El sistema frontal comenzará a intensificarse este jueves 30 de julio, con precipitaciones fuertes y ráfagas que podrían alcanzar los 80 km/h. Ñuble y Biobío aparecen entre las regiones más expuestas.
Un nuevo sistema frontal acompañado por un río atmosférico categoría 3 afectará al centro-sur de Chile durante la segunda mitad de esta semana. El evento traerá lluvias intensas, fuertes ráfagas de viento y condiciones favorables para anegamientos, desbordes e interrupciones en rutas, especialmente entre las regiones de Ñuble y Biobío.
Las precipitaciones comenzarán a ganar intensidad durante la madrugada del jueves 30 de julio en sectores de La Araucanía y Los Ríos. Con el avance del frente, los pulsos más fuertes se trasladarán durante la jornada hacia Biobío y Ñuble, donde la lluvia podría mantenerse durante la noche y parte del viernes 31.
El episodio ocurre después de varias semanas marcadas por sistemas frontales y suelos que permanecen saturados en distintas zonas del país. Esta condición aumenta la posibilidad de que nuevas precipitaciones generen acumulación rápida de agua, deslizamientos, cortes de caminos y problemas en viviendas ubicadas cerca de ríos, esteros o quebradas.
Cuándo comenzarán las lluvias más intensas
El río atmosférico ingresaría durante la noche de este miércoles 29 de julio, aunque sus efectos más importantes se concentrarán desde la madrugada del jueves.
En las primeras horas del jueves, las precipitaciones podrían ser intensas en Los Ríos y en el tramo sur de La Araucanía. Durante la mañana, el sistema avanzará hacia Biobío, acompañado por viento fuerte desde Ñuble hasta Los Ríos.
A partir del mediodía se espera uno de los períodos más complejos. Los pulsos de lluvia aumentarían en la provincia de Arauco y en distintos sectores de La Araucanía. Hacia el final de la tarde y durante la noche, las precipitaciones más intensas se concentrarían en Ñuble y Biobío.
Las comunas ubicadas en la precordillera y cordillera enfrentan un riesgo adicional por la intensidad de la lluvia, el aumento de los caudales y la posible acumulación de nieve en zonas altas.
Hasta 90 milímetros en sectores de Ñuble
Las proyecciones meteorológicas consideran acumulaciones que podrían llegar a 90 milímetros en 24 horas en sectores cordilleranos de Ñuble, particularmente en torno a San Fabián de Alico.
En comunas de Biobío, La Araucanía y Los Ríos también se proyectan montos importantes. Algunas localidades podrían acumular cerca de 60 milímetros, mientras que durante los pulsos más fuertes la intensidad de la precipitación podría alcanzar aproximadamente 10 milímetros por hora.
Estos montos no se distribuirán de manera uniforme. Una misma región puede registrar diferencias considerables entre el borde costero, los valles, la precordillera y la cordillera. Por esa razón, el riesgo dependerá tanto del agua caída como de la condición previa de los terrenos y cauces.
La posibilidad de inundaciones será mayor en sectores bajos, zonas urbanas con drenajes deficientes, caminos rurales y áreas cercanas a cursos de agua. También podrían presentarse desprendimientos de material en rutas interiores o cordilleranas.
Viento podría alcanzar los 80 kilómetros por hora
El sistema frontal no estará marcado únicamente por las precipitaciones. Durante el jueves se esperan rachas de entre 40 y 60 km/h en amplias zonas desde Ñuble hasta Los Ríos.
En sectores cordilleranos y durante los períodos de mayor inestabilidad, las ráfagas podrían fluctuar entre 60 y 80 km/h. Esta combinación de viento y suelo húmedo puede favorecer la caída de ramas, árboles y estructuras livianas, además de cortes en el suministro eléctrico.
En Ñuble y Biobío, las ráfagas más fuertes se concentrarían durante la tarde y noche del jueves. En La Araucanía y Los Ríos, el viento podría alcanzar mayor intensidad durante la mañana y primeras horas de la tarde.
Los hogares deben asegurar elementos instalados en patios, balcones y techumbres. También conviene evitar estacionar vehículos bajo árboles de gran tamaño o estructuras que puedan desprenderse.
Regiones bajo mayor riesgo
Aunque el sistema afectará a una extensa zona del país, los efectos más importantes se esperan en:
- Ñuble, con lluvias intensas desde la tarde del jueves y acumulaciones elevadas durante la madrugada del viernes.
- Biobío, especialmente en la provincia de Arauco, sectores precordilleranos y cordilleranos.
- La Araucanía, con precipitaciones fuertes desde la madrugada y mañana del jueves.
- Los Ríos, donde el frente comenzará a sentirse durante las primeras horas del evento.
- Los Lagos y Aysén, con lluvia y viento asociados al avance del sistema.
Los chubascos postfrontales podrían mantenerse en parte del centro-sur durante el viernes y hasta el mediodía del sábado 1 de agosto. Además, existe la posibilidad de que otro sistema frontal alcance la zona durante la tarde del sábado, prolongando el período de inestabilidad.
Cuándo podría llover en Santiago
La Región Metropolitana tendrá una pausa durante este miércoles y gran parte del jueves, con cielos nublados o parciales y temperaturas algo más altas.
El escenario cambiaría el viernes 31 de julio con el ingreso del sistema frontal hacia la zona central. Las precipitaciones podrían comenzar durante esa jornada y extenderse hasta el sábado en diferentes sectores de Santiago.
También se proyecta viento de entre 25 y 40 km/h, con ráfagas que podrían acercarse a los 50 km/h. La cantidad y duración de la lluvia dependerán del avance definitivo del frente, por lo que el pronóstico podría ajustarse durante las próximas horas.
Cómo puede afectar a hogares, rutas y actividades productivas
La principal preocupación está relacionada con la capacidad de absorción de los terrenos. Cuando los suelos ya contienen altos niveles de humedad, una nueva lluvia intensa escurre con mayor rapidez hacia calles, esteros y ríos.
Esto puede afectar viviendas, caminos rurales, faenas agrícolas, transporte de trabajadores y distribución de productos. En zonas urbanas, la acumulación de basura en sumideros o canales puede agravar los anegamientos.
Para el sector agrícola, el evento también representa un riesgo para cultivos, invernaderos, animales y sistemas de riego. Las faenas forestales, de construcción y minería deberán considerar las condiciones de viento, visibilidad y estabilidad del terreno antes de mantener trabajos al aire libre.
Los conductores deben reducir la velocidad, aumentar la distancia con otros vehículos y evitar cruzar caminos inundados. Una corriente aparentemente poco profunda puede ocultar daños en el pavimento o tener suficiente fuerza para desplazar un automóvil.
Qué deben revisar las familias antes del jueves
Las personas que viven en sectores expuestos deben limpiar canaletas, desagües y patios, además de revisar filtraciones en techos y ventanas. También es conveniente mantener linternas, baterías cargadas y medicamentos esenciales disponibles ante posibles interrupciones eléctricas o dificultades de desplazamiento.
Quienes residen cerca de ríos, esteros, laderas o quebradas deben observar cambios en el caudal, ruidos inusuales, desprendimientos de tierra o acumulaciones rápidas de agua.
Durante el desarrollo del sistema frontal será importante revisar los avisos oficiales y las alertas emitidas para cada comuna. Los pronósticos pueden modificarse según la velocidad del frente y la ubicación final de los pulsos más intensos, por lo que la situación debe seguirse especialmente entre la tarde del jueves y la madrugada del viernes.









