad en el comercio de metales. En cambio, nuevas disputas presupuestarias o comerciales podrían aumentar la volatilidad financiera.
El precio del cobre seguirá respondiendo principalmente al equilibrio entre oferta y demanda, las condiciones de la economía china, la actividad industrial mundial y los inventarios disponibles.
Por ello, no corresponde atribuir anticipadamente un alza o una caída del metal únicamente al resultado electoral estadounidense.
Qué observará la minería chilena durante 2027
Para Chile, el principal impacto de las elecciones estadounidenses estará relacionado con la evolución de las políticas comerciales y el financiamiento de nuevas cadenas de suministro.
El sector minero deberá prestar especial atención al tratamiento arancelario del cobre refinado, los incentivos estadounidenses para producir minerales críticos y las decisiones sobre infraestructura energética.
También será relevante observar la relación comercial entre Washington y Beijing, considerando la posición de China como principal consumidor mundial de cobre.
El nuevo Congreso iniciará funciones el 3 de enero de 2027, mientras Donald Trump conservará la Presidencia hasta enero de 2029.
Esto significa que los próximos dos años estarán marcados por negociaciones entre una administración republicana y un Poder Legislativo de mayoría demócrata.
Para la minería chilena, el desafío será distinguir las señales políticas de los cambios regulatorios efectivos.
Las elecciones no modifican por sí solas las condiciones de exportación del cobre chileno, pero sí alteran el escenario institucional en que se decidirán futuras medidas comerciales, energéticas e industriales.
La evolución de esas decisiones tendrá importancia para la competitividad de Chile, la inversión minera y la capacidad del país para mantener su posición en el abastecimiento internacional de minerales estratégicos.
REDIMIN Responde
¿Qué cambios políticos ocurrieron en las elecciones legislativas de Estados Unidos el 3 de noviembre de 2026?
El Partido Demócrata recuperó el control de la Cámara de Representantes y del Senado, poniendo fin a la mayoría republicana en ambas cámaras.
¿Cómo podría afectar el cambio en el Congreso de Estados Unidos a la política arancelaria sobre el cobre?
El cambio podría aumentar la capacidad legislativa para fiscalizar las políticas arancelarias y discutir eventuales modificaciones, aunque varias facultades arancelarias permanecen en manos del Ejecutivo.
¿Qué aranceles ha evaluado la administración Trump para el cobre refinado?
La administración ha evaluado un esquema de 15% de arancel a partir de 2027 y 30% desde 2028, aunque estos porcentajes no constituyen una decisión definitiva de aplicación.
¿Qué proyectos mineros en Estados Unidos podrían verse influenciados por el nuevo Congreso?
Proyectos como Resolution Copper en Arizona, desarrollado por Rio Tinto y BHP, y las expansiones productivas de Freeport-McMoRan podrían verse influenciados por el nuevo Congreso en términos de presupuestos e incentivos industriales.
¿Qué aspectos deberá observar la minería chilena durante 2027 tras las elecciones en Estados Unidos?
La minería chilena deberá prestar atención al tratamiento arancelario del cobre refinado, los incentivos estadounidenses para producir minerales críticos y las decisiones sobre infraestructura energética.