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Exploración Minera

Panoro acelera exploración en Cotabambas con dos sondas y programa ampliado de 45.000 metros

Panoro Minerals intensifica su campaña de exploración en Cotabambas, Perú, con un programa de 45.000 metros y el uso de tecnología avanzada para identificar nuevas áreas mineralizadas.

Panoro acelera exploración en Cotabambas con dos sondas y programa ampliado de 45.000 metros

La campaña busca extender la mineralización de alta ley en el proyecto de cobre, oro y plata ubicado en Apurímac, mientras incorpora geofísica profunda, modelamiento con aprendizaje automático y nuevas pruebas metalúrgicas.

Panoro Minerals intensificó las actividades de exploración en su proyecto Cotabambas, en el sur de Perú, con la incorporación de una segunda máquina de perforación y el avance de un programa ampliado de 45.000 metros de sondajes. Los trabajos se concentran inicialmente en el sector South Pit, donde la compañía busca comprobar la continuidad lateral y en profundidad de una zona de cobre y oro de mayor ley identificada durante la campaña de 2026.

El proyecto, controlado en un 100% por la minera canadiense, se encuentra en la región de Apurímac, aproximadamente 48 kilómetros al suroeste de Cusco. Cotabambas corresponde a un sistema tipo pórfido de cobre, oro y plata, emplazado dentro de uno de los principales corredores cupríferos del sur peruano.

La ampliación de la campaña representa un cambio de escala respecto del programa de 15.000 metros planteado al inicio de 2026. La estrategia combina perforación diamantina, geofísica superficial y profunda, pruebas metalúrgicas y modelamiento tridimensional para preparar futuras evaluaciones económicas y técnicas.

Dos sondas operan en el sector South Pit

La segunda máquina ya inició trabajos en South Pit y ejecutará perforaciones de expansión destinadas a delimitar la mineralización a lo largo del rumbo y hacia niveles más profundos.

Uno de los objetivos principales corresponde al sondaje CB-231, diseñado para investigar la continuidad de la mineralización aproximadamente 270 metros por debajo de una intersección obtenida previamente en el pozo CB-228. La perforadora asignada tiene capacidad para alcanzar profundidades de hasta 1.500 metros.

El sondaje CB-228 entregó uno de los resultados más relevantes de la actual campaña, al interceptar 317,6 metros con una ley de 1,04% de cobre equivalente. Dentro de ese tramo se registraron intervalos de 162 metros con 1,54% de cobre equivalente y 66,1 metros con 1,92% de cobre equivalente.

La intersección confirmó la presencia de mineralización continua desde superficie hasta más de 850 metros de profundidad, abriendo la posibilidad de que el sistema mantenga dimensiones mayores a las reconocidas en el modelo de recursos vigente.

Con el pozo CB-231, Panoro buscará además determinar la eventual presencia de un cuerpo porfídico en la base de la mineralización de alta ley de cobre y oro. La identificación de esa fuente podría modificar la interpretación geológica del sector y generar nuevos objetivos para perforaciones profundas.

En paralelo, la primera máquina trabaja en el sondaje CB-230, ubicado cerca de 200 metros al norte de CB-228 y a una elevación similar. Previamente completó el pozo CB-229, situado unos 200 metros al sur, con el propósito de evaluar la extensión de la misma zona mineralizada.

Esta configuración permite revisar la continuidad del sistema en tres posiciones: hacia el norte, hacia el sur y en profundidad. Los resultados serán determinantes para establecer si el intervalo interceptado en CB-228 forma parte de un volumen mineralizado de mayor escala.

Geofísica para buscar nuevos cuerpos mineralizados

El crecimiento de las actividades no se limita al sector de los recursos actualmente definidos. Panoro también inició un programa de geofísica terrestre en el denominado Objetivo 7, donde existen tres cuerpos de skarn que afloran cerca de la superficie y presentan mineralización de cobre y plata.

La campaña considera levantamientos de polarización inducida, magnetometría y gravimetría. Estas técnicas permitirán estimar la continuidad de los cuerpos bajo cobertura, reconocer contrastes físicos asociados a sulfuros y precisar la geometría de potenciales zonas mineralizadas.

El Objetivo 7 forma parte de un conjunto de blancos satélites ubicados alrededor del área principal de Cotabambas. Su evaluación puede resultar relevante para ampliar la huella mineralizada del proyecto más allá de los sectores North Pit y South Pit.

Una vez terminada esta fase, está previsto iniciar durante octubre un levantamiento geofísico profundo mediante el sistema TITAN. El estudio combinará polarización inducida y magnetometría para investigar objetivos situados entre dos y cuatro kilómetros bajo las áreas que contienen los recursos actuales.

La exploración a esas profundidades apunta a detectar posibles extensiones laterales o verticales del sistema porfídico. Aunque las anomalías geofísicas requerirán posteriormente validación mediante sondajes, la información permitirá priorizar blancos y reducir la incertidumbre antes de comprometer perforaciones de alto costo.

Inteligencia artificial y pruebas metalúrgicas

Cotabambas incorporará además herramientas de aprendizaje automático para desarrollar un mapa tridimensional de prospectividad. El modelo integrará información geológica, geoquímica, estructural, geofísica y de perforación, con el objetivo de identificar patrones que puedan asociarse a nuevos cuerpos mineralizados.

El uso de estas tecnologías está ganando espacio en la exploración minera porque permite procesar grandes volúmenes de información y clasificar objetivos con mayor rapidez. Sin embargo, su efectividad dependerá de la calidad y densidad de los datos disponibles, además de la posterior comprobación en terreno.

La compañía prepara también un programa metalúrgico enfocado en el componente de alta ley del recurso. Consultores especializados realizarán el muestreo y una campaña de pruebas en dos etapas para optimizar las recuperaciones de cobre y metales preciosos.

Los resultados servirán como insumo para una futura actualización de la evaluación económica preliminar y para el desarrollo de un estudio de prefactibilidad. Esta etapa será clave para definir parámetros de procesamiento, recuperaciones, características del concentrado y posibles configuraciones de planta.

Un recurso que supera los 1.000 millones de toneladas

Cotabambas cuenta con 507,3 millones de toneladas de recursos indicados, con leyes promedio de 0,33% de cobre, 0,20 gramos por tonelada de oro, 2,42 gramos por tonelada de plata y 0,0021% de molibdeno.

A esa base se agregan 496 millones de toneladas de recursos inferidos, con 0,27% de cobre, 0,17 gramos por tonelada de oro, 2,53 gramos por tonelada de plata y 0,0027% de molibdeno.

En conjunto, el inventario supera los 1.000 millones de toneladas, aunque una parte sustancial permanece en categoría inferida y requiere perforaciones adicionales para aumentar su nivel de confianza geológica.

La estrategia de Panoro apunta no solo a incrementar el tonelaje, sino también a delimitar sectores de mejor ley que puedan influir en la secuencia de explotación y en la economía de una futura operación. En proyectos de gran escala, la disponibilidad de material con mayor contenido metálico durante los primeros años puede elevar la producción inicial, mejorar los flujos de caja y reducir el periodo de recuperación de la inversión.

Cotabambas busca avanzar hacia una nueva evaluación económica

El aumento de los sondajes, la geofísica profunda y las pruebas metalúrgicas sitúa a Cotabambas en una fase de exploración y definición técnica más intensiva. El desafío será transformar los nuevos resultados en una actualización consistente del modelo geológico y, posteriormente, en parámetros económicos capaces de sostener el desarrollo del proyecto.

Para el sur de Perú, el avance de Cotabambas también refuerza el peso de Apurímac dentro del corredor cuprífero andino, una zona con grandes recursos minerales, pero donde los proyectos deben compatibilizar infraestructura, disponibilidad de agua, relacionamiento comunitario y tramitación regulatoria.

La campaña de 45.000 metros permitirá establecer si la zona de alta ley descubierta en South Pit mantiene continuidad suficiente para adquirir relevancia dentro de una futura planificación minera. Los próximos resultados de los sondajes CB-229, CB-230 y CB-231 serán observados por la industria, debido a su capacidad para modificar la escala, la distribución de leyes y las alternativas de desarrollo de Cotabambas.

Los datos técnicos y corporativos fueron contrastados con la actualización oficial de Panoro Minerals del 27 de julio de 2026 y con la información vigente del proyecto.

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