El proyecto ITER acaba de entrar en su tramo más crítico: la fase de ensamblaje del corazón del reactor de fusión en Cadarache, al sur de Francia, donde se busca demostrar que la energía del Sol puede reproducirse de forma controlada en la Tierra.
Qué es ITER y por qué el ensamblaje marca un punto de no retorno
ITER es un programa de cooperación internacional orientado a construir el mayor tokamak experimental del mundo y validar, a escala industrial, la viabilidad científica y tecnológica de la fusión nuclear por confinamiento magnético. El foco del momento está en el núcleo del reactor, donde cada integración exige tolerancias milimétricas y control extremo de deformaciones.
En términos de operación, el desafío central es alcanzar y sostener un plasma a temperaturas extremas: el propio diseño de ITER contempla trabajar con 150 millones de °C en el tokamak, un umbral que obliga a combinar control magnético, materiales especializados y sistemas de calefacción externos de alta potencia, según detalla la explicación técnica de sus sistemas de calentamiento del plasma.
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El contrato clave: quién arma la “cámara” donde ocurrirá la fusión
Una de las piezas más determinantes del proceso es el cierre y soldadura de la vasija de vacío (vacuum vessel), el contenedor de acero de doble pared donde se alojará el plasma.
En junio de 2025, Westinghouse e ITER formalizaron un contrato por US$180 millones para ejecutar la etapa de ensamblaje y la soldadura final de los sectores que conforman esa cámara. El alcance incluye unir los nueve segmentos en un solo anillo hermético (torus), una operación que, por su escala, debe mantener alineación y estabilidad estructural durante todo el proceso.
Qué se está montando en Cadarache: piezas, tolerancias y riesgo técnico
El trabajo en el foso del tokamak avanza con la integración progresiva de los grandes módulos que darán forma al núcleo del reactor. En la práctica, el desafío no es solo levantar piezas de cientos de toneladas, sino asegurar que cada interfaz quede dentro de especificación para evitar desviaciones acumuladas que comprometan el desempeño del sistema.
En esta fase, el punto sensible es que un error menor en soldaduras o alineación puede traducirse en problemas de estanqueidad, deformaciones no previstas o restricciones de operación, elevando tiempos de corrección y costos. Por eso el montaje se ejecuta con metrología de alta precisión, procedimientos de soldadura calificados y control de calidad no destructivo.
Para un contexto más general de por qué este montaje se considera el paso más complejo del proyecto, ver el seguimiento sobre la etapa crítica de ITER y su ensamblaje.
Por qué la fusión no es fisión: qué promete y qué no promete ITER
La fusión nuclear apunta a unir núcleos ligeros para liberar energía, a diferencia de la fisión (la tecnología de las centrales nucleares convencionales), que divide núcleos pesados. En el plano conceptual, la fusión es atractiva porque busca energía de base con bajas emisiones directas de carbono y sin los mismos perfiles de riesgo asociados a reacciones en cadena.
ITER, sin embargo, no es una central eléctrica: es un reactor experimental cuyo objetivo es demostrar la factibilidad del proceso y validar tecnologías, materiales y operación para futuras generaciones de plantas.
En paralelo, el debate energético global no se limita a la fusión. La discusión sobre tecnologías nucleares disponibles hoy —incluyendo alternativas de menor escala— también sigue abierta, como muestra el análisis sobre reactores modulares pequeños (SMR) evaluados para Chile.
Calendario actualizado: los hitos que fija la “baseline 2024”
ITER ajustó su planificación y hoy trabaja bajo una línea base revisada, que reordena etapas y reduce riesgos técnicos antes de entrar a fases más exigentes.
Según el Instituto Max Planck de Física del Plasma, el nuevo calendario (“baseline 2024”) apunta a iniciar operación científica en 2034, avanzar a plasmas de deuterio-deuterio y alcanzar plena energía magnética en 2036, y dejar el inicio de operación con deuterio-tritio para 2039.
Qué viene ahora: pasos inmediatos del montaje del núcleo
En el corto plazo, el avance del proyecto se juega en una secuencia técnica estricta:
Instalación progresiva de los sectores restantes del núcleo y su fijación en posición.
Preparación de herramientas, procedimientos y calificaciones para soldadura masiva de alta precisión.
Soldadura secuencial de la vasija para formar un anillo único, con pruebas radiográficas y ultrasónicas en cada etapa.
Integración con sistemas asociados (imanes superconductores, diagnósticos, control y blindajes), en orden definido por el plan de montaje.
En el trasfondo, la discusión pública sobre energía nuclear convencional y sus costos sigue presionada por variables de suministro, como refleja el seguimiento a las tensiones del mercado del uranio.









