Oro en Uzbekistán: minera de US$10.800 millones frena su salida a bolsa en Londres y Taskent

La eventual apertura al mercado de capitales de una de las mayores productoras de oro del mundo enfrenta una pausa estratégica. La estatal Navoi Mining & Metallurgical Co. (NMMC), considerada la cuarta mayor minera aurífera global, ha suspendido los preparativos de su oferta pública inicial (OPV) mientras el gobierno de Uzbekistán evalúa el momento más adecuado para concretar la operación. La decisión refleja la tensión entre avanzar en el proceso de privatización y resguardar los ingresos fiscales que genera la compañía, en un contexto de precios del oro históricamente elevados. Con una producción estimada en 3,2 millones de onzas en 2025 y resultados financieros en fuerte expansión, el eventual debut bursátil de NMMC es visto como un hito clave para el ingreso del país a los mercados internacionales, aunque también como un riesgo para la estabilidad de sus finanzas públicas.

Privatización en pausa en la segunda economía de Asia Central

El proceso de salida a bolsa de NMMC estaba contemplado para realizarse en las bolsas de Londres y Taskent, como parte de un ambicioso programa de privatizaciones impulsado por el gobierno del presidente Shavkat Mirziyoyev. La iniciativa, formalizada mediante decreto, considera la venta parcial de una docena de empresas estatales en los próximos años, con el objetivo de atraer inversión extranjera y modernizar la economía.

Sin embargo, la minera aurífera —que figuraba como el activo más relevante del plan— ha visto postergado su debut, mientras las autoridades analizan las condiciones de mercado y el impacto fiscal de la operación. En paralelo, el National Investment Fund of the Republic of Uzbekistan avanzó con una OPV en Londres, considerada un paso preliminar para posicionar al país en los mercados financieros globales.

Resultados récord y rol estratégico del oro

El peso de NMMC en la economía uzbeka explica la cautela del gobierno. La compañía reportó ingresos por US$10.800 millones el último año, con un crecimiento de 46%, mientras que sus utilidades antes de impuestos aumentaron 71%, alcanzando US$6.100 millones.

El oro es un pilar fundamental para Uzbekistán:

  • Representa una proporción significativa de sus exportaciones.

  • Constituye la mayor parte de sus reservas internacionales.

  • Es clave para la estabilidad de su balanza de pagos.

  • El banco central figura entre los mayores compradores globales del metal.

Este contexto se ve reforzado por un ciclo alcista del oro, que recientemente superó los US$5.500 por onza, consolidando su atractivo como activo refugio.

Riesgos fiscales y dudas sobre el timing

Uno de los principales factores detrás de la pausa es el impacto que una apertura accionaria podría tener sobre los dividendos que hoy recibe el Estado. La eventual dilución de participación implicaría menores ingresos directos para el presupuesto público, lo que genera reticencia en las autoridades.

Además, el escenario internacional —marcado por volatilidad financiera y tensiones geopolíticas— añade incertidumbre respecto al momento óptimo para una colocación de esta magnitud. Fuentes cercanas al proceso señalan que no existe claridad sobre cuándo se retomarán los trabajos ni si el plan se ejecutará en su formato original.

Próximos pasos en la agenda de capitales

Pese a la pausa en NMMC, Uzbekistán mantiene su hoja de ruta para abrir su economía a inversionistas internacionales. Entre las próximas candidatas a OPV destacan:

  • Navoiyuran, enfocada en la producción de uranio.

  • Uzbekistan Airways, la aerolínea estatal.

Estas operaciones podrían marcar el ingreso definitivo del país a los mercados globales, utilizando la experiencia de UzNIF como plataforma inicial.

Un activo clave en evaluación

La decisión sobre NMMC se mantiene abierta y dependerá de factores tanto internos como externos. La empresa continúa siendo un activo estratégico para Uzbekistán, no solo por su tamaño y rentabilidad, sino también por su rol en la estabilidad macroeconómica del país.

En un mercado global donde el oro mantiene su protagonismo, la eventual salida a bolsa de la minera podría convertirse en una de las operaciones más relevantes del sector en los próximos años, siempre que el equilibrio entre apertura económica y control fiscal logre resolverse.

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