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Petróleo sube más de 40% desde febrero y vuelve a tensionar al mercado global por señales cruzadas entre EE.UU. e Irán

El petróleo experimentó alzas este viernes, impulsado por la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente y la posibilidad de interrupciones en el suministro global, mientras los futuros del WTI y Brent se incrementaron.

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El petróleo volvió a registrar alzas este viernes en medio de un escenario marcado por mensajes contradictorios sobre las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, revirtiendo parcialmente las pérdidas acumuladas durante las últimas sesiones. La volatilidad del mercado energético continúa reflejando la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente y el temor a eventuales interrupciones en el suministro global de crudo.

Los futuros del West Texas Intermediate (WTI), referencia para Chile y transados en Nueva York, avanzaban 0,3% hasta los US$96,65 por barril, mientras que el Brent del Mar del Norte, referencia europea negociada en Londres, subía 1% hasta los US$103,64. Pese a las recientes correcciones, ambos contratos mantienen un incremento acumulado superior al 40% desde el inicio de las operaciones militares lideradas por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero.

El mercado continúa reaccionando con extrema sensibilidad a cualquier señal relacionada con el conflicto y las negociaciones diplomáticas. La posibilidad de un acuerdo de paz convive con nuevas advertencias desde Teherán y Washington, generando fuertes oscilaciones en los precios internacionales del petróleo y elevando las preocupaciones sobre la estabilidad de la oferta global.

El Estrecho de Ormuz sigue siendo el principal foco de riesgo

Uno de los elementos que mantiene bajo presión a los inversionistas es la situación en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta para el transporte de petróleo. Cerca de una quinta parte del crudo mundial pasa diariamente por ese corredor, por lo que cualquier interrupción podría tener efectos inmediatos sobre el abastecimiento y los precios internacionales.

“Durante las últimas jornadas, los comentarios desde Washington y Teherán han generado movimientos bruscos en el crudo, alternando entre expectativas de desescalada y nuevas amenazas de presión militar”, señaló Lucas Santillán, analista de Mercados de Capitaria.

La tensión aumentó luego de que Reuters informara que el líder supremo iraní, el ayatola Mojtaba Jamenei, ordenó que el uranio enriquecido a niveles cercanos a los requeridos para fabricar armamento nuclear no sea enviado fuera del país. La decisión fue interpretada por los mercados como una señal de endurecimiento de la postura iraní en plena etapa de negociaciones con Estados Unidos.

El anuncio se produjo poco después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara que Washington se encuentra en las “etapas finales” de las conversaciones con Irán, alimentando expectativas de un eventual acuerdo que reduzca las tensiones regionales.

La AIE advierte riesgo de escasez durante el verano boreal

El repunte del petróleo también coincidió con nuevas advertencias de la International Energy Agency sobre la evolución de la oferta mundial de crudo. El director ejecutivo de la entidad, Fatih Birol, alertó que el mercado podría entrar en una “zona roja” en un plazo de aproximadamente dos meses si no se alcanza una solución duradera al conflicto en Medio Oriente.

Según explicó durante una actividad organizada por Chatham House, la proximidad de la temporada alta de viajes en Estados Unidos y Europa podría elevar significativamente la demanda global de combustibles durante junio y julio, justo en un momento de alta fragilidad geopolítica.

Birol sostuvo además que la agencia se mantiene preparada para liberar reservas estratégicas de petróleo en caso de que los países miembros lo estimen necesario para estabilizar el mercado y contener eventuales problemas de abastecimiento.

El escenario mantiene atentos a los mercados financieros y a las economías importadoras de energía, particularmente en América Latina y Europa, donde un nuevo ciclo alcista del petróleo podría volver a presionar la inflación y los costos de transporte e industria.